El P. Álvaro Cárdenas, presidente de Lázaro España, habla de la nueva sede de Pamplona

El P. Álvaro Cárdenas Delgado es un sacerdote diocesano de la diócesis de Getafe, Madrid. Llamado al sacerdocio desde muy joven, estudia primero filosofía y después teología. Durante sus años de formación profundiza en la espiritualidad católica, especialmente mariana. Tras su ordenación sacerdotal en 1998, además de su servicio a la diócesis de Getafe en las tres parroquias a las que ha sido destinado, ha ejercido el ministerio de la confesión, de la dirección espiritual, y de la predicación; el acompañamiento de peregrinaciones; y el trabajo de traducción y publicación de varios libros de espiritualidad En 2017 fundó con cuatro amigos Lázaro España, la filial española de la asociación Lazard France. Desde entonces es su presidente e impulsor en España.
¿Cómo surgió la idea de abrir un nuevo hogar Lázaro en Pamplona?
A primeros de enero de 2025 los claretianos de Pamplona, que llevaban 150 años en la capital navarra, y tenían su Casa misión en el edificio contiguo a la basílica de San Fermín de Aldapa, dejaron este lugar por falta de vocaciones que puedan continuar su misión en Pamplona y en Navarra. Entonces cedieron el edificio a la diócesis. Ésta empezó a barajar diferentes opciones, hasta que conocieron nuestros hogares Lázaro y se pusieron en contacto con nosotros. Pronto, un equipo de laicos con un sacerdote se empezó a mover para que Lázaro pudiera llegar a ser una realidad allí: Eva, Miriam y César. El trabajo magnífico que han realizado en menos de un año ha cristalizado en un convenio con la diócesis navarra para hacernos cargo del edificio.
¿Cómo valora el acuerdo con el obispado de Pamplona para que el proyecto Lázaro llegue a esta ciudad?
Estamos muy agradecidos al Arzobispado de Pamplona-Tudela por las facilidades que nos han ofrecido para que Lázaro pueda ser una realidad en la capital navarra. Ellos han sido los que desde allí han impulsado el proyecto, buscando la colaboración de importantes instituciones de Navarra, como la Fundación Unzu Oroz y la Caja Rural de Navarra, para la necesaria reforma del edificio. La acogida, promoción e integración de nuestros hermanos sin techo es una responsabilidad de toda la sociedad civil, de la comunidad creyente de la Iglesia y de las administraciones públicas. El Arzobispado de Pamplona ha sabido muy bien ser un catalizador, invitando a diferentes instituciones y aunando voluntades para unirlas a un proyecto que permite poner en acto esa responsabilidad que tenemos y dar respuesta a la emergencia social del sinhogarismo.
El Arzobispado ha escogido a Lázaro porque nuestro proyecto ofrece las garantías de que un proyecto de tanto impacto para Pamplona y Navarra pueda llegar a buen puerto.
¿Cuáles son los plazos para que sea realidad?
Según las estimaciones del Arzobispado, el proyecto podría estar en marcha en año o año y medio, dependiendo de los permisos y licencias por parte del Ayuntamiento pamplonés y de la ejecución de la obra.
¿Qué supone que el proyecto cuente con el apoyo de una importante fundación y de la Caja Rural de Navarra?
La necesaria y generosa aportación de estas dos importantes instituciones navarras ha sido clave para el inicio y desarrollo tan rápido del proyecto. Sin su aportación el proyecto hubiera tenido que esperar a encontrar la financiación para poderlo acometer.
¿Qué influencia puede tener la obra en la sociedad navarra?
En primer lugar, algo que no es lo más importante, pero tampoco por eso despreciable: el aspecto material. Este proyecto en Pamplona permite dar uso y reformar un lugar muy querido para el pueblo pamplonés, y en particular para el barrio de la Navarrería, que tiene sus fiestas en la basílica de San Fermín de Aldapa.
Pero lo más importante es el aspecto social y religioso. El hogar Lázaro en la capital navarra va a ser un lugar de referencia en la acogida, promoción e integración de las personas sin hogar. Pero la vocación de Lázaro va más allá de ofrecer únicamente un techo y un sustento a quienes lo han perdido todo. Nuestro carisma es ser un verdadero motor de encuentro, un verdadero puente entre el mundo de la exclusión y la sociedad, en el respeto, la amistad y la confianza mutuas. Por eso, será también, un lugar de acogida, de encuentro y de diálogo con toda la sociedad pamplonesa y navarra, un espacio para el diálogo entre diferentes edades, sensibilidades, cultura y formas de pensar. Todo esto colaborará a superar la polarización que nos divide, favorecerá el conocimiento y respeto mutuo, e irradiará alegría y esperanza a la ciudad de Pamplona y a Navarra. El hecho de que los protagonistas del proyecto sean los jóvenes, fomentará además el voluntariado juvenil y otras formas de voluntariado. El hecho de que el proyecto tenga una identidad católica, favorecerá también espacios de diálogo entre creyentes y no creyentes, de oración, de reflexión, de celebración de la fe, y de compartir la fe y la alegría cristianas en el respeto a las convicciones personales de cada uno.
¿Qué supone para este lugar tan emblemático, como es San Fermín de Aldapa, que hogares Lázaro se hagan cargo de él?
Gracias a Lázaro el edificio, dedicado durante años como espacio de vida comunitaria, de oración, asistencial y de retiro por parte de la comunidad claretiana (distinguida desde sus orígenes por su compromiso con los pobres), continuará su misión acogiendo una comunidad que desde su compromiso cristiano vive al servicio de quienes más lo necesitan. De este modo, el nuevo hogar Lázaro dará continuidad al espíritu de acogida que ha marcado la historia de este querido y popular edificio pamplonés.
¿Hay alguna ciudad más en perspectiva?
Llevamos tiempo trabajando en la apertura de un nuevo hogar en el Puerto de Santa María, en donde hay un equipo trabajando desde hace años en ello. Cada primer sábado de mes invitan a comer a las personas sin techo de la ciudad, facilitando así un espacio para el encuentro y el diálogo mutuos entre la sociedad de allí y ellos. Estamos trabajando con la administración local para hacerlo posible, aún no se ha podido concretar la apertura del proyecto.
Otros lugares donde queremos abrir nuevos proyectos son Madrid, para poder acoger más personas sin hogar en la capital madrileña, y responder así a la enorme demanda que cada día recibimos, y en la ciudad de Móstoles, en el sur de Madrid, zona de España y de Europa con mayor población joven, pero también con una importante proporción de migrantes y con muchas personas en situación de grave vulnerabilidad.
¿Cómo valora el arzobispado de Pamplona-Tudela la utilidad y el bien que promueve los hogares Lázaro?
En la rueda de prensa organizada por el arzobispado de Pamplona-Tudela el lunes 15 de diciembre de este año 2025, el responsable de Acción social de la Caja Rural de Navarra, Juan Mari Ayechu Redín, expresó muy bien el valor y la utilidad del proyecto Lázaro: “no trata únicamente de dar cobijo a unas cuantas personas necesitadas, eso es sólo la punta del iceberg, porque Lázaro va a ser lugar de acogida, de encuentro, de puertas abiertas para todos, de espacio privilegiado para convivir juntos y donde nuestra sociedad pueda normalizar su relación con las personas sin hogar”. Señaló además tres notas que caracterizan nuestros hogares Lázaro: ser viables, autónomos y sostenibles. Además de estas tres notas, podemos señalar otras cinco: son solidarios e integradores, pues acogen hombres y mujeres de diferentes edades, países y culturas, situación económica y educativa, colaborativos, porque promueven la colaboración mutua, además son inclusivos y autogestionados.
Por otra parte, mostró su convicción de que Lázaro va a ser “un icono de referencia” en Pamplona y en Navarra, “un proyecto de gran impacto social”. Lázaro ha abierto ya en España un hogar en Madrid y otro en Barcelona, y trabaja para abrir otros. Con este tercer hogar en Pamplona, Lázaro se consolida como proyecto de referencia en la acogida, promoción e integración de las personas sin techo en España.
Por Javier Navascués
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