De "gestores" a "visionarios y profetas".
O sea: que nada se mueva. Es decir: las mismas tonterías de siempre, por calificarlo de forma suave; que hay que cuidar a los “escandalizaditos” de profesión y/o de afición. Que los hay. Y me voy a explicar.
El Cardenal Bustillo, Francois-Xavier, navarro él, franciscano conventual como inició, miembro eminente del Dicasterio Vaticano para el Clero, se ha dignado clausural con brillantez y tronío, el madrileño evento eclesiástico, bautizado Convivium. Y ante 1.100 Sacerdotes -dicen-, soltó estás palabras como el Gran Mensaje para el “gran cierre” del mismo: “Hemos de pasar de ser gestores, a ser visionarios y profetas’". Les pidió, además, “creatividad, riesgo y apoyarse en el Espíritu Santo". Amen.
Palabras, las del Sr. Cardenal que revelan y presentan un grave problema, de años, en la Iglesia,antes Católica. Hoy, visto y oído lo que se ve y oye, ni se sabe… Lógicamente, no sé si Francois-Xavier es consciente o no de ésto; pero, a mí modo de ver y entender, es un discurso al que, de primeras, se le puede aplicar aquello tan sabio de: “Excusatio non petita, accusatio manifesta". Que, en castellano, viene a ser: “La ascusa no exigida (no pedida), es una acusación manifiesta" (una manifestación de culpa neta).
Porque, centrándonos en sus mismas palabras, si hemos de pasar “de ser ‘gestores’ a ser…” , es que manifiesta o denuncia que “hemos confeccionado gestores", y los hemos transmutado en pseudo-sacerdotes. O viceversa, que sale igual. Todo ésto en boca de un Cardenal, Autoridad en la materia: el del Clero, ni más ni menos; no en boca de un mindundi al uso, que le ha dado la venada…
No me resisto a decirlo, la verdad: llevo años denunciando y publicando esto mismo, como uno de los grandes y verdaderos problemas en/de la Iglesia Católica. Y el más urgente, porque exactamente por aquí se ha desangrado la Santa Madre Iglesia, casi hasta la última gota, como Cristo en la Santa Cruz. Y lo puedo decir, sin vanidad alguna: simplemente con el “orgullo" bueno del Deber cumplido al Servicio del Señor, de su Iglesia y de las almas todas.
Un modelo, el de “gestores", en las antípodas y en contra del Sacerdote y del Sacerdocio, tal como lo ha declarado y lo ha formado siempre en la Iglesia: Sacerdos, alter Christus. Definición que hoy molesta mucho más que hace siglos: porque hace “mucha pupa” a los mercenarios hodiernos del robar y matar.
Un modelo -seguimos en los “gestores", o pinchadiscos, o lavandas, o incapaces, o impostores…-, que ha tenido como consecuencia imposible de esquivar -que no de preveer: por eso se ha impuesto “desde arriba"-, la Descristianización de la Iglesia -casi su desaparición-, a la que ha seguido la Descristianización de Sociedades enteras.
Pero bueno es que se diga desde dentro de la Iglesia. Otra cosa es para qué se dice, y hacía donde lleva. ¿Se dice como auténtica denuncia,que trace un antes y un después irrenunciable en la Iglesia Católica?
Ojalá fuese así. Pero no tiene esa pinta. Por tanto: “Abandonad toda esperanza".
Porque, para pasar de “gestores” a “visionarios” y “profetas"…, ¡apaga y vámonos! Seguimos en el mismo autoengaño. O sea: empecinados en el error. O sea: cada vez peor porque, de suyo, el mel siempre crece: máxime si los albañiles, en lugar de tener presente que si el Señor no construye la casa, en vano se esfuerzan… se empecinan en seguir ahondando el agujero… pues eso.
¿Acaso los de arriba no se dan cuenta de en qué derrumbadero nos encontramos? ¿No tienen corazón no conciencia? Porque la Fe está casi desaparecida del alma de tantos y tantos miembros de la Jerarquía, a todos los niveles. Con las excepciones de rigor. Ahí está, por ejemplo, el Cardenal Sarah, clamando, como nuevo y necesario Juan Bautista.
Porque ya se ve también en qué han devenido los Obispos y demás, convertidos en “gestores de lo gestores", por lo mismo y en la misma dinámica. Ésto es lo que explica que den de sí lo que están dando de sí. Y no cabe otra explicación.
Así se explican que se enteren de las andanzas de sus “gestionados” por la prensa, o por la Guardia Civil. Cuando no por el Instituto de Anatomía Forense, porque se han cargado a alguno de ellos. Es lo que tiene el no querer pasar -y ser, por tanto- meros “gestores Premium", o “gestores XXL", o “supergestores". Amén. Nada que ver con SER Obispo. Obviamente.
De ahí lo de “visionarios” y “profetas". ¡Acabáramos! Hombre, para “visionarios” ya están los de arriba: déjennos en nuestra voluntaria “pequeñez". ¡Hágannos esa Caridad, por favor! Qué el Señor se lo pagará, fijo.
Por señalar, en católico: “visionario", además de “loco” no significa absolutamente nada. Y respecto a lo de ” profeta", quizá se le olvida al buen Cardenal, que nadie se puede arrogar ese carisma, sino el que lo tiene recibido del Señor. Y lo tiene cuando le manda: “Di ésto de Mi parte"; no vaya a ser que tenga que oír lo que dice en Ezequiel, al respecto: de todo, menos bonito y gracioso.
En relación a la “creatividad", ya hay demasiada: un exceso; aparte que los Sacerdotes ni somos ni hemos de ser “artistas". Lo de “riesgo", también nos sobra: con los lavanda nos hemos lucido a base de bien.
Y lo de “acudir al Espíritu Santo", será un acierto únicamente si nos centramos en Jesucristo: porque el Camino Espiritual de todo hijo de Dios, también de los sacerdotes y de los obispos, va de Cristo, a Dios Padre y a Dios Espíritu Santo: desde Cristo. No hay atajos; mucho menos"esquinazos".
O sea: estaría muy bien lo de Bustillo si supiesen a dónde quieren ir a parar para reconstruir la Iglesia Santa. Para seguir demoliendola a conciencia, sobran cardenales, obispos y sacerdotes. De momento, en ésto estamos, mientras no se demuestre lo contrario.
¿Tan difícil es admitir que “el Sacerdote, otro Cristo" ? ¿Tan doloroso y cuesta arriba se les hace -que abandonan-, enseñar a tratar a Jesucristo, para llegar a quererLe con todo el vigor de un corazón joven, y entregarse de por vida a Él?
Por parte del Señor, el Camino nos lo ha dejado no sólo bien señalizado -Venid a Mí; aprended de Mi -, sino perfectamente trazado: tenemos lo que ha dicho y hecho, y antes todo lo profetizado respecto a Él. Y, por parte de la Virgen, Madre muy Madre de los Sacerdotes, exactamente igual: Haced lo que Él os diga. Por no hablar de su Camino más íntimo y personal: He aquí la Esclava del Señor, hágase en Mí según tu palabra.
Porque hay que “crear” Sacerdotes y Obispos que sólo quieran ser eso, únicamente: Obispos y Sacerdotes. Que NO pretendan saber nada con el mundo y con los poderes mundanos -el Papa León hace días alertó a los Obispos españoles contra el dejarse llevar por “las ideologías"-, que no sea la Conversión de todos para llevar a Cristo personas e instituciones: a todos los que quieran dejarse ganar por Él.
Por supuesto: buscando santificarse en esa tarea: la única que nos acarreará méritos para poder presentarnos ante nuestro Señor Jesús, al final de nuestra vida terrena, con un cortejo de almas al que habremos llevado al Cielo, con la Gracia de Dios: nuestra corona, nuestro honor y nuestra gloria. Amén.
12 comentarios
Está bien confraternizar, pero bajen a lo concreto: atender el confesionario, cuidar la Liturgia ( según quiere la Iglesia y no según quiera el sacerdote de turno), cuidar las homilías, cuidar el decoro de los templos... hay tantas cosas mejorables.
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Todo lo que sea salirnos de Cristo es un suicidio premeditado y con alevosía.
"Pero muchos se pasmarán de él —tan desfigurado está, su aspecto ya no es de hombre, y su figura no es como la de los hijos de los hombres—."
Y lo mismo está pasando con la Iglesia en esta hora de dolor: tan desfigurada está, que no la conocemos. Por supuesto que esto no exime de que haya que denunciar lo que haya que denunciar porque lo que está en juego es la salvación de las almas, máxime ahora que pareciera que la Iglesia renunció a esa misión y sus preocupaciones son la ecología, el calentamiento global, los derechos humanos, etc., etc.
Mis oraciones para con usted Padre y que Dios lo siga bendiciendo abundantemente.
He aprendido mucho con ella, pues da usted verdaderas perlas de sabiduría. A diferencia de las homilías que se escuchan en misa, son homilías sosas, sin fuerza, sin alma. Que te quedas igual, porque no han dicho nada que te sirva, nada sustancioso.
En su publicación también me he encontrado con algunos juegos de palabras que hace usted, que me han resultado realmente graciosos:
... "El Cardenal Bustillo,... Les pidió, además, “creatividad, riesgo y apoyarse en el Espíritu Santo". Amen."
" En relación a la “creatividad", ya hay demasiada: un exceso; aparte que los Sacerdotes ni somos ni hemos de ser “artistas". Lo de “riesgo", también nos sobra: con los lavanda nos hemos lucido a base de bien."
(ja ja ja)
Gracias también por tenernos presente en las misas Padre Jose Luis, es todo un lujazo espiritual.
Pido por usted en mis rosarios.
Que siga bien
2. A través del esquema eclesiológico del Vaticano II, el ejercicio de la tria munera se ha centralizado y regularizado más en la Curia romana, en las Conferencias episcopales (CC.EE.) y en el proceso sinodal, dejando a los obispos como meros "gestores".
3. La Iglesia en su historia eclesiológica ha tenido distintos modelos de gobierno, por lo que debemos darnos cuenta del "golpe de Estado" mediante proceso revolucionario a la francesa del mundillo oscuro marxistoide-lgtb-masónico infiltrado que ha supuesto el esquema vaticanosegundo eclesiológico a lo Rahner para centralizar y concentrar más poder en la Curia romana, en las CC.EE. y en la sinodalidad rahneriana. Más burrocracia y a lo trucho como van saliendo.
4. Mientras más centralizado el poder en Roma, Papa y Curia: mayor uniformidad -litúrgica por ej.-, pensamiento único según dictadura, relativista dictador heterodoxo, y obispo local menos ejercicio del munus, más gestor. Más descentralizado, eclesiología local fuerte: cada Iglesia concreta se reúne en torno a su obispo, con unidad visible, sacramentalidad vinculada a autoridad y estructura del Orden bien diferenciada.
5. San Ignacio de Antioquía ponía por principio al obispo como principio de unidad, valga la redundancia. En la Carta a los Esmirniotas afirma: “Donde aparece el obispo, allí esté la comunidad, así como donde está Cristo Jesús, allí está la Iglesia Católica.” (Smyrn. 8,2). El esquema del Vaticano II no es ese, pues la Iglesia local no se manifiesta visiblemente en torno al obispo, sino a Roma, las CC.EE. y la sinodalidad. Pero, el obispo no es una autoridad opcional -un gestor-, sino el centro de la comunión.
6. La idea estaba clara antes del Vaticano II, del proceso revolucionario afrancesado y masónico, de ese humo y azufre de Satanás, pues la acción eclesial —litúrgica y disciplinar— se realizaba en comunión y bajo la autoridad del obispo local en toda su diocesis. Así lo recuerda San Ignacio: Carta a los Tralianos: “Sin el obispo no hagáis nada de lo que pertenece a la Iglesia.” (Trall. 2,2). Y en la Carta a los Esmirniotas: “Que nadie haga nada que ataña a la Iglesia sin el obispo.” (Smyrn. 8,1). Por ej. recordemos el caso de las monjas de Belorado: todo comenzó por limitar Roma la venta del monasterio de Derio y el obispo actúa como gestor de Roma. Antes no era así. O con Traditiones Custodes en la liturgia antigua. Con el Vaticano II, tanto clérigo, monje y laico ha perdido libertad. La FSSPX no sería problema con el obisño en el ejercicio pleno de su munus.
7. Para que se entienda bien, el obispo es a Roma, CC.EE. y sinodalidad como el Sacerdote a los consejos pastorales y económicos de su Parroquia: un gestor que ratifica lo que vota la mayoría en las líneas de acción pastorales, presupuestos, planes catequéticos, programas formativos, etc. Se generan "consensos" que de facto condicionan al párroco. El Vaticano II ha atacado al Patriarcado católico en su esquema eclesiológico. Desde la Revolución Francesa siempre se ha seguido el mismo patrón: atacar al padre. San Ignacio hace una afirmación teológica fuerte: el obispo como imagen de Dios Padre. El obispo preside “en lugar de Dios”, no por dignidad personal, sino por el ministerio recibido. En la Carta a los Magnesios escribe: “Debéis estar unidos al obispo y a los presbíteros… como Jesucristo al Padre.” (Magn. 6–7).
Ante todo ello, con profundo amor a nuestra Iglesia, una, santa, católica y apostólica, me quedo con la petición de Mons. Schneider, sucesor de los Apóstoles, es decir, con muchísima más autoridad que ninguno de nosotros publicadas hoy en Infovaticana pidiendo caridad y misericordia al Santo Padre León. Que la Santísima Virgen, madre de misericordia, nos ayude a todos.
Y Bustillo tiene razón: un gestor es alguien que arregla la calefacción y paga las facturas. Para eso no hay que hacerse cura.
Él anima a tener visión, la visión del visionario (que concede el Espíritu Santo, no es algo extraordinario, sino bastante normalito si uno se para y lo pide).
Una visión es "una visión que produce pasión". Por ejemplo, la visión de San Daniel Comboni era ver África evangelizada por africanos lo antes posible. Y su acción buscó implantar la visión. Sin visión, uno se limita a aguantar un rato y que el último apague la luz.
Proverbios 29:18 ya dice que “donde no hay visión, el pueblo se extravía”.
Y en Habacuc 2:2–3 Dios le dice al profeta que escriba la visión y la haga clara, para que otros puedan leerla y correr con ella.
Bustillo sabía de qué habla y animó a muchos que estaban desanimados.
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Los Profetas eran "habas contadas" y Escogidos Personalmente por el Señor, para "ser Enviados" al Pueblo. Y lo mismo pasa con "los visionarios con visión". NO es lo que necesita la Iglesia. La Iglesia Católica, sin Sacerdotes, y sin Sacerdotes incardinados en Cristo, se muere. Por ésto está agonizante, en gran parte, empezando por la Jerarquía. Patet!
Padre , que Dios le bendiga y ayude para poder ser un faro en esta confusión y obscuridad que, algunos, están empeñados en llevar a cabo .
Lo que la Iglesia necesita son sacerdotes, muchos sacerdotes, pero como los que son como vd.
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Personalmente, sin la Gracia de Dios, soy un pobrecico. Lo tengo bien asumido.
Porque vamos a ver… en el siglo XX la vieja Unión Soviética presumía de ateísmo científico, cerraba iglesias, convertía templos en almacenes y hacía de la fe poco menos que una antigualla burguesa. Y, sin embargo, unas décadas después resulta que Rusia se presenta como defensora de la tradición cristiana, con referencias a Dios en su Constitución y una Iglesia ortodoxa con peso público innegable. Hombre, como giro histórico, no está nada mal.
Y en medio de todo eso, aquel 25 de marzo de 1984, cuando Juan Pablo II consagró el mundo —con Rusia incluida, aunque fuera sin nombrarla explícitamente— al Inmaculado Corazón de María en la Plaza de San Pedro, en unión con los obispos del mundo. Que uno podrá discutir interpretaciones, causalidades y lecturas providenciales… pero que la secuencia histórica, cuanto menos, da para pensar.
No sé, don José Luis. Con la magnitud del cambio y lo vertiginoso del plazo —del ateísmo militante al renacer religioso en apenas una generación— casi parece material obligado para una reflexión en su blog. Aunque solo sea para analizarlo con serenidad, sin triunfalismos fáciles ni reduccionismos políticos.
Ahí le dejo la idea. Que luego dirá que no le damos temas.
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Nunca he hecho una afirmación semejante. Que yo recuerde.
Catecismo de la Iglesia Católica, n. 785
“El pueblo santo de Dios participa también del carácter profético de Cristo”. Lo es sobre todo por el sentido sobrenatural de la fe que es el de todo el pueblo, laicos y jerarquía, cuando “se adhiere indefectiblemente a la fe transmitida a los santos de una vez para siempre” y profundiza en su comprensión y se hace testigo de Cristo en medio de este mundo.
Y no, no puede usted adivinar con que intención lo dijo ni juzgar el interior.
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Ni lo pretendo. En temas de Doctrina, me remito a la Autoridad de la Iglesia; sabiendo que llevamos más de 2000 años de Autoridad y que, en definitiva, NO hay más Autoridad que la de Cristo. En temas de Documentos, depende de lo que suscriban; porque si contradicen o desdibujan o desprecian esa misma Autoridad, se deslegitiman a sí mismos, sin paliativos. Y en materia de Pastoral, siempre acudo al juicio que nos recomendó el mismo Señor: "Por sus frutos los conoceréis". Infalible.
Y reuniendo los tres horizontes, si la Autoridad, de los últimos 60 años, los Documentos de esos mismos años, y la Pastoral en concurso han traído la Descristianización de la propia Iglesia -con las excepciones de rigor-, pues saca tú la conclusión pertinente y necesaria.
El problema de los sacerdotes se refiere a los malos y pésimos obispos, que sólo son diestros en perseguir sacerdotes de buena doctrina, cuando los hay.
Hay pocos sacerdotes que se enfrenten a su obispo, si fuese el caso, para defender a Cristo y a su Iglesia. Hay muchos que escuchan las 'razones' mundanas.
Los fieles, guiados por la Providencia, tienen que buscar sacerdotes que les hablen de las verdades católicas de siempre.Y de la moral de siempre, eso sirve para reconocer si es de buena doctrina.
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Reza por mí. Te lo agradecería.
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