Parolin: el Papa habló de negociación para parar la guerra en Ucrania, no de rendición
Papa Francisco y Cardenal Parolin, Secretario de Estado

«El riesgo de una fatal 'deriva' nuclear no está ausente»

Parolin: el Papa habló de negociación para parar la guerra en Ucrania, no de rendición

No para la polémica tras las declaraciones sobre la guerra de Ucrania del papa Francisco a una televisión suiza. El presidente ucraniano, Volodimir Zeleneski, reprochó al Pontífice que intente mediar «entre quien quiere vivir y quien quiere destruirnos». La Comisión Europea también replicó al Papa asegurando que la paz no depende de Ucrania sino de Putin. El cardenal Parolin ha intentado explicar el sentido de lo que dijo Francisco.

(Vatican.news/InfoCatólica) Además de criticar las declaraciones del Papa, Zelenski mostró su agradecimiento a los capellanes católicos que prestan servicio a las tropas en el frente de guerra: «Esto es lo que hace la Iglesia, estar con la gente, no en algún lugar a 2.500 kilómetros». Ucrania ha llamado a consultas a su embajador ante la Santa Sede

Por su parte, la Comisión Europea ha asegurado que la paz en Ucrania «está en manos de un solo hombre, y es Vladímir Putin», frente a la petición del papa Francisco a Kiev de alzar la «bandera blanca» y buscar una salida negociada a la guerra iniciada por la agresión militar rusa.

«Más bien, la paz está en manos de un solo hombre, y ese es (el presidente ruso) Vladímir Putin. Continúa haciendo la guerra todos los días», dijo Peter Stano, portavoz de Exteriores de la CE y del alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. En la rueda de prensa diaria de la Comisión, Stano recordó que la UE quiere «una paz justa, una paz que tenga en cuenta a la víctima de la guerra, y esa es Ucrania».

En la siguiente entrevista concedida al Corriere, el cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado, ha querido aclarar lo que el Papa dijo y la postura de la Santa Sede ante la guerra en Ucrania

Eminencia, parece evidente que el Papa pide negociación y no rendición. Pero ¿por qué dirigirse sólo a una de las dos partes, es decir a Ucrania y no a Rusia? Y evocar la «derrota» de los atacados, como motivación para la negociación, ¿no corre el riesgo de ser contraproducente?

«Como recuerda el director de la oficina de prensa vaticana, citando las palabras del Santo Padre del 25 de febrero, el llamamiento del Pontífice es que »se creen las condiciones para una solución diplomática en busca de una paz justa y duradera«. En este sentido, es obvio que la creación de tales condiciones no es responsabilidad de una sola de las partes, sino de ambas, y la primera condición me parece que es precisamente la de poner fin a la agresión. No hay que olvidar nunca el contexto y, en este caso, la pregunta que se formuló al Papa, quien, en respuesta, habló de negociación y, en particular, del valor de la negociación, que nunca es una rendición. La Santa Sede sigue en esta línea y continúa pidiendo un «alto el fuego» -y los agresores deberían ser los primeros en cesar el fuego- y por lo tanto, la apertura de negociaciones. El Santo Padre explica que negociar no es debilidad, sino que es fuerza. No es rendición, sino valentía. Y nos dice que debemos tener una mayor consideración por la vida humana, por los cientos de miles de vidas que se han sacrificado en esta guerra en el corazón de Europa. Son palabras que se aplican tanto a Ucrania como a Tierra Santa y a los demás conflictos que ensangrientan el mundo».

¿Hay aún alguna posibilidad de llegar a una solución diplomática?

«Puesto que se trata de decisiones que dependen de la voluntad humana, siempre existe la posibilidad de llegar a una solución diplomática. La guerra desatada contra Ucrania no es el efecto de una calamidad natural incontrolable, sino de la sola libertad humana, y la misma voluntad humana que ha causado esta tragedia tiene también la posibilidad y la responsabilidad de tomar medidas para ponerle fin y abrir el camino a una solución diplomática».

¿Es la preocupación de la Santa Sede una escalada? Usted mismo ha hablado de ello, diciendo que «da miedo» la hipótesis de la implicación de los países occidentales.

«La Santa Sede está preocupada por el riesgo de una escalada de la guerra. La elevación del nivel del conflicto, la explosión de nuevos enfrentamientos armados, la carrera hacia el rearme son señales dramáticas e inquietantes en este sentido. La ampliación de la guerra significa nuevos sufrimientos, nuevos lutos, nuevas víctimas, nuevas destrucciones, que se añaden a los que el pueblo ucraniano, especialmente los niños, las mujeres, los ancianos y los civiles, están experimentando en su propia carne, pagando el precio demasiado caro de esta guerra injusta».

Francisco habló también del conflicto palestino-israelí, evocando la «responsabilidad» de los contendientes. ¿Qué tienen en común las dos situaciones?

«Las dos situaciones tienen ciertamente en común el hecho de que se han extendido peligrosamente más allá de todo límite aceptable, que no se pueden resolver, que tienen repercusiones en varios países y que no pueden encontrar una solución sin negociaciones serias. Me preocupa el odio que están generando. ¿Cuándo podrán sanarse heridas tan profundas?».

Siguiendo con el tema de la escalada: el Papa ha hablado varias veces del peligro de un conflicto nuclear, «basta un accidente», ¿es éste el temor de fondo de la Santa Sede? ¿Un «accidente» como el de Sarajevo en el 14?

«El riesgo de una fatal 'deriva' nuclear no está ausente. Basta ver la regularidad con la que ciertos representantes gubernamentales recurren a tal amenaza. Sólo puedo esperar que se trate de propaganda estratégica y no de una 'advertencia' de algo realmente posible. En cuanto al »temor de fondo de la Santa Sede, creo que se trata más bien de que los diversos actores de esta trágica situación se encierren aún más en sus propios intereses, sin hacer lo posible por alcanzar una paz justa y estable.

 

 

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