“Hay rumores de que no sé quién es no sé qué”

El título del post lo dejó el lector José Ángel Antonio comentando cómo “para algunos blogueros el blog es ocasión de murmuraciones, chismes, rumores, quejas infundadas [….]”. Algo parecido nos dice Sto. Tomás de Aquino:

En la conversación ordinaria pecan a veces contra este mandamiento [VIII] cinco clases de individuos. 1) Los detractores […] 2) Los que escuchan a los detractores con gusto […] 3) Los chismosos […] 4) Los aduladores […] 5) Los murmuradores […]” (Sobre los mandamientos,1. c. , pp. 279-280).

Jesús observa a sus apóstoles conversando y les pregunta, según el Evangelio del XXV Domingo de Tiempo Ordinario: “¿De qué discutíais por el camino?” (Mc. 9, 33). Ellos callaron porque sabían que su conversación no era una muy santa, sino que se preguntaban quién era el mayor de ellos. Lo mismo preguntó el Señor a los discípulos de camino a Emaús [uno de los dos era S. Cleofás (s.I)]:

“Ellos se detuvieron entristecidos, y tomando la palabra uno de ellos por nombre Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no conoce los sucesos en ella ocurridos estos días? […]Y Él les dijo: ¡Oh hombres sin inteligencia y tardos de corazón para creer todo lo que vaticinaron los profetas! ¿No era preciso que el Mesías padeciese esto y entrase en su gloria? Y comenzando por Moisés y por todos los profetas, les fue declarando cuanto a Él se refería en todas las Escrituras.” (Lc. 24, 17-18. 25-27)

La conversación de los apóstoles y la de los discípulos entre sí no era siempre muy santa, pero ¡qué diferencia entre los efectos de esas conversaciones con las del Señor!: “¿No ardían nuestros corazones dentro de nosotros mientras en el camino nos hablaba y nos declaraba las Escrituras?” (Lc. 24, 32) ¿Qué hace que una conversación sea mala, frívola, útil o santa? ¿En qué categoría(s) se encuentran sus propias conversaciones por Internet?

—————————————————–

De “La teología de la perfección cristiana” por el P. Antonio Royo Marín, O.P. [traducida de una copia en inglés, negrita no en esa copia]:


”1) Conversaciones malas.

“Simplemente para permanecer en el estado de gracia, es necesario para el alma evitar con cuidado toda clase de conversación pecaminosa. Cuando uno habla o escucha voluntariamente y con satisfacción a cosas que ofenden gravemente la pureza, la caridad, la justicia o cualquier otra virtud cristiana, comete un pecado, y en algunas instancias – como en el caso de la calumnia – un pecado que le obliga a uno a la restitución. Es imposible que un alma se entregue a estos pasatiempos vergonzosos y todavía alcance la perfección. Se coloca en gran peligro, y hasta compomete su salvación eterna. La mentira, las palabras duras, las discusiones inútiles, la murmuración, la calumnia, la violación de secretos, conversaciones obsenas o excesivamente libres, el lenguaje vulgar, o el lenguaje envidioso o malicioso, etc., deben de ser definitivamente rechazados por cualquier alma que aspire a la verdadera santidad, porque sin esto, no se puede alcanzar la santidad.


“2) Las conversaciones frívolas.

“Hay conversaciones que, sin constituir un grave pecado por razón de su objeto o intención, no son justificados ni por necesidad o provecho de uno mismo o de otro. Bajo esta categoría caen todas esas palabras inútiles de las cuales Nuestro Señor dice que un día tendremos que dar cuenta (Mt. 12, 36). Hablar sin utilidad para uno mismo o para el prójimo de uno es pervertir la palabra del objeto al que Dios en el plan de Su divina providencia lo asignó. En vez de hacerlo un instrumento para el bien, uno lo hace servir cosas inútiles. Uno habla para decir nada, y esto es en sí un acto reprensible.

“Esta doctrina tiene una aplicación particular a los que están adictos a hacer visitas y llamadas sociales. Hay incontables efectos negativos que siguen a estas frecuentes e interminables visitas, aparte de la pérdida de tiempo y la falta de recogimiento. Debemos ver en esto una de las principales razones de la mediocridad de tantas personas devotas que, confesándose con frecuencia, recibiendo la Comunión a diario, y prcticando una gran cantidad de ejercicios píos (a veces demasiados), nunca parecen dar un paso adelante en el camino a la santificación. En muchos de estas conversaciones interminables, una de dos cosas suele pasasr: o la conversación recurre a criticismos poco caritativos o se degenera a pueriles e inútiles cotorreos.

“Las almas que se aburren cuando están solas, que buscan la compañía de otros para descargar sobre ellos su incontinencia verbal, que rechazan reprimir este exceso, que abruman a sus desafortunadas víctimas con conversaciones intútiles, que son siempre los primeros en enterarse de cosas nuevas y de difundir noticias y en comentar y criticar todo pueden ser facilmente descartados de la perfección cristiana. Nunca la alcanzarán, ni dejarán que otros la alcancen. [12] El director espiritual debe ser muy severo con estas almas. Como uno está tratando aquí, no de faltas de debilidad, sino de frivolidad voluntaria, después de unas pocas caídas – y sólo unas pocas, cinco o seis – el director debería rechazar continuar una dirección que sería completamente inútil.


“3) Conversaciones útiles.

Todo lo que es perfectamente honesto en sí y que no daña a nadie y es de beneficio al prójimo o a uno mismo es lícito, y suele ser aconsejable. Este principio tiene una variedad de aplicaciones y puede ser usado para resolver muchos casos. En el recreo, especialmente, uno lo tendrá que tener en cuenta. Entretener al prójimo con un chiste de buen gusto podría ser una obra excelente de caridad, si uno lo hace con la intención correcta. Por otro lado, nunca deberíamos permitirnos, aun bajo el pretexto de animar a uno que ha sido ofendido, criticar nuestro prójimo, o hacer una broma a costa de otro, insinuar una sospecha malvada, levantar la envidia, o fomentar rencor. Entre las personas que se dedican al estudio, es una forma excelente de evitar las conversaciones intútiles si uno abre un debate sobre un punto disputado que levantará el interés y la atención de todos, pero uno debería evitar cuidadosamente los argumentos apasionados o las expresiones de falta de respeto por los que mantienen la opinión opuesta.


“4) Conversaciones santas.

“Estas conversaciones tienen como su inmediato propósito el bien espiritual de uno mismo y del prójimo. No hay nada tan reconfortante o alentador al alma como una conversación santa con personas que están animados con un sincero deseo de santificarse. El intelecto es iluminado, el corazón es inflamado, y la voluntad facilmente hace resoluciones santas. Es imposible calcular el bien que puede ser hecho con una palabra discreta y un consejo oportuno a un alma que está molestada por la tentación o deprimida con el desánimo. Con dulzura y discreción, sin hacerse ofensivo con demasiada insistencia, pero a la manera de un discípulo más que de un maestro, el alma que aspira a la perfección intentará alentar estas santas conversaciones que llevan tanto bien a almas y unen el corazón más estrechamente a Dios. (Parte III, Cap. 5)”

————————————————–
Si alguno no peca de palabra, es varón perfecto, capaz de gobernar con el freno todo su cuerpo.” (Santiago 3, 2) Que S. Cleofás interceda por nosotros para que tengamos más conversaciones útiles y santas en nuestras vidas.


Preguntas del día [Puede dejar su respuesta en los comentarios]
: ¿Qué tipo de conversación abunda más en su vida cotidiana? ¿Hay alguna diferencia entre sus conversaciones por Internet y fuera de Internet? ¿Cómo cree que se pueden alentar las conversaciones santas?

Mañana: Ss. Cosme y Damián – “el último de todos y el servidor de todos” (Mc. 9, 35)

51 comentarios

  
José Ángel Antonio
Gracias Lourdes por estas oportunas enseñanzas. Tengo poco tiempo pero responderé a la pregunta de la diferencia entre las conversaciones en Internet y fuera de Internet:

1- Un chismorreo, comentario imprudente, o "sospecha malvada" en conversación privada la oyen solo unos pocos y se puede olvidar enseguida. En cambio, en Internet la oyen muchos más y no se olvida: queda en el caché de Google: "Pepito Pérez me han dicho que es masón o tiene una hija secreta o una amante y va de católico". Aunque Pepito lo niegue, el bulo o rumor siempre quedará en Google para quien haga una búsqueda sobre Pepito Pérez. Por lo tanto, publicar chismorreos en un blog causa mucho más daño.

2- El Señor enseña a corregir a los hermanos, pero él siempre piensa primero en un encuentro personal, en privado, dos solos... corazón con corazón, acercarlo a la verdad... quizá deba ser por pasos paulatinos y en plazos largos de tiempo. En cambio una denuncia en un blog ("he oído que en tal parroquia el cura pepito hace tal abuso litúrgico") no es el tipo de corrección fraterna, cercana, etc... que el Señor pide.

3- En Internet todo suena más fuerte, más pendenciero, más beligerante... la misma cosa, si se dice ante la persona, tomando un café... se hace con más caridad, más sinceridad, buscando no herir sino compartir una verdad que quizá el otro no sabía... y además, el otro tiene así derecho a réplica...

4- El demonio y los anticlericales se alegran cuando ven en Internet las estériles peleas entre cristianos de distintas sensibilidades; en cambio, muchos cristianos de fe débil o muy sensibles a esta falta de fraternidad ven debilitarse su fe y se hastían...

5- Claudia K. hace mucho que se convirtió a la fe y predica la castidad, pero las fotos porno de su juventud siguen circulando en Internet: le gusta a muchos señalar con el dedo los pecados de los demás, incluso pecados ya confesados y perdonados. Internet permite difundir la basura tanto como la virtud: muchos blogueros cristianos prefieren difundir basura (a menudo inventada o rumoreada) en vez de promover la virtud.

6- Las conversaciones espirituales de nivel requieren intimidad: la intimidad de Internet es falsa e inadecuada para esto.

7- Internet es bueno para transmitir contenidos y enseñanzas, pero es muy defectuoso para crear fraternidad y comunidad. Si te crees que tienes fraternidad o comunidad con una gente a la que tratas solo por Internet, te engañas. (Otra cosa es mantener el contacto con gente a la que conociste en persona y les tienes un trato fraterno previo).

8- Con tantos millones que no conocen ni lo básico de la buena nueva, su alegría liberadora, etc... parece una pérdida de tiempo dedicar muchos blogs a debatir si las guitarras me distraen en misa o si el motete me salió poco palestrinense.
27/09/09 5:21 PM
  
María Lourdes
José Ángel Antonio, ¡menuda reflexión en poco tiempo!

Sé de primera mano lo difícil que es expresarse bien por Internet y he tenido algunos malentendidos por no poder ver los gestos ni oír el tono con el que alguien dice algo (que creo haber leído que las palabras en sí son una parte mínima de la comunicación entre personas). Con un lector en particular no fue hasta que nos comunicamos por correo electrónico, de forma más privada, que pudimos aclarar algo el malentendido entre él y yo. El correo electrónico también tiene sus limitaciones, pero ayuda algo.

Tiene razón en que el trato personal es mucho mejor, pero me ha sorprendido en los meses del blog lo mucho que pueden afectar y ayudar las conversaciones por Internet, aunque en mi caso veo como desventaja que la mayor parte del tiempo son tan interrumpidas las "conversaciones" y no ayuda tampoco la diferencia de hora.

Respecto a los temas que se tratan, creo que lo bueno es que cada uno es libre de elegir lo que se lee, discerniendo bien el uso del tiempo y de la palabra, ya que el Internet refleja en cierto modo cómo somos fuera de este espacio. Gracias por su interesante comentario.
27/09/09 9:05 PM
  
Mariano
Un magnífico artículo. Hace algún tiempo se criticaba desde aquí a los programas televisivos que se dedicaban al cotilleo y a la maledicencia y opiné que aquí, en internet, pasaba algo semejante o peor por la persistencia y extensión de lo que se dice. Gracias María Lourdes.
27/09/09 10:27 PM
  
Ana
Gracias Jose Angel Antonio por el ejemplo que nos has dado sacando la cara por el respeto que se debe a las personas a algunos cardenales los tratan a patadas a algunos sacerdotes los ridiculizan y ahora Juan PabloII también en la picota.estoy de acuerdo con que cada uno puede escribir de lo que quiera pero siempre dentro de los límites del respeto y la caridad y pedirlo así a los que entren a escribir al blog, si no estamos dando un lamentable espectáculo a los no creyentes.se pueden hacer críticas de libros, de conferencias pero siempre salvar la persona. Gracias Maía lourdes por el artículo y con Mariano estoy de acuerdo en que esto no puede parecerse a esos programas de maledicencia
27/09/09 10:45 PM
  
susi
Lo que a otros hicisteis, conmigo lo hicisteis. Es la cita de memoria, claro, así que puede que no sea correcta, pero sí la idea. Lo que hacemos a los demás, se lo hacemos a Jesús.
AL hablar, pensar antes que es de una persona por la que Jesús derramó su preciosísima Sangre, padeció una tremenda Pasión. Si Él hizo eso por esa y todas las personas, ¿Quién soy yo para juzgar a nadie, vilipendiarlo, criticarlo? Lo malo es malo ,pero de ahí a ir criticando a la gente y menos en un medio universal...va un abismo
27/09/09 11:00 PM
  
azahar
En algunas cosas estoy de acuerdo con los comentarios. Y la reflexión de José Ángel Antonio desglosa bastante bien los diferentes aspectos de los riesgos de la utilización de Internet, así como los beneficios que nos puede aportar.

Prefiero el trato personal, no hay nada que pueda sustituir una expresión, unos ademanes, una mirada. El lenguaje, en ese caso, es inequívoco. No así en Internet, lugar en el que se puede engañar con facilidad, salvo que la frecuencia pueda demostrar la coherencia de las ideas. En estos blogs, más o menos, puede llegar uno a hacerse una idea de la personalidad de los participantes habituales, pero sólo una idea. Porque sólo se transmite lo que requiere el momento y puede entenderse fuera del contexto de la persona, por lo que la opinión puede quedar coja.

El lenguaje escrito es difícil porque no se puede abarcar la dimensión total de lo que queremos decir, la entonación adecuada (que yo considero importantísima), y, una vez dicho, es difícil volver atrás porque la lectura queda y, al volverlo a leer, nos puede producir el mismo sentimiento. Y si bien podemos pedir disculpas parece como si el error no pudiera borrarse.

En cuanto a las críticas, pues no comparto del todo lo expuesto por los compañeros porque hay cosas que no se pueden consentir y si no se denuncian públicamente, quedarían en la sombra y sin enterarse nadie. E Internet es una interesante herramienta para poder informarse de las incorrecciones que se producen y con la crítica, intentar o que no vuelvan a ocurrir o corregir a los incorrectos. Lo que no me parece bien, es el ejemplo que se ha trasladado. Si una persona está arrepentida de una vida pasada y la mejora, debe respetarse absolutamente su decisión y no cebarse con un pasado al que ha renunciado.

No utilizo Internet, más que para trabajar, estudiar o gestiones privadas. Mi primera experiencia en los blogs es ésta porque nunca me ha gustado participar en foros y tampoco tengo tiempo para ello. Intento dosificar mis entradas, por tiempo y porque produce adicción, cuestión que debería cuidarse. No ya sólo por salud psíquica, sino porque espaciando la participación, las intervenciones resultan más objetivas y fructíferas. Salvo casos en los que se esté debatiendo un asunto puntual, por ejemplo.

Me pregunto, a veces, ¿cómo podemos vigilar a nuestros hijos para que no sean adictos a Internet si somos los propios padres quiénes estamos aquí?

Perdón por la extensión pero has sacado un tema, María Lourdes, que me interesa muchísimo. Disculpas.

28/09/09 12:20 AM
  
María Lourdes
Mariano, de nada. Me alegro de verle pasar por aquí de nuevo. Por cierto, gracias por recomendarme en otra ocasión la Biblioteca Digital Mundial. Un saludo.
28/09/09 3:50 AM
  
María Lourdes
Ana, por lo que dicen José Ángel Antonio y Mariano sobre cómo hay mayores consecuencias a lo escrito, me parece fundamental lo que dice sobre cómo debe haber límites de respeto. Algo que se comenta ahora podría causar malentendidos meses después a otros que pasan por aquí, sin que los que dejaron los comentarios se den cuenta.

Me gusta la anécdota de S. Felipe Neri diciéndole a alguien que murmuraba mucho que para crecer en santidad debería coger una almohada de plumas y caminar por la ciudad esparciéndolas. Al volver, le dijo a esa persona que recogiera todas las plumas, algo tan imposible como rectificarse uno de lo dicho a otros. Un saludo.

28/09/09 4:49 AM
  
María Lourdes
Susi, "En verdad os digo que cuantas veces hicisteis eso a uno de estos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis" (Mt. 25, 40) es lo que dijo el Señor sobre las obras de misericordia que hacemos en este mundo. El contexto era el juicio final. También dijo que lo que dejáramos de hacer por los más pequeños también lo dejábamos de hacer por Él, o sea que también hay que tener en cuenta los pecados de omisión.

Creo que lo difícil es corregir cuando hace falta sin juzgar a la persona y por otro lado, no dejar de corregir por comodidad, por ejemplo, cuando tenemos la ocasión de hacer algún bien. Me parece una muestra de caridad maravillosa cuando uno lo hace por Internet, arriesgando el qué pensarán otros por el bien de alguien, simplemente teniendo en cuenta el amor de Dios antes que los intereses propios. Un saludo.

28/09/09 5:02 AM
  
José Ángel Antonio
Maria Lourdes, la anécdota de Felipe Neri y la almohada la escuché hace años y la he usado y recordado muchas veces. Es muy educativa. Deberían enseñarla en las facultdades de periodismo, las redacciones y debería recordarla cada bloguero cristiano cada vez que escribe.
28/09/09 10:38 AM
  
perenolasc
Y estos días que muchos de nosotros, yo el primero, nos hemos reido y hemos contribuido a divulgar la foto de dos pobres criaturas que no son las más culpables de que las llevaran a cierta reunión con sus papás y las fotografiaran en privado y luego se publicaran las fotos etc etc.
Y el asunto estaba como pintado. No se ríen ellos de nosotros, no nos atacan, pues ahora es la nuestra, nos vamos a reir de ellos ( más por el padre que por las niñas, eso sí, pero nos vamos a reir.)
¿No hubiera sido mejor que rezaramos por ellas?, porque se que por mis hijos hay quien reza y se que por los hijos de Vds. también. Pero ¿reza alguien por ellas? Encima contribuimos a crearles un disgusto y una vergüenza a las pobres crias.
¿Realmente hemos actuado cristianamente en este asunto?
Hoy quiero confesar que entre todas las cosas que me gustan de este blog hay una que brilla por encima de todas las otras y por encima de la mayoria de blogs de esta página y de otras páginas, de páginas que podemos llamar "conservadoras" y de páginas que podemos llamar "progresistas": En este blog no he visto nunca una actitud de desprecio o de insulto o de murmuración contra nadie, he visto defender valientemente y sin tapujos las posturas de la autora pero con un gran respeto, con un gran amor hacia todos.
Una vez dije que era el único blog de esta página que me leo siempre. Y es verdad y es precisamente por ello.
Para acabar y volviendo a la foto que ya saben propongo que recemos también por ellas y por los padres. A lo mejor, si Dios quiere, un día podamos verlas en la Santa Misa o compartiendo nuestras creencias. Para Dios nada es imposible.
28/09/09 10:53 AM
  
María Lourdes
Azahar, también me pregunto sobre el uso excesivo del Internet. Intento mantener un cierto horario cuando escribo, pero no siempre es fácil ajustarme a eso, dependiendo de mis obligaciones como madre.

Hablando de interrupciones... empecé a contestarle ayer (hora en EE.UU.) la pregunta que plantea sobre el uso del Internet y no llegué a hacerlo por interrumpirme mi hijita. Pues como dice, "espaciando las inteervenciones" se me ocurrió comentarle algo del libro del P. Royo Marín, O.P., pero esperaré a ponerlo en un post sobre los Santos Arcángeles de Dios. Muchísimas gracias por compartir su reflexión del tema. Un saludo.
28/09/09 12:59 PM
  
María Lourdes
José Ángel Antonio, mejor que recordar la anécdota me parece rezar para pedir al Señor ayuda para poner esa enseñanza en práctica. :) Un saludo.
28/09/09 1:01 PM
  
María Lourdes
Perenolasc, no tengo la menor idea de a qué foto se refiere, pero por lo que dice parece ser que mejor sería no verla. Rezaré por los que no tienen parientes, amigos o conocidos que rezan por ellos. Me parece una idea muy buena.

Le agradezco mucho su apoyo del blog. La verdad es que es el respeto de los comentaristas lo que contribuye mucho al ambiente en el blog, hasta de los que han tenido algún comentario o comentarios borrados, y especialmente ellos. No me refiero a los que dejan comentarios que son claramente spam (palabras sueltas sin sentido, enlaces inapropriados sin más explicación...) y se borran sin más, sino de los que respetaron mi decisión de no publicar sus comentarios por el motivo que fuera en cada caso.

Pienso que me es más fácil no despreciar a nadie con la ayuda del Señor precisamente porque me he equivocado algunas veces. Hay comentarios que he borrado tras pensármelo mucho, que por correo electrónico pude ver que se debió a malentendidos y a un error mío. Hubo un caso reciente así, que se solucionó en privado, por correo electrónico con ese lector, y cuyos comentarios volví a publicar y luego acabó haciéndome un favor ese lector. Por eso creo que sus amables palabras son más un reflejo del nivel de los comentaristas que pasan por aquí que de lo que intento hacer. Un saludo.
28/09/09 1:35 PM
  
luis
La anécdota del almohadón de plumas era la favorita de todo cura pederasta que era acusado en la década de los noventa. Invocaba la "calumnia" y listo. En la película "La Duda" era el sermón que decía desde el púlpito para cubrirse.
Hay que tener un gran balance entre el cuidado de la fama por un lado, y la necesaria difusión de los crímenes y pecados públicos en defensa del bien común. En el nombre del cuidado de la fama, se han perpetrado verdaderas barbaridades, y creo que en eso, Benedicto ha enseñado que mejor que el silencio es la verdad y la justicia. El sistema de ocultamiento y preservar la fama a cualquier precio, incluso con peligro de menores o de fieles que se escandalizan, se acabó.
Gracias a Dios por internet, gracias a Dios por acabar con el secretismo.
28/09/09 1:47 PM
  
Ana
Si que estoy de acuerdo en que hay que denunciar los abusos pero si se tiene certeza, se puede calumniar y también conrespeto por la persona y por la verdad, la burla(ver a un cura disfrazado) no tiene gracia y se puede denunciar con un artículo sin necesidad de que salgan comentarios con insultos, despectivos u ofensivos, en esto también se debe de notar lo que somos además de la adhesión a la doctrina de la Iglesia .
28/09/09 2:19 PM
  
María Lourdes
Luis, esa anécdota de las plumas se puede equilibrar con la de cómo el mismo santo pedía a la gente desde las calles que se convirtieran (esa persona tirando plumas por las calles habrá llamado la atención de alguien) e hicieran reparación por sus pecados. Organizaba procesiones eucarísticas en una sociedad que su confesor llamó una jungla.

Pienso dedicar un post al tema del escándalo que se trató en el Evangelio de la Misa de ayer, un tema muy oportuno. Hay "escándalos" que en el fondo no lo son. Un saludo.
28/09/09 2:20 PM
  
María Lourdes
Ana, una de las peores cosas de la burla (que lo peor es la ofensa a Dios) es que daña a inocentes. En las escuelas se corrige a los alumnos que no se comportan bien mostrándoles que lo que no gusta a los maestros es el mal comportamiento, no el alumno. Se castiga lo que hace falta castigar por el bien de ese alumno (y de los demás alumnos) y se sigue mostrando cariño a ese alumno de otras formas. En el fondo, aunque protestan en público para no quedar mal, en privado suelen reconocer que lo que hicieron no estuvo bien. Creo que mucho se puede aprender de eso, de la necesidad de corregir salvando la dignidad de la persona corregida. Un saludo.
28/09/09 2:29 PM
  
luis
"Cuando alguien se escandaliza de la verdad, mejor es consentir el escándalo que ocultar la verdad"
San Gregorio Magno.
28/09/09 4:28 PM
  
Francisco
Maria Lourdes muchas gracias. Me ayuda mucho este post. Precisamente estaba pensando sobre esto. Hablo mal el idioma de aqui pero no se porque me resulta mas dificil estar callado en japones que en espaniol. Las conversaciones se alargan y termino hablando mal de alguien o poniendome yo de heroe o las dos cosas. Esto me ayuda mucho.
Un saludo.
28/09/09 4:57 PM
  
José Ángel Antonio
Luis dice:

"La anécdota del almohadón de plumas era la favorita de todo cura pederasta que era acusado"

Sí, era la favorita de todos los acusados: tanto de los inocentemente acusados como de los culpables. Y, la invocaran unos o otros, es una gran enseñanza que deberían seguir todos aquellos con capacidad de difusión. La murmuración y el chismorreo no dejan de serlo porque un pederasta las denuncie. Como dice Santo Tomás Moro en "un hombre para la eternidad": "incluso al demonio le concedería el beneficio de la duda".

"la necesaria difusión de los crímenes y pecados públicos en defensa del bien común."

Antes de "difundir crímenes y pecados públicos" lo cristiano es: 1) asegurarse al 100% de que se ha cometido relamente el crimen; 2) asegurarse al 100% de que el pecado es realmente "público", 3) asegurarse al 100% de que la difusión del pecado es necesaria (¡¡¡necesaria!!) para defender el bien común. En mi opinión, es muy difícil cumplir todas esas condiciones, pero sin ellas, se cae en murmuración.

--- "Cuando alguien se escandaliza de la verdad, mejor es consentir el escándalo que ocultar la verdad" San Gregorio Magno.

"Hermanos, no murmuréis los unos de los otros." Carta del Apostol Santiago, capítulo 4, versículo 11, Palabra de Dios.
28/09/09 9:04 PM
  
José Ángel Antonio
Sobre el caso de las hijas de Zapatero: a ver, es unc aso especial, la foto es noticiosa y tiene valor periodístico indudable.

La noticia no es "estas niñas son más o menos feúchas" y quien así la difunde hace mal.

La noticia es: "si nuestro presidente permite que sus hijas vistan así para ver al presidente de EEUU y hacerse fotos con él, ¿qué idea de la educación tiene, y qué quiere hacer con nuestros hijos?"

ZP es una figura pública que decide sobre la educación de millones de niños. Él mismo ha elegido sacar a sus hijas al foro público al llevarlas a un encuentro con Obama, sin necesidad. Él mismo ha dejado que "se vistan "como quieran". Es una información relevante para los adultos y padres de familia con derecho a voto: ese es su modelo de "normalidad". Los votantes tenemos derecho a saberlo... y comprender la mentalidad de ZP.

Si las niñas hubieran ido [...] a una discoteca [...], no pasaría de ser "cosas de adolescentes". Pero que ZP se las lleve así a un acto formal es una declaración de intenciones que el votante tiene derecho a conocer.

El tema no es juzgar a las niñas, sino discernir a nuestros dirigentes, a los que escogemos.
28/09/09 9:10 PM
  
María Lourdes
Luis, gracias por la cita, que incluiré en el post que le mencioné. Un saludo.
28/09/09 10:12 PM
  
María Lourdes
Francisco, también me sorprende que le resulte más difícil mortificarse en la palabra en un idioma que no domina. ¿Será quizás porque estando atento al idioma se concentre menos en el contenido? Por otro lado, siendo ese el idioma del país, quizás sea sólo debido a una impresión por el mayor uso de ese idioma en general o de las personas con quienes habla. Gracias por compartir su experiencia. Me alegro de leerle de nuevo.
28/09/09 10:19 PM
  
María Lourdes
José Ángel Antonio, gracias por ponerme al día con su último comentario respecto a la foto a la que se refiere Perenolasc, aunque espero que este post no se desvíe del todo a ese caso particular. Creo que ayuda recordar esas categorías de conversaciones "malas, frívolas, útiles y santas" para que cualquier tema se trate de forma útil y/o santa y no mala o frívola.

Su anterior comentario a ese me parece muy acertado y estoy de acuerdo con su respuesta a Luis. Además, las 3 condiciones que menciona son muy útiles y se deberían de tener en cuenta más a menudo. Un saludo.
28/09/09 10:41 PM
  
luis
No es así, José Angel Antonio. Gente [...] que vuelven extremadamente difíciles la difusión de casos de crímenes por parte de integrantes de la Iglesia, terminan siendo eficaz cobertura de grandes abusos. El Cardenal Law [...] apañó en su diocesis a abusadores múltiples como el Padre Geoghan y tuvo que ser eyectado de su diocesis por su irresponsabilidad. En USA, Benedicto tuvo que recibir a un grupo de abusados y pedirles perdon por las políticas de cobertura clerical a los abusos.
[...] Es un gravísimo error cubrir los crímenes. Es un gravisimo error hipertrofiar hasta tal punto el problema de la calumnia que la denuncia de un abuso sexual se tapa y se vuelve imposible, como ocurría en la Iglesia antes de la crisis de los noventa.

La fama es un valor inferior al bien comùn.
Nunca más la impunidad, el secreto y el cover up.
28/09/09 11:12 PM
  
luis
Y en verdad, me parece mentira que después del papelón de la crisis de los noventa con el abuso sexual, [...]todavía tengamos la caradurez de hablar del almohadón de plumas como si nada hubiera pasado.
Benedicto lo ha dicho: cuànta suciedad en la Iglesia, aún en los cargos más altos. Tolerancia cero y transparencia total. Difusión de los crímenes y cárcel a los abusadores. Y NUNCA MAS EL SECRETO, LA POLITICA DEL TRASLADO Y EL COVER UP. [...]
28/09/09 11:15 PM
  
luis
La clave la dio Benedicto XVI en su último viaje a USA, cuando se reunió con víctimas de abuso sexual, despreciadas y dejadas de lado, victimizadas doblemente por la nefasta política del cover up.
Pidio perdón y pidió algo muy especial: ESCUCHAR SIEMPRE A LAS VICTIMAS. Siempre. Nunca más el insulto, el discurso de que son "resentidos", "calumniadores", "enemigos de la Iglesia".
28/09/09 11:29 PM
  
María Lourdes
Luis, me parece que José Ángel Antonio se refiere más a no "throw away the baby with the bathwater" ("tirar el bebé con el agua de la bañers" - no sé si se dice esto en español), a que porque unos usen mal ese ejemplo que por eso deje de ser buen ejemplo en sí.

Como católica en los EE.UU., me parecen deplorables los casos que menciona ocurridos en este país y no me parece que se trató el asunto de la mejor manera posible en sus comienzos, como tampoco me parece acertado cómo se lleva a cabo esa "tolerancia cero y transparencia total" en los medios de comunicación. La denuncia me parece necesaria, pero no de tal forma, por ejemplo, que se vea de mala luz a todos los sacerdotes, la gran mayoría de los cuales son inocentes de esos crímenes. No lo digo por decir, sino porque la forma poco caritativa en que se tratan esas noticias en los medios de comunicación me afectan también como católica.

Creo que se puede y se debe hacer denuncias sin que por ello se lleve a cabo las conversaciones "malas" o "frívolas" a las que se refiere el P. Royo Marín. El Papa Benedicto XVI, a quien menciona, es un gran ejemplo de alguien que no pierde su tiempo con palabras frívolas o malas, sino bien medidas y caritativas. Que el Espíritu Santo nos ayude a hacer siempre lo mismo. Un saludo.
29/09/09 12:07 AM
  
María Lourdes
Por cierto, aviso a todos que no quiero que los comentarios de este post se desvíen a una lista de hechos escándalosos, sean o no verídicos.
29/09/09 12:11 AM
  
luis
María Lourdes, deplorable ha sido el comportamiento de la prensa, pero mil veces más deplorable, el de ciertos catolicos, de la jerarquía y de a pie. Usar el prestigio de la Institución para acallar denuncias es un pecado gravísimo.
El discurso del almohadón de plumas, en ciertas materias, es muy peligroso. Recomiendo, al respecto, el libro del catolico tradicionalista Michael Rose, "Good bye, good men". Y la siempre atenta vigilancia de la New Oxford Review.
29/09/09 12:16 AM
  
María Lourdes
Luis, creo que con un ejemplo se entiende bien lo que quiere decir y dejé el ejemplo que ya se terminó de investigar, más o menos.
29/09/09 12:20 AM
  
luis
Y el escándalo, que quede claro, no son los pecados.
El escándalo es el cover up.
29/09/09 12:22 AM
  
María Lourdes
Luis, me va a hacer cambiar de opinión sobre dedicar un post a escándalos que no lo son... :) Gracias por sus recomendaciones, de las cuales creo que sacaré más provecho que el debate sobre el almohadón de plumas [me hace pensar en "pillow fights" ("luchas con almohadas") :)] Un saludo.
29/09/09 12:26 AM
  
luis
"La duda" es una buena película para entender la problemática. Te aseguro que es un problema que me toca muy de cerca, y me saca canas verdes cuando se recurre al argumento de "la calumnia".

Disculpa la vehemencia, Lourdes.
29/09/09 12:34 AM
  
María Lourdes
Luis, pues "two wrongs don't make a right" ("Dos males no hacen un bien"). Que alguien encubra un mal (por los motivos que sea) no me da el derecho de la maledicencia.

Como todavía hay investigaciones pendientes del segundo caso que menciona, prefiero no dejarlo. Con un ejemplo creo que basta. Un saludo.
29/09/09 12:34 AM
  
luis
El link de la New Oxford Review, ampliamente recomendable en la materia. Son ex anglicanos, ortodoxos y fieles católicos:


http://www.newoxfordreview.org/

29/09/09 12:36 AM
  
María Lourdes
Luis, otro comentarista mencionó en otra ocasión esa película (no me acuerdo de quién en este momento). A mí también me interesa mucho el tema. Como le dije, me afecta personalmente lo que se comenta en los medios de comunicación y hay quienes me cuestionan que a pesar de todo lo ocurrido sea católica practicante y aliente en mis hijos un gran respeto a los sacerdotes. Y es que las palabras tienen mayor alcance que uno podría creerse.
29/09/09 12:40 AM
  
María Lourdes
Luis, gracias por el enlace, voy a Misa con mi familia. Me acordaré de usted y de todos los demás que pasan por aquí. Un saludo.
29/09/09 12:46 AM
  
Mariano
luis, [...] una cosa es ocultar una verdad y otra totalmente distinta, que es lo que Maria Lourdes señala como malo, es la maledicencia, las acusaciones injustas, dar como buenas informaciones falsas, mentir, manipular la información. [...]
29/09/09 2:33 AM
  
María Lourdes
Mariano y Luis, gracias por sus comentarios sobre la maledicencia. Sigue en pie mi decisión de que no se abra la discusión a los hechos escandalosos en sí, que no son el tema del post. Un saludo a los dos.
29/09/09 3:50 AM
  
María Lourdes
S. Francisco de Sales fue un gran defensor de la fe ante herejes, conocido también por la dulzura de su trato con todos. Son muy recomendables respecto al tema ciertos capítulos en particular de "Introducción a la vida devota" por ese gran santo:

Parte III
Cap. 24 - "De las conversaciones y de la soledad"
Cap. 26 - "Del modo de hablar, y primeramente como se ha de hablar con Dios"
Cap. 27 - "De la decencia de las palabras y del respeto que se debe a las personas"
Cap. 29 - "De la maledicencia"
Cap. 30 - "Algunos avisos más acerca de hablar"
29/09/09 5:03 AM
  
segi
este articulo deberia enviarse a los responsables
de la cadena INTERECONOMIA para su difusion entre los responsables de los programas
inutil enviarlo a las otras cadenas porque en el mejor de los casos posibles ni p. caso
una pregunta al autor del articulo:
es moralmente reprobable sintonizar Intereconomia
en programas como mas se perdio en cuba o gato al agua?
29/09/09 10:48 AM
  
luis
Summa Theologica, Santo Tomás, II-IIae, q. 73:

"Respondo: Como se ha expuesto (q.72 a.2), los pecados de palabras deben ser juzgados principalmente conforme a la intención del que las dice. Ahora bien: la detracción, por su naturaleza, se ordena a denigrar la reputación de alguien. De ahí que sea propiamente detractor el que hable de alguien en su ausencia con el fin de denigrar su fama. Y arrebatar a una persona su reputación es cosa muy grave, puesto que entre los bienes temporales, parece que la fama es el más valioso, por cuya pérdida el hombre queda privado de la posibilidad de hacer bien una multitud de cosas. Por este motivo, léese en Eclo 41,15: Conserva con cuidado la buena reputación, porque será para ti un bien más estable que mil tesoros grandes y preciosos. Por tanto, la detracción, de suyo, es pecado mortal.

Puede, sin embargo, suceder algunas veces que una persona pronuncie palabras por las que se lesione la fama de alguien sin tener esta intención, sino otra cualquiera; mas esto no es difamar directa y formalmente hablando, sino materialmente y de una manera accidental. Y si las palabras por las que es quebrantada la reputación ajena son proferidas por alguien en atención a un bien o a un fin necesario y observando las debidas circunstancias, no hay pecado ni esto puede llamarse detracción. Mas, aunque las pronuncie por ligereza de espíritu o por alguna causa necesaria, no hay pecado mortal, a no ser que la palabra que diga sea tan grave que perjudique notablemente la fama de alguien, sobre todo en lo relativo a la honestidad de la vida, pues entonces, por la calidad de las palabras, habría razón de pecado mortal.
Y está obligado uno a la restitución de la fama del mismo modo que se ha de restituir cualquier cosa robada, en la forma ya expuesta (q.62 a.2 ad 2) al tratar de la restitución.
29/09/09 1:19 PM
  
luis
II-IIae, q. 68:

Respondo: Como se ha expuesto (q.67 a.3 ad 2), la diferencia entre la denuncia y la acusación estriba en que en la denuncia se atiende a la enmienda del hermano; sin embargo, en la acusación se busca el castigo del crimen. Pero las penas de la vida presente no se infligen por sí mismas, puesto que no está aquí aún el tiempo último de la retribución, sino en cuanto que son medicinales y sirven ya para la enmienda del pecado personal, ya para el bien del Estado, cuya tranquilidad se procura por el castigo de los delincuentes. El primero de estos fines se alcanza en la denuncia, como se ha expresado; pero el segundo pertenece propiamente a la acusación. Por consiguiente, si el crimen fuese tal que redundara en detrimento del Estado, el hombre está obligado a la acusación con tal de que pueda aportar prueba suficiente, lo cual corresponde al cargo de acusador; tal ocurre, por ejemplo, cuando el pecado de alguno redunda en daño, ya corporal, ya espiritual, de la sociedad. Pero si el pecado no fuese tal que redundase en contra de la comunidad, o también si no pudiese ofrecer prueba suficiente, no hay obligación de intentar la acusación, puesto que nadie está obligado a lo que no puede llevar a su término de una manera legítima.
29/09/09 1:25 PM
  
JCA
azahar:

Entre la adicción a Internet o a la TV (que era lo que le pasaba a mucha gente hasta hace relativamente poco), me quedo sin dudarlo con la primera: al menos es bidireccional, participativa y, por ello, potencialmente enriquecedora; la TV, en general, se ha vuelto totalmente embrutecedora; en el fondo, siempre lo ha sido en potencia.
29/09/09 3:18 PM
  
azahar
JCA,

No son buenas las adicciones a ningún elemento que nos extraiga de nuestra propia realidad, de nuestro verdadero entorno físico. Es ahí dónde nuestra presencia resulta indispensable.

En mi familia no somos muy televidentes, lo justísimo y necesario. Precisamente por la porquería que echan. Pues ha pasado lo de siempre: la manipulación y acaparamiento de los medios de comunicación para ensuciar la sociedad. Comenzó por la TV, quedaba la radio que parecía más veraz pues se transmitían noticias que la TV ignoraba. Se ha manipulado también. Ahora sólo queda internet, que resulta muy difícil de dominar por determinados sectores debido a las interminables ramificaciones que tiene. Y ésa es la ventaja de este medio. La libertad en la información, si bien queda a gusto del consumidor la elección de la misma.

Salvando las labores de información e instrucción a las que se dedican muchas personas en este medio, los usuarios corren el riesgo de aislarse de su entorno para introducirse en un mundo mucho más espacioso y pueden llegar a tener la “necesidad” de ser escuchados, la “necesidad” de entrar en contacto con muchas personas y, cuando se convierte en “necesidad”, cuando se está esperando el momento de llegar a un ordenador para poder hablar, es cuando se tiene uno que parar a pensar si, realmente, no es adicción. Y la adicción provoca que se sienta este pequeño mundo como el propio. Cuando el propio, está a la espalda, detrás del sillón.

Debería de tratarse de un “asomarse” a una ventana de información, de lectura que pueda distraer y servir de aprendizaje. De ocupación de esos momentos de ocio que todos necesitamos, de contacto ¡claro que sí! con diferentes personas. Es muy gratificante. Pero no de una necesidad. Porque, entonces, algo falla, en nosotros mismos y en nuestras vidas.

P.D. Por cierto, también me gustaban los nikis. Y "El imperio contraataca", de tan sencilla canción, encantadora por el espíritu patriótico que destilaba.

29/09/09 4:56 PM
  
María Lourdes
Segi, lo siento, pero no sé bastante sobre "Intereconomía" como para contestar a su pregunta, ni sé nada sobre los programas que menciona. Supongo por lo que dice que habla de programas de radio y la verdad es que apenas escucho la radio estos días, pero me pregunto si será más difícil moderarse uno hablando por la radio en vivo, por ejemplo, cuando hay mayor presión de tiempo, por ejemplo, si uno diría cosas por el cierto anonimato que puede haber que no diría en persona a otros. Un saludo, y espero que siga contribuyendo sus reflexiones.
29/09/09 6:16 PM
  
María Lourdes
Luis, muchísimas gracias por esas dos citas de Sto. Tomás de Aquino. Recomiendo dos textos del "Tercer abecedario espiritual" de Francisco de Osuna, libro que Sta. Teresa de Jesús recomendaba como uno que le había hecho muchísimo bien: "Contra los murmuradores" y "De la corrección fraterna".

En mi caso, como no se me da muy bien ver cuándo me paso de raya, prefiero evitar lo que me podrían ser ocasiones de pecado. Además, ya hay otros que pueden denunciar males mejor que yo que sabrán cómo hacerlo sin pecar. Intento seguir los consejos de Francisco de Osuno respecto a la corrección fraterna:
"Esto en equivalencia dice Gersón, según el cual se requieren seis condiciones para que seamos obligados a corregir nuestro hermano.
La primera es cierto conocimiento del pecado, ca por sola sospecha no debe ser corregido.
La segunda es mansedumbre en corregir, porque si alguno con ira quiere amonestar, más indigna que corrige, y aun provoca a más mal.
Ítem, la tercera condición es que en otro no haya tanta conveniencia para corregir al delincuente como en mí; porque si algunos tan buenos como yo ven al que peca, o mejores, y aun más familiares, o su prelado, probablemente puedo presumir y creer que alguno de éstos lo corregirá; empero, si fuese cierto que todos lo dejasen, sería yo tenido en cuanto a esta condición a lo corregir si las otras cinco juntas concurriesen.
La cuarta es que haya esperanza que siendo de mí amonestado se corregirá; ca si esto no se espera, no lo debo corregir.
La quinta condición es que el pecado que él hace sea mortal y no sólo venial.
La sexta, que no se crea haber después mayor oportunidad de tiempo o lugar que cuando lo veo pecar o lo quiero corregir.
Cuando no concurren estas seis condiciones, aunque seamos obligados por el mandamiento de Cristo, no somos tenidos a lo ejecutar por entonces hasta que todas concurran."
Eso me ha ayudado en muchas situaciones para ser prudente al corregir, sin dejar de hacerlo cuando es necesario. Un saludo.
29/09/09 6:45 PM
  
María Lourdes
JCA, leí hace tiempo un estudio sobre cómo hay menos actividad en el cerebro cuando uno ve la televisión que cuando uno se pasa el tiempo mirando una pared blanca. La interactividad ayuda tanto a comprender las cosas como para retenerlas, o así se enseña en la pedagogía. Claro que uno debe discernir el mejor uso de cada medio, porque también hay programas muy buenos por televisión. Un saludo.
29/09/09 6:51 PM
  
María Lourdes
Azahar, me ha gustado cómo comenta sobre las prioridades que se dan a diferentes medios de información en nuestras vidas. En estos momentos mi familia no tiene televisión porque nos dimos cuenta de que no la usábamos y para qué mudar algo que no usábamos cuando otra persona la podría usar. Sin embargo, es obvio que tenemos ordenador y me digo que mis ocupaciones no asociadas con el ordenador deben dictar mi tiempo usándolo, no al contrario. A veces me digo si podría estar usando mejor mi tiempo, pero la verdad es que si no estuviera pendiente de este blog, todavía estaría usando el ordenador para otras cosas en mi tiempo libre. Un saludo.
29/09/09 7:06 PM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.