Francisco José Barragán analiza como el uso de la cortina en la Misa sirvió para combatir herejías

Francisco José Barragán de la Rosa es natural de Coria del Río (Sevilla) donde nació en 1956. Estudió y se doctoró en Químicas por la Universidad de Sevilla, donde ha estado ejerciendo como profesor e investigador a tiempo completo desde 1980 a 2023. Erudito de la historia y geografía del Bajo Guadalquivir donde se ubica su pueblo natal, ha publicado más de 40 artículos en revistas de divulgación en temas como Geografía, Historia y Etnología. También es un apasionado de la Historia de la Liturgia Católica y la Semiología Cristiana, publicando diversos artículos también en estos campos. Es alumno de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla desde 2017.

¿Por qué se interesó por la presencia de la cortina en la Santa Misa entre los siglos IV y XIII de la Iglesia?

Alrededor del año 2014 me vinieron a la memoria mis tiempos de monaguillo, aunque nací en 1956 ya era monaguillo de manera oficial con seis años en mi pueblo natal de Coria del Río (Sevilla) y como tal ejercí hasta contar con 11 años de edad. Por ello cobraba una pequeña paga mensual que venía muy bien para ayudar en casa. Justo durante el tiempo en el que ejercí de monaguillo se pasó de la misa tradicional en latín o misa tridentina a la misa del “novus ordo” o misa conciliar surgida después del Concilio Vaticano II. Como yo ayudaba en mis primeros años en la misa en latín tenía un vago recuerdo de ella, de ahí que surgiese en mí el interés por la misa tradicional católica y a partir de entonces empecé a investigar sobre ella. Primero sirviéndome de las plataformas que ofrece Internet, después asistiendo a ella en alguna ocasión y luego estudiando las asignaturas relacionadas con la Liturgia y la Historia de la Iglesia, matriculándome en la facultad de teología San Isidoro de la ciudad de Sevilla por varios años.

Reflexionando sobre la presencia del iconostasio en las liturgias ortodoxas, eso me llevó a consultar algunos libros de Historia de la Santa Misa, donde para mi sorpresa se recogía que en la misa del rito romano también existían referencias al remoto “uso de cortinas” para representar “el misterio” en el momento de la consagración. Me di cuenta de que era un tema del que existían datos, pero que se había abordado muy de pasada y sin saber las causas de su implantación y eliminación. Ello me llevó a investigarlo en mas profundidad y a sacar mis propias conclusiones después de mucho tiempo de estudio.

¿Qué sentido tenía esta cortina y en qué circunstancias se introdujo?

La cortina como he indicado tenía la misión de subrayar el “misterio sacramental” de la conversión del pan y el vino en el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo. La ocultación en ese momento representa que nos hallamos ante la presencia de lo sagrado, al igual que el Santa Santorum del templo de Jerusalén se hallaba oculto tras una cortina que Dios prescribió a Moisés. El símbolo de tapar y descubrir algo mediante un velo, es muy potente y está presente prácticamente en todas las culturas religiosas del mundo.

En la iglesia católica se ha usado un paño aparte de para “velar” el Santísimo, como se hace con el sagrario (tabernáculo), también en otras muchas ocasiones. Por recordar algunos ejemplos. En Navidad para representar el momento del nacimiento, se hace descubriendo un paño que oculta la figura del Niño Jesús; el Viernes Santo, la muerte de Cristo se simboliza quitando un paño que oculta el crucifijo antes de la ceremonia de Adoración de la Cruz; y en tiempos medievales a veces se depositaba una esfigie de Cristo muerto en un poyete que se tapaba con un paño ("el sepulcro"), y para representar la resurrección al tercer día se quitaba el velo y se podía apreciar entonces que el sepulcro estaba vacío.

La cortina se introdujo en el siglo IV dC principalmente para ocultar el momento de la consagaración durante la Santa Misa y manifestar una oposición de la Iglesia a la herejía arriana.

¿Por qué el uso de la cortina en la celebración de la eucaristía combatía la herejía arriana?

La cortina que ocultaba el presbiterio durante la plegaria eucarística (Canon) podía pender de una viga en el arco de la capilla mayor (ábside), o en otros casos, sobre todo en las catedrales y basílicas, las cortinas colgaban de un baldaquino, que es un pequeño templete formado por cuatro columnas bajo el cual se halla el altar donde tiene lugar la consagración.

He llegado a la conclusión de que la “ocultación de la consagración” durante la misa (iconostasis) fue común a todos los distintos ritos litúrgicos que se fueron desarrollando a partir del siglo IV dC: romano, antioqueno, bizantino, siriaco, alejandrino, etc. Por una parte era una manera de representar el momento sagrado de la consagración, subrayando la presencia real de Cristo en la eucaristía en oposición a la herejía arriana que fue combatida en el I Concilio de Nicea del año 325 dC, precisamente en este año se cumple el 1700 aniversario de dicho concilio. De manera secundaria el uso de la cortina fue un préstamo cultural y cultual, dicho uso estaría influido por el protocolo imperial. Los emperadores romanos hasta ese momento en que el cristianismo se hizo fuerte en el Imperio habían sido casi todos considerados dioses, y por tanto en determinadas situaciones una estatua del emperador estaba velada y luego se descubría en un momento solemne.

La ocultación de la eucaristía durante la plegaria eucarística (iconostasis) combatía el arrianismo, puesto que la misma quería significar el momento culmen de la Santa Misa en que se manifiesta la sacratísima presencia de Cristo en Cuerpo y Divinidad. El arrianismo era una herejía que devaluaba la divinidad de Jesucristo. Así pues, el arrianismo creía de una manera distinta en la eucaristía. Cuando era celebrada por ellos era simplemente un mero símbolo de Cristo, no que Cristo se hacía presente de manera real bajo las especies del pan y del vino consagrados. Para los arrianos la eucaristía era una ceremonia ciertamente mandada por Jesús, pero “no un misterio, no un sacramento” como ha sostenido siempre la fe católica, para ellos la cortina era superflua.

¿Cómo la ocultación realzaba el misterio que se celebraba?

Ocultar visualmente el momento más sagrado de la misa realzaba el misterio al recordar a los fieles que lo que estaba ocurriendo en ese momento no era algo ordinario, sino un acto sagrado, terrible, digno de una adoración interior. Era como cuando Moises se debió tapar el rostro ante la presencia de dios en el monte Sinaí.

Por otra parte la ocultación aumentaba la expectativa de los fieles, ya que luego se abrían las cortinas y así se manifestaba, se revelaba, la presencia divina en la Hostia y en el Cáliz consagrados.

También el rito de la ocultación remitía al bautismo, pues en el momento en que se celebraba el bautismo de adulto, la piscina bautismal estaba cubierta por un dosel o baldaquino con cortinas. El fiel dejaba sus ropas viejas dentro, se sumergía desnudo en la piscina bautismal, mientras se decían las palabras “yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo", entonces se revestía con una túnica blanca y salía de las cortinas. El bautizado había experimentado una transformación espiritual y salía convertido en una nueva criatura en Cristo. El altar o mesa eucarística y la pila bautismal, ambos estaban cubiertos por cortinas que ponían en conexión simbólica esos dos sacramentos transformantes: bautismo y eucaristía.

Con los años el pueblo deseaba ver el momento sublime de la consagración y la Iglesia decidió quitar la cortina…¿Cómo contribuyó este hecho a la fe eucarística?¿Por qué sirvió para combatir la herejía cátara?

Comenzaré tratando sobre la herejía cátara. La herejía cátara, que se expandió como un reguero de pólvora por todo el sur de Francia y norte de Italia, en los siglos XII al XIII, no creía en los sacramentos. Los cátaros eran una forma de maniqueos, para los cuales la materia era esencialmente mala, por lo tanto Jesucristo no se podría encarnar en el pan y el vino (materia). Cátaro significa en griego “puro", por lo tanto ellos solo valoraban la dimensión espiritual del ser humano. Jesús era para ellos un “hombre en apariencia", en realidad para ellos era solo espíritu. En consecuencia negaban radicalmente la Eucaristía y solo celebraban un acto de conciliación del hombre con Dios antes de morir. Un rito de bendición que los preparaba para morir y separarse del cuerpo con la muerte, este rito se denominaba Consolamentum. Los cátaros hacían burlas de la eucaristía y en particular del uso de la ocultación con cortina durante la consagración, esto llevó a algunos obispos católicos a suprimir su uso.

Por otra parte desde finales del siglo XI existe en el pueblo cristiano “un deseo de ver al Santísimo” durante la consagración, es decir ver el Cuerpo del Señor. El gesto litúrgico de la elevación de la hostia después de la consagración fue introducido por el obispo de París Eudes a principios del siglo XIII. La introducción de este gesto significa que las cortinas ya estaban abiertas durante la consagración para permitir la visión de la Sagrada Hostia por encima de la cabeza del sacerdote, y es pues un gesto que podemos definir como anticátaro.

De esa manera se empieza a permitir que los fieles vean la hostia consagrada como una afirmación de la presencia real de Cristo en la eucaristía. El concilio IV de Letrán de 1215 dC pretendía, entre otras cuestiones, dar una respuesta clara a la herejía cátara y a otras controversias sobre la presencia real de Jesús en la Eucaristía. A partir de entonces el “misterio” se atenúa y en un periodo de transición, se sustituyen las cortinas por un muro transparente, mampara, celosía o velos translucidos delante del altar. La barrera visual se ve reducida a la barrera física (cancel) y la distancia que separaba a los fieles del presbiterio, pero ya no hay un ocultamiento visual.

¿Qué otras reminiscencias quedan hoy de esta cortina y del velo como símbolo de lo sagrado?

Hoy, en la liturgia de la misa tradicional queda como reminiscencia de la cortina o velo al que nos hemos referido, el silencio durante el Canon. Desde el comienzo del Canon (plegaria eucarística) hasta su final aunque ahora no se corran las cortinas, el sacerdote pronuncia todas las oraciones susurradas, prácticamente en silencio, de manera inaudible para la asamblea, con ello se sigue enfatizando la sacralidad y el misterio que rodean a la consagración. Este gesto continúa expresando que el sacrificio del altar es tan sagrado, íntimo y solemne, que el respeto demanda dicho silencio y recogimiento.

Por lo demás otras reminiscencia en la misa en general son el toque de la campanita al momento previo a la consagración que avisa que el pueblo se debe arrodillar, pues con la cortina lógicamente  ese momento no era visible. También el velo que cubre el sagrario (conopeo) y el velo que cubre el cáliz y la patena cuando el sacerdote accede con dichas piezas de ajuar litúrgico al presbiterio o cuando lo abandona, entonces van tapadas con un velo. Son recuerdos de cuando el “misterio” quedaba representado tapando el altar con cortinas. Por último la presencia del baldaquino sobre el altar de muchas catedrales, aunque ahora lógicamente por las razones que hemos señalado no tiene cortinas, esto sería otra reminiscencia del antiguo rito del ocultamiento eucarístico mantenido en la misa romana entre los s. IV- XIII.

Por Javier Navascués

5 comentarios

  
Luis López
Es significativo que lo primero que sucedió cuando murió Cristo fue rasgarse el velo del Templo. Ese hecho tiene una lectura impresionante. pues quedó manifiesto que, en el nuevo culto que se daría al Padre a través del memorial del Sacrificio de Cristo, el acceso de los fieles al misterio no iba a estar obstaculizado por elementos físicos, como las distintas estancias sacras del templo de Jerusalén.

Pero también es lógico que siendo la Eucaristía la plenitud del imperfecto culto judío, aún se mantuviesen en la Iglesia primitiva elementos como la cortina, que si bien fortalecían el misterio por otro lado dejaban entristecidos a los fieles que no podían adorar convenientemente la Hostia, escondida tras los velos. Es admirable constatar cómo el sensus fidelium del pueblo ayudó a eliminar estas veladuras y propició el sublime rito de la Elevación de la Hostia, al menos en Occidente.

Como señala la Epístola a los Hebreos:

"Teniendo, por consiguiente, hermanos, plena confianza de entrar en el Santuario en virtud de la Sangre de Jesús (...) acerquémonos con corazón sincero, con plena seguridad de fe (...) conservemos firmes la confesión de nuestra esperanza (...), y alentémonos mutuamente para excitarnos a la caridad y a las buenas obras" (Hb. 10, 19-24)
28/08/25 10:32 AM
  
M.A.
No sé a qué velo se refiere. Siguen existiendo el velo del ciborio y el del cáliz.
El conopeo lo siguen poniendo donde quieren hacerlo. Se podría ilustrar con fotos porque resulta muy interesante. Gracias
28/08/25 5:14 PM
  
Francisco
El velo o la cortina al que se refiere el artículo era el que se corría para tapar el altar en el momento previo al prefacio de la misa y luego se descorría, cuando se daba comienzo al rito de la comunión.
28/08/25 11:19 PM
  
Francisco Pineda Chacón
Resulta muy interesante desde mi punto de vista -como acólito del Altar- el sentido de usar la campanilla al inicio de la consagración.
Tenía entendido que antes del Concilio Vaticano II, como la misa era en latín, la asamblea no sabía cuál era el momento exacto de ponerse de rodillas.
Ahora -también tiene su lógica- sabemos que la asamblea sabía, mediante el toque de la campanilla, que se abría la cortina que daba la visibilidad al acto sagrado de la Liturgia.
29/08/25 12:27 AM
  
Richard
Si mal no recuerdo, en una iglesia Católica de rito Greco Melquita, cerca de Notre Dame, en París, a cuya Misa asistí, había una especie de biombo, amplio, con puertas, entre el altar y la nave, durante la consagración, el sacerdote y otra persona, seguramente un diácono, desplegaban un velo sobre la ostia a consagrar.
En la comunión, ví chiquitos en brazos de sus padres que recibían la comunión.
Quizá el autor de este excelente artículo pueda explayarse mejor sobre este rito, también católico.
29/08/25 5:21 AM

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