"Derechos reproductivos", la Criminal Falacia

Una más, de las cuasi infinitas falacias inventadas, impuestas y, lógicamente, muy bien patrocinadas con dinerillo fresco, que se han sembrado desde los diversos poderes que cortan el bacalao; más otras prebendas, frescas también, por el mundillo masónico, marxista y arcoiris, que van de la mano, como es evidente.

Patrocinio, que la kultur, “modernita ella y molona", ha acogido con sus bolsillos necesitados sí, pero muy agradecidos: no era cuestión de dejar pasar la generosa y más que oportuna ocasión. De ahí el triunfo de todas las inhumanas y crueles leyes de este falaz “paraíso", que no pasa de un genocidio de inocentes; o sea: demoníaco por toda identidad. Es lo único seguro que trae la progrez de cualquier color, después de forrarse a costa de los pardillos que entran a su venenoso y mortífero juego.

San Juan Pablo II escribió con acierto y virtud: “Todo gobierno que legaliza el aborto, se deslegitima automáticamente “. Y lo explica: se coloca en las antípodas de lo que debe ser un Gobierno: el servicio a la Comunidad, a sus ciudadanos. De los que cobra legalmente , y a los que roba ilegalmente. Y con el aborto -y también con la eutanasia-, se dedica además a matar vilmente a los que se le antoja, que siempre son los más débiles y desarmados: ¡viva el valor más cobarde y asesino! Para eso mandan, oigan 

Da la impresión de que disfruta más con eso que con uno de los partidos del siglo: un Madrid VS Barça, o así. Seguramente, porque lo “cobra” muy bien y sin pagar impuestos.

“Matar” no es un “derecho” de nadie: por eso está prohibido en todos lo Códigos Penales; al menos desde que se acabó el Oeste en USA. 

Por ésto, cuando una persona ha matado a alguien, se lleva a juicio al autor o autores para dilucidar las correspondientes circunstancias; y determinar, si es el caso, las penas a aplicar: ¡porque NO se puede matar!

En el aborto y en la eutanasia se cobra por ejecutarlos; porque se paga para que se lleven a cabo tales ejecuciones, sin juicio, sin pruebs: son absolutamente INOCENTES. Y todo -¡cómo no!-, por el Gobierno de turno.

No cabe mayor aberracion, ni más cruel, injusta e inhumana carnicería contra las más inocentes y necesitados de protección, tanto de su propia familia, que los entrega al matadero y al verdugo; como de los poderes, antes “públicos":  hoy, de parte, y corruptos de raíz, que viene a ser lo mismo.

Toda esta hipocresía, y no sólo por lo civil, tiene estos presupuestos, muy en concreto y resumiendo:

1. “Amor libre"; con esta vuelta de tuerca: “Haz el amor y no la guerra". Como explicación “personalizada". Sin que falte el “amor sin consecuencias"; o sea: bien amarrado el programa y su proceso.

2. “Superpoblación": ’no vamos a caber’, como explicación, diz que “científica". To’o mentira. Un mantra más del rojerío y sus camuflajes.

Las 2 son falsas: son mentiras que se han hecho “cultura” por un  único y eficaz camino, pues siempre hay gente dispuesta a venderse: dinerito; que no puede faltar para conseguir un objetivo: se compra al personal, y arreglado. Con esas perricas se financian las campaña adecuadas, y punto. ¡Será por dinero!

Lo peor, siendo ya muy grave todo ésto, es que la Iglesia -antes Católica; hoy hay que ser todo un Diógenes para buscarla; y ser aquél que yendo de excursión se encontró un tesoro, para hallarla-, “se ha dejado engañar” -vamos a decirlo así, por rubor-, y ha hecho suyos esos presupuestos. 

Y me explico.

La Jerarquía Vaticana al más alto nivel, entró al tema de la “superpoblación". Todo muy “científico” al 100%, de ahí ya su real falsedad. Y lo hizo suyo.

¿Para qué? Pues, ni más ni menos que para entrarle al tema del “amor libre” que, en los matrimonios “católicos", aconsejados malamente por sacerdotes y/o religiosos, más que desorientados, interesados; cursillos prematrimoniales; directores espirituales y/o así, que de católicos sólo utilizaban el respaldo que aún tenía la Iglesia, se lanzaron a la Gran Falsía de la “paterdad responsable".

Es decir: se empeñaron en decirle a los católicos y a todo el que quisiera oírles -a todos los hombtes de buena voluntad": así rezaban los Documentos-, lo que debía hacer en la cama el personal…, y les creían. O les interesaba creerles, que también.

La tal expresión, de cuño marxista-masonico, quería significar -porque a eso se encaminaba-, a una “no paternidad, irresponsablemente asumida en conciencia". Una conciencia -bien narcotizada-, que, con ese sencillo procedimiento, ya no piensa en católico, aunque se siga llamando católica. Pero las palabras, corroboradas

con mil ejemplos, ya no significan lo que habían significado siempre. ¿Lo pillan?

Llegamos así, ya por lo eclesiástico, a la famosísima -y penosa- ‘Humanae vitae’ y los ya también famosos “Métodos naturales", para espaciar los hijos, con la conciencia más que tranquila bien chutada, en el seno del Matrimonio.

Es decir: NO a los procedimientos artificiales, químicos, físicos o quirúrgicos: así se justifican, de paso; pero SÍ a usar “los métodos naturales” -los periodos no fértiles de la mujer, que es la que engendra-, para el mismo fin, que mata el Matrimonio, católico o no: NO tener hijos, o reducirlos al mínimo. Qué ha sido el efecto previsto por previsible: ahí están las cifras del número de hijos por familia. Quod est demonstrandum!

Con este sencillo acto, la Jerarquía se ha cargado una serie de puntos esenciales, tanto de la sexualidad y su sentido y lugar en la persona, como del ser del Matrimonio, y el sentido y lugar de los hijos; resellado en los Católicos por un Sacramento -lo que convierte, en la Iglesia, automáticamente al Matrimonio en una auténtica Vocación-; además de cargarse el valor y sentido del “amor conyugal": el amor específico vivido entre marido y mujer.

Para que se entienda por dónde han ido los tiros en este asunto, esencial para la Iglesia y para la Sociedad, recojo unas palabras -asombrosas y escandalosas- de Francisco: “la mujer no puede ser una coneja". O algo pero que muy parecido. ¿Queda claro a todo el mundo?

Pero, aquí: ¿dónde está, y cómo queda ya “lo Católico"? Ya NO existe ni como recuerdo…

Con la HV, se desmantelan los planes de Dios al respecto: se cumple también en la Iglesia la acusación del Señor a los judíos: “habéis corromido la Ley de Dios con vuestras tradiciones"  (quizá no es literal, pues cito de memoria; pero la idea, la clava).

¿Qué planes eran esos? Unos planes que, hasta los años 60 se habían cumplido en la Iglesia, y nadie, en Ella, se había atrevido a modificarlos.

La Iglesia Católica enseñó, desde el primer día, pues lo expone Jesús en su Predicación, lo recogido y Revelado en el Génesis, remitiéndose “al principio": Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne. Tal cual, oigan.

Porque fue Dios “el inventor” del Matrimonio. En cuanto creó a Adán, y comprendió Dios que no era bueno que estuviese sólo, creó a Eva; e hizo las presentaciones. Pero las hizo en un “marco” muy específico: “casados". Los casó sobre la marcha. Pero con una finalidad precisa y preciosa: Creced y multiplicaos.

Con estos hechos bien presentes, la Iglesia Católica, y mientras lo fue, enseñó muy seriamente que “el fin primario del Matrimonio es la Procreación y Educación de los hijos". Como esto estorbaba, se quitó. De un manotazo. Y con este desnortado y cruel acto, se echó a los casados a los pies de los caballos, indefensos ante la kultureta civil masonico-marxista. Amén.

La Criminal Falacia: por lo Civil, por lo Moral y por lo Eclesial. Arrasa con todo, y en todas partes.

17 comentarios

  
Tito España
¡A muchos todavía les parecía poco la H. V.!
Que Dios nos proteja del camino que viene.
Gracias por sus palabras.
27/02/26 4:26 PM
  
Matrimonio andaluz
Me duele leerte, don José Luis. Me duele de verdad. Porque cuando hablas así de la Humanae vitae, no siento que estés describiendo un texto “penoso”; siento que estás llamando penosa a nuestra conciencia, a nuestro esfuerzo, a nuestras lágrimas y a nuestras oraciones como matrimonio.

Hablas de los “métodos naturales” casi con burla, como si fueran un truco para “matar el Matrimonio”. Pero yo vivo mi matrimonio cada día, y no está muerto. Está vivo en el diálogo, en el sacrificio compartido, en la responsabilidad que asumimos cuando discernimos ante Dios si es prudente traer otro hijo al mundo. Eso no es egoísmo; eso es temblor ante el misterio de la vida.

Nosotros no buscamos “reducir hijos al mínimo”. Buscamos ser fieles. Fieles a lo que la Iglesia enseña en el Catecismo de la Iglesia Católica, donde se reconoce la paternidad responsable y la licitud de los métodos naturales cuando existen motivos serios. Fieles a una enseñanza que no nació de la comodidad, sino de una profunda visión de la dignidad del amor conyugal.

Cuando reduces todo a un simple “NO tener hijos”, simplificas algo que para nosotros ha sido noches sin dormir, cuentas que no cuadran, diagnósticos médicos, miedo real… y oración. Mucha oración.

La Humanae vitae no equipara los métodos naturales con los anticonceptivos artificiales porque no son lo mismo en su lógica moral. Una cosa es cerrar el acto conyugal a la vida mediante una intervención directa; otra es vivir la continencia periódica, aceptando los ritmos del cuerpo, con dominio propio y apertura interior a la voluntad de Dios. Esa diferencia no es un tecnicismo: es una visión completa del amor humano.

Y no estamos solos en entenderlo así. Pastores y cardenales de sensibilidad más ortodoxa han defendido esa continuidad doctrinal, recordando que no es una “trampa legal”, sino coherencia con la ley natural y con la tradición moral de la Iglesia.

Cuando dices que esto “mata el Matrimonio”, siento que nos acusas de fraude espiritual. Y eso duele. Porque nosotros hemos intentado, con torpeza pero con sinceridad, vivir nuestro matrimonio como vocación. Hemos acogido hijos. Hemos sufrido pérdidas. Hemos discernido con temor de Dios. No hemos “chutado la conciencia”: la hemos examinado una y otra vez.

Quizá desde fuera parezca cálculo. Desde dentro ha sido cruz.

Puedes criticar. Puedes argumentar. Pero no reduzcas nuestra lucha a comodidad disfrazada. Porque para muchos matrimonios creyentes, obedecer esa enseñanza no ha sido lo fácil, sino lo más exigente que hemos vivido.


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El "temblor ante el misterio de la vida" lo describe a la perfección, y a lo divino -son Palabras reveladas-, la madre de los Macabeos. Léetelas.
Simplemente enfrento "los métodos naturales" a la Palabra de Dios: "Creced y "multiplicaos".
Sí ya NO hay reposición generacional, es imposible que haya "multiplicación". Porque, da la "casualidad" de que, desde los años 80 -hablo de España-, todo el mundo tiene "graves circunstancias, en conciencia" para tener cuantos menos hijos, mejor. O sea: para NO tenerlos: para NO dejarle a Dios que mande EN los Matrimonios y en las Familias que deben formar y construir. Por supuesto: las mascotas NO son familia: ni hijos, ni sobrinos, ni nada por el estilo.
Un inciso: Mira que si "los therian " son fruto de que los mozalbetes comprueban que sus padres quieren más a las mascotas de cada que a ellos... "Habríamos hecho un pan con unas tortas".
Algo NO cuadra en el mundo católico, en los conyuges católicos, en el sentido del matrimonio y de los hijos, y en las conciencias católicas. Hablo en general, no me refiero a vosotros. Pero acertáis de pleno cuando decís que ha sido "un camino de cruz". Piensa por qué. Con el alma abierta de par en par

Si estas palabras mías os hieren, lo siento muchísimo y os pido perdón. Pero NO puedo dejar de hablar como Sacerdote. Católico, por supuesto; en otro caso nunca lo hubiese sido.
Rezad por mí, por favor. Yo, mañana, os pondré en la Santa Misa.
27/02/26 4:51 PM
  
be
Padre don José Luis, su ataque a los métodos naturales es un despropósito teológico y pastoral: reducir la Humanae vitae a “mata matrimonios” es trivializar sacramentos y conciencias que luchan fielmente por vivir el plan de Dios. No es marxismo ni masonería: es fidelidad al Catecismo y a la ley natural, algo que ni sus diatribas ni su indignación mediática podrán cambiar.



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Los Derechos Reproductivos y los Métodos Naturales, NO tienen nada que ver con "el" Matrimonio, no con "los" Sacramentos. Sí con las Conciencias, a las que me debo. Por eso escribo estás cosas: para que "no comulguen con ruedas de molino".
Para seguir fielmente a Dios hay que escuchar a Dios. Y jamás sustituirlo por palabras de los hombres, por muy "científicos" o "eclesiales" que sean.
NO he dicho, en ningún foro, que sean marxismo y/o masonería. Ésto, en la Iglesia, va por otro lado; aunque bien puede haber también esas derivadas en personas concretas.
La ley Natural NUNCA contradice a Dios: al contrario, siempre la determina en el mismo sentido.
NO he soltado ni media diatriba en este tema. Acudo a la Revelación: NO tengo opinion propia, cuando es Dios quien habla.
¿Lo de "be" tiene algún significado, o te ha salido espontáneo?
27/02/26 5:43 PM
  
The Real Providence
Pero NO puedo dejar de hablar como Sacerdote

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Pero dígalo claro ! Un sacerdote que rechaza la doctrina al respecto dada en el catecismo mayor y en humanae vitae



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Fantasmoooonnn...!!!
Y tú, The real providence, me dices: "dígalo claro". Pa' no echar gota, oyes... Pero si así te realizas... Comprate una banqueta que estarás más cómodo.
Te has olvidado lo de "católico" y demás...
27/02/26 7:17 PM
  
Luis Enrique
Quizás en estos tiempos "tener hijos llega en mal momento". El salario no llega a final de mes, no hay manera de conseguir un piso para formar una familia, son malos tiempos, etc....

¿Pero cuándo ha sido un buen momento para tener hijos?



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Con tu pregunta final pones todo en su verdadero y exacto juicio. Porque, ¿desde cuándo los hijos se plantean como si los cónyuges fuesen a comprarse un coche, o una casa o irs de vacaciones...?
Si se plantean así, tanto en la Iglesia como en la Sociedad estamos bastante peor de lo que somos capaces de intuir; y, aún peor, de admitir: no nos deja en buen lugar, precisamente.
27/02/26 8:06 PM
  
Rubén (de Argentina)
"Quizás en estos tiempos "tener hijos llega en mal momento". El salario no llega a final de mes, no hay manera de conseguir un piso para formar una familia, son malos tiempos, etc....

¿Pero cuándo ha sido un buen momento para tener hijos?
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Excelente!! Cuando alguien dice que un hijo llega en mal momento, es porque olvidó el "Sermón de la montaña" y/o perdió su fe:

"No os preocupéis por vuestra vida: qué comeréis o qué beberéis; ni por vuestro cuerpo, con qué lo vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento? ¿y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran ni siegan, ni juntan en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?"

Lógico. Si Dios nos da la vida, que es lo más, ¿cómo no nos va a proporcionar el alimento que es lo menos? Es que sencillamente se ha perdido la fe en la Providencia y por eso todas las excusas habidas y por haber para justificar "la paternidad responsable" entendida de mala manera (paternidad responsable es educar a los hijos en la fe católica, no no tener hijos, sino no hay vocación matrimonial).

Como siempre mis oraciones para con usted Padre y que bueno que esté recuperando el tiempo perdido y posteando seguido, que sus artículos son agua en el desierto.
27/02/26 11:11 PM
  
Claudio
Mis abuelos maternos tuvieron ocho hijos, y los paternos seis. Nunca a mis abuelos maternos que yo conocí y con los cuales conviví durante cinco años jamás se quejaron de tener tantos hijos.
Pero surge una cuestión: el octavo hijo de mis abuelos maternos nació ciego, la segunda hija de ellos tuvo una hija que a su vez trajo al mundo dos hijos ciegos, y la otra hija que fue mi mamá, trajo al mundo dos hijos también ciegos, es decir, mi hermano menor ya fallecido y yo que soy el mayor. Mi segundo hermano nació sano.
Además, cuando grandes, nos vamos quedando sordos paulatinamente.
Yo ya soy grande, por lo que no sé si me voy a casar. Pero en el caso de poder hacerlo, no quisiera que mis hijos hereden nuestro problema, y que si vienen al mundo, van a sufrir como yo, la discriminación y el desprecio de la sociedad.
¿Qué se debiera hacer enttonces? En ese caso Dios que todo lo sabe comprenderá nuestra situación.
En la Biblia, existe un caso de familia poco numerosa. Es Decir, la compuesta por Tobit, Ana y Tobías.





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El nudo de toda la cuestión, que es el mismo en todas las cuestiones de nuestra vida, es si le dejamos a Dios mandar y, por tanto, mandarnos, o nos quitamos sus mandatos -su Providencia Amorosa-, y nos liamos la manta a la cabeza y acabamos viviendo, en la práctica, sin Dios. Amén.
O se es Católico o no se es: ésta es la cuestión.
28/02/26 12:13 AM
  
Joaquín
Agradezco su claridad padre y su compromiso con la Verdad.



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Muchísimas gracias. Reza por mí.
28/02/26 9:40 AM
  
AlCe
¿Cuándo, a partir de qué número de hijos, deja una mujer de “dar a luz” para comenzar a “parir como una coneja”? Lo digo para enterarme bien de cual es esta nueva doctrina…

Lo malo de los “métodos naturales” es que la continencia periódica se practica con una mentalidad anticonceptiva, como si la fecundidad matrimonial fuera opcional, según el capricho humano, con lo que se convierte en una estrategia sistemática para evitar hijos con la conciencia tranquila.



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La mujer, como NO es therian que se sepa, NO puede parir "como una coneja". Es una más de las innumerables perlitas del Anterior. Muy poco católicas, de entrada, y nada respetuosas y menos aún caritativas con las mujeres-madres, en general, y con la suya, en particular.
28/02/26 11:34 AM
  
Ana Palacios
Gracias don José Luis! Gracias por animarse a decir lo que tantos callan, por anunciar la Verdad que lleva tantas décadas escondida y silenciada. Dios lo bendiga y le pague por su fidelidad a Su doctrina perenne!



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Muchísimas gracias, Ana. Reza por mí.
28/02/26 7:02 PM
  
Victoria
Conozco matrimonios Católicos con muchos hijos (si muchos, por ejemplo 6, 7 y jóvenes aún que no dicen “ya está”) y sin embargo me consta que por motivos VERDADERAMENTE graves han hecho uso de los métodos naturales / periodos infertiles.
Realmente no creo que el abuso de MUCHOS invalide el permiso cuando se usa honestamente. El abuso como en tantas tantas cosas no solo en esto, es falta de formación, y no vamos a entrar en eso, ya sabemos por qué.
Me forme con Mons. Sanahuja y el nunca critico la doctrina moral en cuestión, pero si hace ya muchos, muchísimos años hablaba de estos abusos que hay dentro de la iglesia, sea con métodos naturales y peor aún, no tan naturales… la Iglesia no, pero los sacerdotes, obispos. Cardenales… Papas… si Papas, están dejando de ser Católicos, y eso si lo denuncio Sanahuja en sus libros, que podemos esperar del pueblo…
Gracias padre por siempre enseñarnos tanto y tan claramente.


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Gracias siempre a Dios, que nunca nos deja sólos, ni a solas. Reza por mí. Gran sacerdote, Sanahuja.
28/02/26 7:19 PM
  
LJ
Gracias, Padre, por predicar las enseñanzas de la Iglesia. Aunque muchos las resistan y hayan incorporado a fuego las doctrinas mundanas y sus principios.
Pueden aceptar la Biblia o rechazarla, pero en rechazarla se están rebelando, considerando que saben más que Dios, esto es una apostasía, por más argumentos sensibleros que expongan.

Quién como Dios, nadie como Dios.
01/03/26 1:20 AM
  
Ana Palacios
Tengo 11 hijos por la gracia de Dios, xq siempre pienso que no los tiene quien quiere sino que es un don y una vocación. Pero tengo que decir que ha sido ir en cinte de las enseñanzas de la Iglesia moderna todo el tiempo. Es duro decirlo, pero estos errores se han difundido desde la propia jerarquía eclesiástica, y para los matrimonios poder realmente comprender el plan de Dios, para poder seguirlo, es como la búsqueda del tesoro, cavar y excavar en la doctrina yendo atrás en el tiempo por décadas y décadas para poder encontrar la Verdad, que por otro lado está muy clara y diáfana en la Biblia, como usted mismo ha citado.
Siempre fue difícil llevar adelante la familia, no es soplar y hacer botellas, pero creo que el golpe de gracia se ha dado con la famosa frasecilla “paternidad responsable”, que motiva a pensar que “Dios quiere que planifiques” y “que no tengas hijos como coneja”, Francisco dixit. Y esto es falso de toda falsedad. Nunca en la Biblia se encuentra una expresión ni idea semejante, más bien todo lo contrario. Esa famosa planificación no existe en el plan de Dios.


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Mi más reconocida felicitación y bendición por vuestra generosidad, fruto de vuestra Fé y de vuestro amor a Dios.
01/03/26 2:02 AM
  
Un agradecido
Muchas gracias por su contundente artículo. Una enseñanza católica que dejó de ser anunciada. Dios y la Virgen se lo agradezcan.



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Muchísimas gracias. Reza por mí.
01/03/26 6:40 PM
  
El caminante
D. Jose Luis

Por lo que veo, no está usted por ningún tipo de regulación de natalidad, ni por medios artificiales, ni naturales.
Entonces, ¿a tener todo el mundo 5, 6 o más hijos? ¿eso es viable?

Otra cosa que me llama la atención, es que cuando se tratan estas cuestiones apenas se nombra el problema de la vivienda, las condiciones laborales, la economía, la salud (física o mental) de los cónyuges, la idoneidad o no para ser educadores, la situación del matrimonio en cuanto a la relación personal, etc, etc, como si todo esto fueran cosas menores o secundarias. ¿Lo son?
¿Se trata de ponerse en manos de un providencialismo radical sin utilizar nuestro intelecto o razón? ¿esto nos pide Dios de verdad?
Quizá es bueno que pisemos con los pies en la tierra en este como en muchos asuntos.



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La Fe, la Esperanza y el Amor a Dios NO es providencialismo. Es saber que somos Hijos e Hijas de Dios, con todas las consecuencias. Qué todas ellas son buenas.
¿Qué parte no entiendes de qué los hijos no se tienen igual que si se compra una vaca o un coche?
¿Sabemos más, muchísimo más, nosotros que Dios, respecto a nosotros mismos?
¿Por qué regla de tres "todo el mundo 5, 6 o más hijos"? Hay matrimonios que, proponiéndose tener hijos, "los que Dios quiera", no tienen ninguno? ¿Ésto no entra en tus estadísticas?
¿A santo de qué, y frente a Dios -y en su contra siempre- hay que poner todas las pegas, entre reales e inventadas?
¿Cada una de esas pegas hay que resolverlas "sin hijos", pero sí con el "sexo de barra libre y sin consecuencias"?
¿Lo que tú, y muchos como tú, planteas es lo genuinamente católicos?
¿Los matrimonios que han vivido su vida conyugal "como Dios manda" son los únicos que NO son católicos, para dejaros a vosotros el podio a disposición, y no ofenderos con su Matrimonio vivido "cara a Dios" y NO frente a Él, atrincherados en las pegas?
Y me callo, porque diría cosas más gordas...
02/03/26 1:16 PM
  
JSP
1. La imagen del magno Sacramento del Matrimonio es el Crucifijo encabezando la santidad en la pared del cabecero del lecho conyugal. Pues, en el Matrimonio se realiza la santidad hacia la Eucaristía.
2. No es el camino de santidad del clérigo ni del monje, sino el del laico en Matrimonio.
3. Un matrimonio católico debe estar sujeto a la Voluntad y Providencia de Dios, al Plan que Dios tiene para ellos para hacerlos santos: Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne; creced y multiplicaos; trabajar con el sudor de la frente y dar a luz con dolor, tras la desobediencia de Adán y Eva.
4. No se debe olvidar que los ministros del Sacramento son los esposos y que la castidad forma parte de la santidad para el clero, el monje y el laico en su forma de vida cristiana sujeta a la Gracia.
5. Gracia que ayuda y auxilia para el combate espiritual ante los enemigos del alma: mundo, carne y demonio. Luego, el método de anticoncepción natural, acto sexual fuera del periodo de la mujer en sus días no-fértiles, por puro placer, hay que preguntarse si es moralmente lícito, si es o no enemigo del alma por la carne y/o por la tentación demoníaca.
6. La vida de Gracia es el
estado espiritual de comunión y amistad con Dios y Su Cristo, recibido gratuitamente como un don divino que santifica el alma. Implica participar de la naturaleza divina, vivir como hijos adoptivos de Dios y actuar conforme a sus enseñanzas, superando la vida natural por una existencia espiritual superior.
7. En el Sacramento del Matrimonio también es la vida nueva o vida divina interior que renueva al ser humano, permitiéndole reflejar la naturaleza de Dios. El Matrimonio católico no es una excepción del estado de Gracia en la Eucaristía: estar en este estado significa no tener culpa de pecado mortal, manteniendo la comunión con Dios y la Iglesia. Pues, la vida de la Gracia es la base de la Vida Cristiana: no es solo la salvación inicial, sino la base para el crecimiento espiritual (santificación). La vida de la Gracia es para recibir los Sacramentos, especialmente la Eucaristía y la Confesión, que restauran o aumentan esta Gracia. Así, pues, la Gracia nos lleva a la virtud de la Devoción, a la frecuencia y rapidez de actuar con Caridad en Cristo, con obras para el Padre y Dios nuestro que reflejan Su voluntad divina y Su caridad: ¿es el método natural de anticoncepción vida de Gracia? Me parece que NO. Pues, vivir la libertad como hijos de Dios no echa mano de los apetitos del hombre viejo en mi tesoro (mundo, carne y demonio). Por tanto, en la Iglesia Católica, la vida de Gracia se considera el mayor tesoro del alma y es esencial para alcanzar la Vida eterna.



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Yo NO afirmo que usar el matrimonio en los periodos no-fértiles sea pecado mortal: en sí mismo NO es un pecado de la carne; dicho ésto, SÍ afirmó, con total seguridad, que ese camino NO entra en los planes de Dios para los cónyuges católicos. De otros cónyuges no quiero pronunciarme: no es mi oficio.
03/03/26 2:59 PM
  
JSP
1. Padre José Luis, según el Magisterio actual, hay casos en los que usar el matrimonio en los periodos no-fértiles es pecado mortal y no puede afirmarse que esté fuera del Plan de Dios en todo caso.
2. La clave está en que el Magisterio admite que no es pecado mortal y que es lícito la "anticoncepción natural" bajo ciertas condiciones. Lo que hay que aclarar es si esas "condiciones" que enseña el Magisterio postconciliar Vaticano II entran dentro del Plan de Dios para los esposos en Cristo.
3. Hay una máxima que no falla para el Juicio particular y final de Dios: el Matrimonio católico está marcado por la Cruz, por lo que la pregunta correcta no es sólo si es o no lícito, sino si cada ministro del Sacramento se está entregando totalmente como Cristo se entrega por nosotros a nuestro Padre y Dios: la Eucaristía.
4. El criterio de la marcación del Calvario es el que hace Magno el Sacramento del Matrimonio, no los ministros por sí mismos, que pueden ser buen o mal ladrón, sino por elegir ser otro Cristo siendo buen ladrón. Pues, este criterio es espiritualmente más exigente que el mínimo moral. Aunque en Teología Moral se distinga entre consejo evangélico más perfecto y obligación moral universal, la Iglesia nunca ha enseñado que la abstinencia periódica -castidad- sea contraria al Plan de Dios en sí misma.
5. El Matrimonio católico es camino propio de santidad, pero los enemigos del alma (mundo, carne y demonio) no desaparecen. La constitución Gaudium et Spes (n. 48) del Vaticano II enseña que los esposos “se ayudan mutuamente a santificarse en la vida conyugal y en la procreación y educación de la prole”. Por lo que, el Matrimonio: no es un estado inferior, sino un camino propio hacia la santidad; los ministros del Sacramento son los esposos; está ordenado tanto al bien de los cónyuges como a la procreación; la vida de Gracia es condición esencial para vivirlo cristianamente. Luego, prima el Bien Común, no el bien común. Esto desde San Agustín sobre los bona matrimonii: prole, fidelidad y sacramento.
6. La vida de Gracia ordena la vida conyugal y no al revés, pues implica estado de amistad con Dios, ausencia de pecado mortal, participación en la vida divina y crecimiento en caridad hasta la virtud de la Devoción. Pues, el acto sexual conyugal dentro del Matrimonio, cuando respeta su verdad, no es obstáculo para la Gracia, sino que puede ser expresión de caridad conyugal. Santo Tomás de Aquino (Summa Theologiae, Suppl., q. 49) lo explica muy bien: el acto matrimonial no es pecado cuando se realiza conforme a su fin (procrear) y al orden de la razón (intención recta).
7. Por tanto, la cuestión del método anticonceptivo natural (acto conyugal en periodos infértiles fuera de la menstruación), la Iglesia enseña que es lícito recurrir a los periodos infértiles “si existen motivos graves y respetando la estructura moral del acto conyugal” (HV, 16). ¿Qué es preferible para la santidad exhortar a la castidad o el acto conyugal por Humanae Vitae n. 16? Esto es, si no se altera el acto, no se impide artificialmente la fertilidad, se respeta la ley natural del ciclo femenino y debe haber causas justas (salud, económicas, psicológicas, etc.). La Iglesia no considera inmoral en sí mismo el uso de los periodos no-fértiles, siempre que haya motivos serios y no se excluya interiormente el don de la vida. Luego, entra a escena la "paternidad responsable" por el orden de la razón basado en causas justas y no se cierre el fin procreador. En el acto conyugal, ¿puede usarse el método natural por puro placer? La clave no está en el calendario biológico, sino en la intención moral, pues si un matrimonio excluye permanentemente la apertura a la vida, reduce el acto a puro hedonismo, rechaza el significado unitivo y procreador,
entonces el problema no es el método natural en sí, sino la disposición interior: pecado mortal. La moral católica distingue entre objeto moral (acto en sí), intención y circunstancias, por lo que un acto objetivamente bueno puede ser viciado por intención egoísta. La Iglesia enseña que puede entrar en los planes de Dios cuando haya motivos graves, no haya mentalidad anticonceptiva, se mantenga apertura generosa a la vida y se viva en oración y discernimiento. ¿Esto es vida de Gracia? Puede serlo si los esposos disciernen ante Dios, buscan sinceramente cumplir Su Voluntad, permanecen abiertos al don de la vida, no rechazan la paternidad por egoísmo y viven en estado de Gracia. Entonces, el uso responsable de los periodos infértiles no rompe la vida de Gracia. Lo que sí rompería la vida de Gracia sería el rechazo absoluto de la prole, el acto anticonceptivo intrínsecamente desordenado y el egoísmo grave que excluya la dimensión sacrificial del matrimonio.



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¿Podrías aportar alguna cita donde el Magisterio recoja que el uso de los periodos no-fértiles es pecado mortal? Y, ¿qué clase de pecado? Por mí parte, lo desconozco. Sinceramente.
03/03/26 8:02 PM

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