(Zenit/InfoCatólica)La Congregación de los Legionarios de Cristo inauguró el pasado 20 de enero su Capítulo General en Roma, la asamblea de gobierno más importante de su vida institucional, que marcará el rumbo espiritual y apostólico de la orden durante los próximos seis años.
El encuentro, convocado con carácter ordinario cada sexenio según las Constituciones aprobadas por la Santa Sede en 2014, evaluará la gestión del último periodo, afrontará los desafíos de la misión evangelizadora y elegirá al nuevo Gobierno General que liderará a los legionarios hasta 2032.
La apertura del Capítulo estuvo precedida de ocho días de ejercicios espirituales, predicados por el obispo Brian Farrell, secretario emérito del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos. Este retiro marcó un tono deliberadamente espiritual, enfatizando la renovación, la libertad interior y una configuración renovada con Cristo antes de abordar las decisiones institucionales.
Inauguración eucarística y constitución formal del Capítulo
El Capítulo General se inauguró oficialmente con la celebración de la Eucaristía en la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe en Roma. La misa fue presidida por el padre John Connor, director general en funciones, quien aprovechó la homilía para presentar el Capítulo no como un ejercicio técnico de gobierno, sino como un acto teológico. Connor subrayó que no se trataba de una reunión convocada simplemente para intercambiar ideas, sino de un momento de ofrenda, de disposición a poner la Congregación ante Dios.
Inspirándose en el profeta Joel, el director general habló de consuelo, esperanza y apertura a lo que el Espíritu pueda aún traer a la vida de la Legión. Connor enfatizó que el éxito del Capítulo dependería menos de conclusiones preconcebidas que de la disposición interior de los presentes, e invitó a llegar sin agendas fijas, dispuestos a escuchar, discernir y actuar en fraternidad por el bien de la Congregación y su misión en la Iglesia.
Tras la celebración eucarística, los padres capitulares constituyeron formalmente el Capítulo: invocaron al Espíritu Santo, verificaron la asistencia y firmaron el decreto oficial que dio inicio a la asamblea. A partir de ese momento, los trabajos del Capítulo entraron en su fase ordinaria.
Balance de gestión y principales desafíos
Durante las sesiones, los capitulares evaluarán el cumplimiento de los cargos y responsabilidades asumidos en el último periodo, así como las medidas adoptadas para velar por el espíritu de la Congregación, promover su desarrollo y favorecer una renovación adecuada. El padre Connor presentará el informe de su gestión como director general, orientada por el documento estratégico Apóstoles según el Corazón de Cristo, inspirado en las directrices del Capítulo General de 2020.
Entre los ejes principales de este periodo destacan la consolidación de la identidad del religioso legionario en comunión con el Regnum Christi y la promoción de un apostolado centrado en la experiencia personal del amor de Dios. A estas líneas se han sumado dos prioridades específicas: el acompañamiento de las vocaciones y el fortalecimiento del programa de Ambientes Seguros.
En las próximas semanas, la asamblea evaluará los mandatos confiados al Gobierno General por el Capítulo de 2020, analizará los principales desafíos de la misión evangelizadora en el contexto actual de la Iglesia y procederá a la elección del nuevo superior general, de su consejo y del administrador general.
Un proceso de discernimiento preparado con amplitud
La preparación de esta asamblea ha contado con un amplio proceso previo. A lo largo de 2025, una comisión especial remitió materiales de estudio y reflexión a todas las comunidades legionarias, con el fin de fomentar el discernimiento personal y comunitario. Estos subsidios sirvieron de base para las asambleas territoriales previas al Capítulo, en las que se abordaron cuestiones como el contexto del mundo actual, la identidad legionaria, la vida religiosa en la Congregación, los desafíos vocacionales y la misión apostólica.
El propio Capítulo elige una Comisión Central encargada de definir la agenda de trabajo y el calendario de los temas a tratar, garantizando así que las deliberaciones respondan a las necesidades reales de la orden.
Composición y perfil de los padres capitulares
El Capítulo de 2026 reúne a 60 sacerdotes legionarios con voz y voto. De ellos, 21 participan en virtud de sus cargos, mientras que 39 fueron elegidos por sus respectivos territorios, lo que garantiza una representación global de la Congregación.
El carácter internacional de la asamblea es notable: los participantes provienen de 14 países, con los grupos nacionales más numerosos de México (20), España (11) y Estados Unidos (9), seguidos de Italia (4), Alemania, Colombia y Chile (tres cada uno), y otros de Venezuela, Francia, Brasil, Canadá, El Salvador y Nicaragua.
El perfil demográfico refleja tanto la experiencia como la diversidad generacional. La edad promedio de los padres capitulares es de 54 años. El más joven tiene 36 años y el mayor, 74. Seis participantes tienen menos de 40 años, mientras que cuatro superan los 70. En cuanto a la experiencia sacerdotal, el sacerdote ordenado más recientemente data de 2022, y el más antiguo, de 1983. En promedio, los participantes tienen 23 años de sacerdocio, 16 cuentan con más de tres décadas de ministerio y ocho fueron ordenados hace menos de diez años.
Formación académica y ministerios actuales
La formación académica es otro rasgo distintivo de este Capítulo. Doce participantes poseen doctorados en campos que abarcan desde teología, espiritualidad, filosofía y derecho canónico hasta bioética. Más de 50 cuentan con licenciatura o maestría en filosofía o teología. Varios también poseen títulos de posgrado en ciencias civiles, incluidos títulos de instituciones como la Universidad de Stanford y la Universidad Anáhuac, en disciplinas como ingeniería industrial, economía, ciencias actuariales, administración de empresas, historia y humanidades clásicas. Se espera que esta amplitud intelectual moldee la profundidad teológica y pastoral de las deliberaciones del Capítulo.
La variedad de ministerios actuales entre los padres capitulares refleja la misión global y multifacética de la Congregación. Veintisiete sirven en el gobierno territorial o general, quince se dedican a la labor pastoral vinculada al Regnum Christi, nueve trabajan en la educación en escuelas o universidades, siete participan en la formación sacerdotal, y otros sirven en parroquias, tribunales eclesiásticos, estructuras de protección o como rectores y administradores académicos.
Coordinación con las asambleas del Regnum Christi
Cabe destacar que el Capítulo se desarrolla en paralelo con otras asambleas importantes dentro de la federación del Regnum Christi. La Asamblea General de las Consagradas del Regnum Christi ya está en marcha en Roma, mientras que la Asamblea de los Laicos Consagrados comenzará el próximo 25 de enero. Su proximidad temporal subraya una visión eclesial más amplia: la del Regnum Christi como familia espiritual y cuerpo apostólico, llamados a discernir juntos su misión al servicio de la Iglesia en su conjunto.
El nuevo Gobierno General tendrá, entre otros cometidos, impulsar la colaboración con las consagradas y los laicos consagrados del Regnum Christi, que también celebran en Roma la renovación de sus respectivos órganos de gobierno.
Un gobierno basado en la oración y el discernimiento
A medida que avance el Capítulo General, la atención se centrará cada vez más en la elección del nuevo Gobierno General y las prioridades que este articulará. Sin embargo, al menos en estos primeros días, el énfasis sigue siendo claro: un gobierno basado en la oración, una autoridad ejercida a través del discernimiento y decisiones moldeadas por un deseo compartido de responder fielmente a las necesidades de la Iglesia en un mundo que cambia rápidamente.







