En contra de una ley criminal

Volvemos sobre el aborto. Ya se han pasado los ecos de la nota de los obispos sobre el anteproyecto de ley. Pero conviene mantenerla como un texto vivo. El argumento es de primera importancia. Hay que oponerse enérgicamente a la nueva ley. Sobre todo hay que oponerse a la mentalidad, ya muy extendida, de que el aborto es una cosa lamentable pero con la que hay que transigir porque es una necesidad y un verdadero derecho de la mujer. Oponerse sería una muestra de intolerancia y fanatismo. Nos lo presentan como un progreso en las libertades. Con el tiempo será un baldón para el PSOE y para cuantos le apoyan esta campaña a favor del aborto como derecho de la mujer. ¿Cómo se puede decir que la mujer tiene derecho a matar a sus hijos? ¿Puede haber una aberración mayor en el orden moral?
Sería conveniente que algunos socialistas que se presentan públicamente como católicos, se pronunciaran ahora claramente, de acuerdo con la doctrina de la Iglesia, en contra del aborto y en contra de cualquier proyecto de ley que justifique y facilite el aborto. Hace pocos días pude ver a un miembro del gobierno queriendo presentarse como católico y a la vez intentando justificar el proyecto del gobierno con razones engañosas. Si son católicos, bendito sea Dios; pero como hombres públicos tienen que ser coherentes en sus manifestaciones con la doctrina de la Iglesia. Sin retoques. Un católico no puede justificar ni apoyar una ley abortista.

Hace unos días, conversando con un viejo amigo, laico y socialista, me decía que le gustaba recitar el Padrenuestro, pero que le resultaba imposible recitar el Credo. Siguiendo espontáneamente la conversación, se me ocurrió decirle: ¿Por qué no pruebas a recitar el Credo desde los sentimientos del Padrenuestro?. Esa sugerencia le sorprendió y me contestó: lo voy a intentar. No sé cómo le habrá ido, pero hoy me parece interesante desarrollar un poco esta idea. Nos puede venir bien a todos.
Ante el atentado de ayer de ETA, en el que ha matado a un policía, la sociedad española entera tiene que reaccionar con firmeza. Y tendremos que hacerlo de forma tan contundente que los terroristas vean que cada atentado que cometan va a ser peor para ellos y para su causa. Es la única manera legítima de reaccionar frente a los despropósitos de ETA.
En estos días pasados los medios de comunicación comentan la extravagancia del bautismo laico de un niño, celebrado en el Ayuntamiento de Madrid. Podemos tomar esta noticia como una broma y dejarla pasar sin fijarnos en ella. No creo que sea lo más prudente. El hecho tiene significación y nos anuncia otras muchas cosas. Conviene analizarlo con una cierta calma.
Los cristianos de Occidente tenemos muy poco en cuenta las palabras de Jesús acerca del Espíritu Santo. Y sin embargo una lectura reposada de los evangelios, sobre todo el de S. Juan, nos hace ver cómo el cumplimiento de la misión de Jesús consiste precisamente en enviarnos el Espíritu Santo, el Espíritu de Dios, su Espíritu de Sabiduría y Amor.