Postremum Munus. Studia in Honorem Celsi Rodríguez Fernández
La Universidad de Vigo ha publicado un libro en homenaje al Prof. Dr. D. Celso Rodríguez Fernández, ya fallecido, sacerdote y catedrático de latín. En la presentación del volumen, que se puede ver en la página web de la Universidad, se lee la siguiente descripción de esta obra: “Postremum munus: el último regalo… Hemos rescatado de Catulo (Carmina CI, 3) la expresión que dedica a su hermano, fallecido lejos de Roma, en el Asia Menor, para titular estos estudios reunidos en memoria de Celso Rodríguez Fernández, catedrático de filología latina que fue en la Facultade de Filoloxía e Tradución, compañero desaparecido del que solo tolerancia, sonrisa y bondades podemos recordar, que sirvió generosamente a la facultad y la universidad que tanto amaba. Bajo la diversidad de enfoques late en muchos trabajos, junto al recuerdo de la persona, la sensibilidad para lo religioso y para la lengua latina, verdaderamente patria espiritual de don Celso, a cuya conservación contribuyó con eficacia. Nunc […] haec […] accipe fraterno multum manantia fletu, / atque in perpetuum, frater, ave atque vale”.
En un artículo de opinión, que hoy aparece en Faro de Vigo, la también catedrática María do Carmo Henríquez Salido escribe: “A biografia do inesquecível e caríssimo Dom Celso (Tominho, 8 de novembro de 1932 -Tui, 10 de junho de 2021) podemos sintetizá-la com estas poucas unidades lexicais: sacerdote, bem-feitor, latinista e professor catedrático de latim. Os seus livros e estudos alcançam a cifra de vinte e cinco contributos”. Una información más detallada del libro se puede encontrar en la plataforma Dialnet.


La Octava de Pascua concluye con el “Segundo Domingo de Pascua o de la Divina misericordia”. Un día que, tradicionalmente, era llamado Domingo “in albis”, porque era cuando los neófitos, bautizados en la noche de Pascua, asistían a la Misa habiendo ya depuesto, en la víspera, las albas o vestiduras blancas que habían portado durante la octava.
En un poema, escrito en la cárcel entre 1938 y 1941, Miguel Hernández expresa sintéticamente el reto que plantea el sentido de la existencia: “Llegó con tres heridas:/ la del amor/, la de la muerte/, la de la vida”. En cada uno de nosotros anida el anhelo de descubrir el sentido último y definitivo de nuestro paso por la tierra, su razón de ser y su posible finalidad, su inteligibilidad y su valor.






