InfoCatólica / La Puerta de Damasco / Categoría: General

2.06.21

Lecturas. Una biblioteca en el oasis, de J.M. de Prada

Lecturas: “Una biblioteca en el oasis”, de Juan Manuel de Prada

A Pablo Cervera Barranco, redactor jefe de la edición española de Magnificat, se le ocurrió la idea de pedirle a Juan Manuel de Prada que realizase una serie de recensiones para esa revista que llevarían el título de “Literatura para la fe”. Esa petición ha tomado forma en el libro que reseñamos: Juan Manuel de Prada, Una biblioteca en el oasis. Literatura para la fe (Magnificat SAS, 2021, ISBN: 978-84-18607-03-5, 414 páginas).

Juan Manuel de Prada (Baracaldo 1970) es un escritor de sobra conocido en el mundo de la lengua española. En el “liminar” de este libro, de Prada nos dice que Magnificat le ofreció la ocasión de “poder mostrar a sus lectores mis inquietudes literarias, mis pesquisas intelectuales, mi particular visión del mundo” (p. 22). La recopilación de textos, versando cada uno de ellos sobre una obra literaria, se ha ido elaborando en atención al triple factor mencionado: inquietudes, pesquisas, visión del mundo. Pero no se trata de factores anónimos, sino caracterizados por el adjetivo posesivo “mi”/ “mis”. De Prada escribe, y no podría ser de otro modo, desde su personal punto de vista.

En 60 capítulos breves se comentan otras tantas obras literarias. De autores bien diversos; algunos clásicos como Cervantes, Calderón de la Barca o Tirso de Molina, aunque la mayoría de ellos contemporáneos, de los siglos XIX, XX y XXI. Enumero a estos autores, indicando entre paréntesis el número de obras de cada uno que son recensionadas: E. Álvarez (1), H. Belloc (2), R.H. Benson (4), G. Bernanos (1), W.P. Blatty (1), L. Bloy (3), P. Calderón de la Barca (2), L. Castellani (4), M. de Cervantes (1), G.K. Chesterton (8), P. d’Ors (1), Ch. Dickens (1), S. Endo (2), J.A. Giménez-Arnau (1), G. Greene (1), F. Hadjadj (1), E. Hello (2), V. Horia (1), P. Lagerkvist (1), C.S. Lewis (3), F. Mauriac (1), T. de Molina (1), J.H. Newman (3), F. O’Connor (1), G. Papini (1), F.W. Rolfe (1), J. Roth (1), H. Sienkiewicz (1), B. Smith (1), G. Thibon (2), V. Volkoff (1), G. von le Fort (1), E. Waught (1), M. West (1), Ch. Williams (1), cardenal Wiseman (1).

Como escribe de Prada en el “liminar”: “descubrí que los títulos que cada mes glosaba en Magnificat tenían algo de radiografía espiritual: allí se congregaban, inevitablemente, mis autores predilectos (y, cuanto más predilectos, con mayor reincidencia), pero también autores vivos que osan desafiar el empeño de nuestra época por matar el espíritu; allí se reunían las obras más populares y consagradas (alguna vez, incluso, para recibir un varapalo) junto a las obras más oscuras y descatalogadas, las obras sublimes sin interrupción junto a las obras decididamente menores que sin embargo nos conquistan por el asunto que tratan, o por la perspectiva que adoptan para tratarlo, o porque de vez en cuando intercalan páginas memorables en las que destellan una idea que nos convence, una frase que nos conmueve, una observación que nos interpela” (p. 18).

Leer más... »

21.05.21

Ya publicada: Novena a San Roque

Ya ha sido publicada la “Novena a San Roque", editada por CCS en su serie de Religiosidad Popular de la colección “Mesa y Palabra".

La temática se articula en torno a los siguientes puntos centrales:

DÍA PRIMERO

Los gozos y las angustias

DÍA SEGUNDO

Curar

DÍA TERCERO

Consolar

DÍA CUARTO

La providencia

DÍA QUINTO

Vulnerables y mortales

DÍA SEXTO

La buena muerte

DÍA SÉPTIMO

El ancla de la esperanza

DÍA OCTAVO

Veneración e intercesión

DÍA NOVENO

El pan, el perro, el ángel

Leer más... »

8.05.21

Lecturas. Carmelo Dotolo. Dio, sorpresa per la storia

Carmelo Dotolo, Dio, sorpresa per la storia. Per una teologia post-seculare, Editrice Queriniana, BTC 199, Brescia 2020, ISBN: 978-88-399-0499-7, 280 páginas.

 

Carmelo Dotolo (1959) es profesor ordinario de teología de las religiones en la Pontificia Universidad Urbaniana, de Roma. Entre sus preocupaciones, destaca el deseo de poner de relieve la responsabilidad del cristianismo, su credibilidad, en nuestra época. La obra que presentamos está precedida de otras dos con las que forma, en el proyecto del autor, una especie de tríptico: Un cristianesimo possibile. Tra postmodernità e ricerca religiosa (Queriniana, Brescia 2007) y Teologia e postcristianesimo. Un percorso interdisciplinare (Queriniana, Brescia 2017).

En Dio, sorpresa per la storia, Dotolo plantea la relevancia de proponer de nuevo la cuestión de Dios en su significado para hoy: ¿Interesa aún Dios? Lo prioritario en nuestra época parece ser la optimización de la imagen del Yo; la autodeterminación y la autorrealización. La cultura ha dejado, sí, un espacio a la religión, pero sin exigir ya la nostalgia del Otro, del Absoluto, de Dios.

Estamos en una época post-secular en la que el proceso de secularización es discutido, en la que la pluralidad cultural debe ser articulada con la interculturalidad, y en la que los procesos de modernización han de ser separados de las dinámicas de secularización. La categoría de post-secularidad o post-secularismo indicaría la necesidad de reequilibrar una interpretación que tiende a colocar periféricamente la vivencia religiosa en determinados códigos simbólicos.

Para Dotolo, la teología cristiana no debe fundar su pensamiento sobre la religión, sino sobre Dios. El cristianismo propone un repensamiento de lo religioso, ya que el evento de Jesucristo, su kénosis, ha introducido una novedad en la relación entre Dios y el hombre. Dios es Jesucristo. Este es el dato sorprendente que Jesús introduce en la historia: el ser mismo de Dios se implica en la realidad del mundo y de la condición humana. El “en sí” de Dios se expone al “para sí” que cada hombre puede experimentar, aceptar o negar: “Esta es la impensable desmesura de la propuesta cristiana que libera a Dios de formas de teísmo metafísico o religioso” (p. 21). Para exponerse al Dios cristiano es necesario, asimismo, exponerse a la “antinomia trinitaria”, que convoca a una diversidad que no sustrae la diferencia, sino que consiente un acceso a la verdad del hombre en la historia de Dios.

El ensayo está articulado en cinco capítulos: 1. ¿Qué religión? Hipótesis post-secular y heurística de la secularización. 2. En lucha con Dios. Temas in-actuales de la investigación atea contemporánea. 3. ¿Sin Dios? Entre religiones, espiritualidad y mística. 4. La diversidad de Dios. La paradoja del monoteísmo bíblico. 5. El Dios sorprendente. Intinerarios del decir-Dios. El volumen termina con unas consideraciones conclusivas y una amplia bibliografía.

Leer más... »

26.04.21

Lecturas. Rino Fisichella, La bellezza è la prima parola

Rino Fisichella, La bellezza è la prima parola. Rileggendo Hans Urs von Balthasar (ed. San Paolo, colección Sub lumine fidei, Cinisello Balsamo 2020), ISBN 978-88-922-2345-5, 270 páginas.

 

La editorial San Paolo presenta en la nueva colección Sub lumine fidei, título que evoca DV 24, “hombres e ideas que han marcado una etapa de la teología en su intento de escrutar el misterio del hombre en el misterio de Cristo”. Mons. Rino Fisichella (Codogno 1951) es autor de varios volúmenes ya publicados de la colección. Entre ellos, Dentro di me il tuo nome. La teologia di Giovanni Paolo II (2020), así como Il pane della vita. Eucaristia e sacerdozio (2021). Mons. Fisichella, arzobispo presidente del Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización, es un destacado teólogo, especialmente relevante en el ámbito de la teología fundamental.

Igualmente, es un buen conocedor del teólogo suizo, a quien dedicó, entre otros estudios, su tesis doctoral: Hans Urs von Balthasar. Amore e credibilità cristiana (Roma 1981). En el libro que reseñamos, Fisichella lleva a cabo una revisión sintética del pensamiento de este autor, sin dejar de advertir que no es “fácil de estudiar”, que su estilo es “extremadamente difícil” (p. 15), pese al carácter sistemático de su obra, no siempre percibido por todos. Fisichella confiesa que el encuentro con la teología de von Balthasar – siguiendo el consejo del P. Zoltan Alszeghy de leer el primer volumen de Gloria - abrió para él, entonces joven estudiante de la Gregoriana, “un horizonte hasta aquel momento inesperado” (p.12). Como un guía experto, Mons. Fisichella nos acompaña en la tarea de adentrarnos en la obra de von Balthasar, citando muchos de sus textos, contextualizándolos y comentándolos.

El libro está estructurado en ocho capítulos. En el primero de ellos (“Testigo de la palabra”), se habla de la identidad del teólogo, siempre referido a la Palabra de Dios, y se señalan las etapas fundamentales de la vida de von Balthasar, así como las fuentes decisivas de su pensamiento; entre las más significativas se cuentan las intuiciones de Erich Przywara y de Adrienne von Speyr. Con esta última, Balthasar se encuentra en 1940 y comienza una relación espiritual que lo llevará a fundar con ella, en 1944, el Instituto secular “La comunidad de san Juan”.

Nacido en Lucerna el 12 de agosto de 1905, en 1929 entra en la Compañía de Jesús y es ordenado sacerdote en 1938. A partir de 1948 se establece en Basilea. Juan Pablo II anunció en 1988 su elevación a la dignidad cardenalicia, pero murió de modo imprevisto el 26 de junio, dos días antes de ser creado cardenal. Previamente a su plena dedicación a la teología, von Balthasar estudió la poesía alemana, publicando su tesis Apokalypse der deutschen Seele, en la que, entre otros temas, afronta el desafío del pensamiento de Nietzsche.

De Przywara aprende la importancia de la analogía entis así como el valor de la perspectiva anselmiana del id quod maius cogitari nequit. Otros maestros que influyeron en él son Gustav Siewerth y Romano Guardini, quien le mostró el “distintivo cristiano”. Entre 1934 y 1938, en Lyon, trata a H. de Lubac, quien lo introduce en el estudio de la patrística: Orígenes, especialmente, pero también Máximo el Confesor, Gregorio de Nisa y Evagrio Póntico, redescubierto por Balthasar. En ese período, traduce y estudia a escritores franceses, sobre todo a Paul Claudel, pero también Charles Péguy y a Georges Bernanos. El estudio de Karl Barth tuvo, asimismo, un enorme influjo en su pensamiento.

Leer más... »

24.04.21

El corazón de Jesús, la proximidad del amor de Dios

“Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68). De esta manera conmovedora, confiesa Pedro su fe en Jesús, el Santo de Dios. Cada uno de nosotros puede preguntarse: ¿Adónde ir?, ¿cómo orientarnos en medio de la fragmentación que caracteriza el espacio cultural en el que estamos inmersos?, ¿en qué lugar encontrar una palabra que salve la vida?

Como Pedro, hallaremos la respuesta depositando, de modo nuevo, nuestra confianza en el Señor, acercándonos a él, descansando en él. Es lo que el mismo Jesús nos dice en otro pasaje del evangelio: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera” (Mt 11,28-30).

Quien nos invita a ir hacia él es quien, previamente, ha venido a nosotros. Son muchos los que, de un modo u otro, buscan el sentido de su vida; quienes desean saber qué cosas verdaderamente tienen peso – pondus -; qué merece la pena; cuál es nuestro fin – telos -. Las religiones y las filosofías testimonian, incluso en nuestra época post-secular, la persistencia de estos anhelos, más o menos sofocados por la incitación a satisfacer de modo inmediato los caprichos de una voluntad encerrada tantas veces en la burbuja del propio yo.

La singularidad del cristianismo, que hoy ha de resonar para quien esté dispuesto a la escucha como resonó el discurso de Pablo en el Areópago, hace concreta la afirmación de que “Dios no está lejos de ninguno de nosotros” (Hch 17,27). Dios se aproxima en su darse, en su revelación, en su advenimiento; en su encarnación. Dios se comunica tal como es: se desvela como misterio que interpela al hombre, como amor entregado. Es esta inaudita cercanía la que hace posible caminar hacia él para encontrar descanso.

En este acontecimiento central de la fe, la encarnación del Hijo de Dios, verdadero artículo stantis et cadentis Ecclesiae, es donde encuentra su fundamento la correspondencia de amor al corazón de Cristo. La divinidad, el amor trinitario, se expresa en la humanidad de Jesús, se muestra como la humanidad de Jesús. Lo invisible se hace visible en la sacramentalidad de su cuerpo, en el símbolo universalmente concreto de su corazón.

Leer más... »