Un experimento fallido: tratar al aborto como si fuera el unico tema electoral
Supongo que alguien tiene que decir alguna vez algunas disculpas en público. Sí: voy a hablar de Obama. Y sí: sé que su carrera política es desastrosa para la lucha Pro-Vida. Y sí: espero que los ánimos tiene que haberse calmado algo después de dos semanas de su elección. Es decir, espero que ganadores y perdedores puedan reflexionar sobre los hechos acaecidos.
Me refiero en concreto a esto:
Charles Chaput, obispo de Denver, Colorado, a fines de Octubre llamó a Obama el candidato más empeñado en la causa abortista, desde 1973. Para Chaput esa era una razón suficiente para no apoyarlo. Con otras palabras: el tema del aborto debía eliminar la discusión de cualquier otro tema.
En agudo contraste, Joseph Martino, obispo de Scranton, Pennsylvania, declaró, también en el mismo mes de octubre, que la Conferencia Episcopal de Estados Unidos no había hablado por él (un tema que veremos repetirse en el futuro y que tiene bastante calado: sobre le peso magisterial de las Conferencias Episcopales). Martino se refería al documento Faithful Citizenship. Con una postura más bien desafiante invitó a los participantes en un foro de discusión sobre ese documento a que ampliaron su mirada y consideraran otros tópicos, aparte del aborto.

La popular Wikipedia define EMO ante todo como un estilo de música, “derivado del hardcore punk nacido a finales de los años 80 y que se diferencia de éste por su sonido más lento y melódico. También está considerado una corriente del rock alternativo.” Originalmente alude a “EMOtional Hardcore,” algo así como rock duro pero capaz de expresar la complejidad propia de las emociones, y no simplemente los estallidos de ira, pasión o locura que suelen caracterizar al rock pesado. La mutilación, o por lo menos, el hacerse cortaduras no es ajeno a sus prácticas porque supuestamente, “un dolor físico ayuda a olvidar un dolor emocional.”
1.1 La vocación del Carmelo viene a recordarnos de manera muy visible que la espiritualidad no es un agregado opcional–una especie de decoración–dentro del conjunto la vida cristiana.
Cuando se miran las extrañas decisiones del partido Laborista en Inglaterra, hay fuertes indicios de que la palabra “Izquierda” está a punto de significar casi cualquier cosa. Lejos de la quimera de Marx y Engels, lo único que creo que podemos saber que no existirá en el futuro próximo es algo que semeje una “Internacional Comunista.” Los sueños de Lula, Chávez, Putin, Zapatero y Brown sencillamente no tienen cómo sentarse a la misma mesa.