458 - JUAN PABLO II: LA FAMILIA. RESPONSABILIDAD DE POLÍTICOS Y GOBERNANTES

JUAN PABLO II: LA FAMILIA. LOS POLÍTICOS Y LOS GOBERNANTES TIENEN UNA ESPECIAL RESPONSABILIDAD.

Fuente: VIS (Vatican Information Service), 20-10-01

El 20 de octubre, el Santo Padre II participó en la Plaza de San Pedro en un encuentro con familias, organizado por la Conferencia Episcopal Italiana, y cuyo tema fue "Creer en la familia es construir el futuro". La llegada del Papa fue precedida por canciones y la intervención de varias familias.

El encuentro, celebrado un año después del Jubileo de las Familias, estuvo presidido por la imagen de la Virgen de Loreto, proclamada por el Papa Reina de la Familia, traída expresamente al Vaticano para la ocasión.

El Santo Padre puso de relieve ante unas 50.000 personas que la familia "es la fuente principal de esperanza para el futuro de la humanidad. (…) Si se pierde la convicción de que la familia fundada en el matrimonio no se puede equiparar con otras formas de agregación afectiva, la misma estructura social y su fundamento jurídico se ven amenazados. El desarrollo armónico y el progreso de un pueblo dependen en gran medida de su capacidad de invertir en la familia, garantizando a nivel legislativo, social y cultural la plena y efectiva realización de sus funciones y de sus tareas".

"Los políticos y los gobernantes tienen una especial responsabilidad, ya que deben aplicar la constitución y acoger las instancias más auténticas de la población, compuesta en su mayoría por familias que han fundado su unión en el vínculo matrimonial. Por tanto, hacen falta intervenciones legislativas, centradas en la dignidad de la persona humana y en la correcta aplicación del principio de subsidiariedad entre el Estado y la familia".

El Papa subrayó que "es importante y urgente que se ponga en marcha un sistema escolar y educativo que tenga su centro en la familia y en su libertad de decidir el tipo de escuela. No se trata, como algunos afirman erróneamente, de quitar a la escuela pública para dar a la escuela privada, sino más bien de superar una sustancial injusticia que penaliza a todas las familias, impidiendo una efectiva libertad de iniciativa y de elección".

"Una particular atención -concluyó- se debe reservar a la legítima preocupación de tantas familias que denuncian una creciente degradación de los medios de comunicación, que, canalizando violencia, frivolidad y pornografía, se preocupan cada vez menos de la presencia de los menores y de sus derechos. Las familias no pueden ser abandonadas a sí mismas por las instituciones y por las fuerzas sociales en sus esfuerzos por garantizar a los hijos ambientes sanos, positivos y ricos de valores humanos y religiosos". FIN, 30-10-01