(InfoCatólica) La persecución contra los cristianos acusados de «blasfemia» contra el Corán vuelve a quedar de manifiesto en Pakistán. El 7 de octubre, el Tribunal Supremo del país confirmó la condena a muerte de Qaiser Ayub, cristiano de 49 años y padre de tres hijos, mientras que absolvió a su hermano menor, Amoon Ayub, por falta de pruebas suficientes.
La sentencia pone fin a una batalla judicial que se prolonga desde hace más de una década y, en principio, dará lugar a su ejecución por unos contenidos publicados en Internet que él niega haber difundido.
Una acusación que comenzó hace quince años
El calvario de los hermanos Ayub se remonta a 2011, cuando aparecieron en Internet contenidos considerados «blasfemos» contra Mahoma en una página relacionada con Qaiser. El artículo 295-C del Código Penal de Pakistán establece la pena capital para quien sea declarado culpable de profanar el nombre de Mahoma.
Qaser Ayub ha mantenido durante años que había cerrado aquella página en 2009 y que posteriormente otra persona la habría reactivado conservando su nombre en la información del sitio. Los hermanos abandonaron Pakistán después de recibir amenazas y fueron detenidos al regresar al país.
En diciembre de 2018, ambos fueron condenados a muerte. La sentencia fue posteriormente confirmada por el Tribunal Superior de Lahore en 2022. Ahora, el Tribunal Supremo ha absuelto a Amoon Ayub, a la vez que confirmaba la sentencia de Muerte contra Qaiser Ayub, que permanece encarcelado en la prisión de Sahiwal. Aún no se ha anunciado la fecha de ejecución.
Han causado indignación las imágenes difundidas tras el fallo, en las que los denunciantes y sus partidarios aparecen celebrando la sentencia con vítores y guirnaldas. Sus representantes presentaron el fallo como una «victoria histórica» en la aplicación de las leyes contra la blasfemia.
Más cristianos en el corredor de la muerte
La aplicación de esta norma lleva años suscitando críticas internacionales. La cuestión no se limita a los cristianos: distintas minorías religiosas e incluso musulmanes acusados de blasfemia han quedado expuestos a larguísimos procesos judiciales, amenazas y violencia extrajudicial. En cualquier caso, la situación de los cristianos pakistaníes acusados de blasfemia es especialmente vulnerable. En los últimos años se han producido tanto condenas como absoluciones después de largos años de prisión, lo que indica que, en muchos casos, el proceso judicial se utiliza como arma contra los cristianos.
En enero de 2026, por ejemplo, dos enfermeras cristianas, Mariam Lal y Newosh Arooj, fueron absueltas después de más de cuatro años de procedimientos y amenazas. Anwar Kenneth, también cristiano, fue condenado a muerte en 2002 y fue absuelto en 2025 después de más de dos décadas privado de libertad. Es especialmente conocido el caso de Asia Bibi, la cristiana pakistaní que pasó años condenada a muerte por blasfemia antes de ser finalmente absuelta por el Tribunal Supremo en 2018.








