(NCR/InfoCatólica) La Peregrinación Eucarística Nacional de 2026 ya tiene lema, patrona y recorrido. En el marco del 250º aniversario de Estados Unidos, la organización del Congreso Eucarístico Nacional ha presentado el tema «One Nation Under God» y ha confirmado que los peregrinos caminarán por la llamada ruta Cabrini, en honor de Santa Francisca Javiera Cabrini, primera ciudadana estadounidense canonizada.
Jason Shanks, presidente del Congreso Eucarístico Nacional, ha enmarcado la propuesta como una llamada a colocar de nuevo a Cristo en el centro, no como un recurso retórico, sino como una exigencia de fe. En la nota de prensa, Shanks afirma: «“Una nación bajo Dios” no es un eslogan prestado; es una invitación a realinear nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestro país bajo la soberanía de Jesucristo».
La organización ha vinculado este enfoque con la memoria histórica asociada a la propia expresión «One Nation Under God». Se recuerda que la frase fue añadida oficialmente al Juramento de Lealtad de Estados Unidos el 14 de junio de 1954, Día de la Bandera, cuando el presidente Dwight D. Eisenhower firmó la ley que incorporó «under God», culminando una campaña iniciada en 1951 por los Caballeros de Colón.
Shanks ha explicado también el propósito de unir un momento cívico de alcance nacional con una iniciativa explícitamente eucarística. En una entrevista concedida el 8 de enero a EWTN News Nightly, señaló que se busca «aprovechar ese momento, en nuestra Iglesia y en nuestro país, para destacar cómo los católicos han contribuido a esta gran experiencia estadounidense».
Ruta Cabrini: de San Agustín a Filadelfia
La peregrinación está programada para comenzar el 24 de mayo en San Agustín, Florida, y concluir el 5 de julio en Filadelfia, Pensilvania. El trayecto discurrirá por la costa Este y pasará por gran parte de las antiguas trece colonias. El itinerario lleva el nombre de la santa elegida como patrona y referencia espiritual del camino.
Al presentar esta elección, Shanks subrayó el perfil de Cabrini como testimonio católico en el tejido real de la nación, especialmente marcado por la inmigración. En sus palabras, como inmigrante italiana, Cabrini «de verdad entregó su vida, su corazón y su pasión al servicio de los inmigrantes en Nueva York». Y añadió el sentido del símbolo: «Pensamos que era una buena representación, especialmente al centrarnos en un momento nacional para pensar en cómo Estados Unidos está formado por una variedad de culturas y diversidad. Ella también nos da un sentido real de lo que significa ser católico y ser patriota».
El presidente del Congreso Eucarístico Nacional insistió en que la ruta permite contemplar la vida de la santa mientras la custodia avanza hacia el punto final del recorrido: «Nos da un momento para reflexionar sobre su servicio y su vida mientras procesionamos hacia Filadelfia». Y precisó la dimensión de súplica: «Pedimos su bendición y su intercesión mientras emprendemos esta gran peregrinación».
A lo largo del camino, 18 diócesis acogerán actos públicos mientras el Santísimo avanza hacia Pensilvania. La procesión pasará por las diócesis de San Agustín (Florida), Savannah (Georgia), Charleston (Carolina del Sur), Charlotte (Carolina del Norte), Richmond y Arlington (Virginia), Washington D. C., Baltimore, Wilmington (Delaware), Camden y Paterson (Nueva Jersey), Manchester (Nuevo Hampshire), Portland (Maine), Boston, Springfield y Fall River (Massachusetts), Providence (Rhode Island) y, finalmente, Filadelfia.
Actos públicos, oración y vida sacramental
Entre los objetivos destacados está el de llevar la presencia de Nuestro Señor Jesucristo —realmente presente en la Eucaristía— fuera de los templos, a las calles, como una proclamación pública de fe. Shanks describió esa dimensión como una ocasión para «rezar por la unidad y la sanación en nuestro gran país».
La peregrinación de 2026 incluirá oportunidades de participación pública en procesiones, Misas, actos devocionales, proyectos de servicio y otras iniciativas. El planteamiento se presenta, además, en conexión con la decisión de los obispos de Estados Unidos de consagrar América al Sagrado Corazón de Jesús, subrayando que el recorrido pretende acercar al propio Cristo a los fieles y a la sociedad mediante encuentros litúrgicos y de oración.
El inicio del camino estará marcado por una Misa de apertura en el santuario de Nuestra Señora de La Leche, en Florida, lugar señalado como el sitio de la primera Misa celebrada en suelo estadounidense. Entre los actos anunciados se incluyen también conmemoraciones de los Mártires de Georgia y una celebración de la fiesta del Corpus Christi en la Arquidiócesis de Washington y en la Diócesis de Arlington.
Junto a las celebraciones presenciales, se pondrá en marcha una campaña nacional de oración y una serie digital de conferencias, orientadas a presentar distintos temas relacionados con América desde una perspectiva católica.
Peregrinos «perpetuos» y una parada espiritual en Nueva York
Aunque se invita a los católicos a unirse a tramos concretos del recorrido, la organización ha confirmado que un pequeño grupo realizará todo el trayecto completo: ocho jóvenes adultos, descritos como peregrinos «perpetuos», y un misionero de medios. En el itinerario está prevista una retirada espiritual privada en el punto medio del camino, en el santuario de Santa Francisca Javiera Cabrini en la ciudad de Nueva York.
Shanks destacó el impacto espiritual que, según la experiencia de peregrinaciones anteriores, suele producirse en quienes realizan el camino entero. Dijo: «Son jóvenes de todos los ámbitos de la vida en nuestro país. Típicamente, lo que vemos después de la peregrinación es que sus vidas quedan transformadas». Y añadió: «Algunos entran en el seminario, otros entran en la vida religiosa. Pero son una verdadera inspiración para todos nosotros. Pero son como todos nosotros. Sus vidas están ahí para ser transformadas por el Señor».
Clausura en Filadelfia: adoración, Misa y procesión final
El final de la peregrinación se celebrará en Filadelfia, ciudad donde se firmó la Declaración de Independencia. El fin de semana de clausura incluirá adoración eucarística durante todo el día el 4 de julio, una Misa de cierre en la catedral-basílica de los santos Pedro y Pablo y, como culminación, una procesión eucarística final hasta el santuario nacional de san Juan Neumann.
Con este programa, la peregrinación de 2026 se presenta como un gran acto público de fe eucarística y como una llamada a la renovación, orientada a unir oración, vida sacramental y presencia católica en la vida social, poniendo a Jesucristo —realmente presente en el Santísimo Sacramento— en el centro del camino.








