España, tierra del Sagrado Corazón

Hay libros que se escriben de corrido, con el autor poseído por una arrebatadora fiebre creativa. Algo equiparable a lo que en otro ámbito de la creación artística le sucedió a Händel con la composición de su Mesías, tal y como explica admirablemente bien Stefan Zweig en su libro Momentos estelares de la humanidad. No es lo más frecuente, e incluso parece razonable una cierta prudencia ante lo que se crea en tan poco tiempo. Cuando le preguntaban a Rémi Brague sobre cuál es la clave de la calidad y precisión de su prosa, respondía que el bolígrafo rojo de su mujer, que revisa implacable sus escritos. Y luego hay libros que maduran durante todo una vida, obras en las que el autor no ha escatimado en esfuerzos y se ha volcado con pasión en realizar algo que muchos consideraban una locura. Es el caso de Federico Jiménez de Cisneros y su libro Contempla mi corazón. Monumentos e imágenes del Sagrado Corazón de Jesús en España, recientemente, publicado por la BAC.
