InfoCatólica / Remedios Falaguera / Categoría: General

16.02.12

¡No sólo hay que ser campeona en la cancha¡

Padre: Cada vez que veo tanta gente culpando a sus padres por lo que está mal en ellos, quiero darte gracias por todo aquello que está bien en mí… Te amo, padre”. (Michelle Weber)

El circo mediático que se ha montado alrededor de las acusaciones paterno-filial de la familia Sánchez Vicario me provoca vergüenza ajena.

Más aún cuando escucho a Arantxa declarar con los ojos llenos de lágrimas si “alguna persona (puede) creerse que yo no quería que todos estos problemas se quedaran en la familia”.

Pues no, querida Arantxa, no nos lo podemos creer!!! No es la primera familia que tiene sus diferencias, ni, como mucho me temo, será la última. Y esta trifulca familiar llena de resentimiento – aireando los trapos sucios de la familia con chascarrillos y acusaciones en los medios de comunicación como suelen hacer los concursantes de Gran Hermano -, se podía haber evitado. O eso me parece a mí.

Leer más... »

10.02.12

“Esta noche salgo”

“Ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré mejor”, decía Antonio Machado.

Después de leer los comentarios al artículo “Esta noche salgo”, y visto que no me he sabido explicar lo suficientemente bien, he decidido subsanar mis errores reelaborando mis “explicaderas” a fin de que se comprendan mejor el tema. Un tema fascinante, pero no fácil. Un tema complicado. Alguien dijo que el único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada. Muchas gracias a todos.

“Enseñarás a volar, pero no volarán tu vuelo. Enseñarás a vivir, pero no vivirán tu vida. Sin embargo… en cada vuelo, en cada vida, en cada sueño, perdurará siempre la huella del camino enseñado” Rabino Edy Kaufman

Llega el fin de semana, y con él, el anuncio inevitable de nuestros hijos: “mamá, esta noche salgo con mis amigos”.

Esta sencilla frase marca la diferencia del concepto actual que tienen muchos jóvenes- por supuesto, mayores de edad-, sobre qué es o no es salir por la noche. Porque, “voy al cine”, “voy a cenar con mis amigos” o simplemente, “voy a ver el partido a casa de Juan”, y llegar a las tres o cuatro de la mañana, para ellos no es salir.

“Esta noche salgo” es mucho más. Es pasar la noche de fiesta y llegar a casa cuando esta amaneciendo, desayunar con tus padres y comentar la noche: dónde y con quién han estado, si lo han pasado bien, si se han encontrado con algún problema , o simplemente, ver el estado – de embriaguez o no- con el que vuelven a casa. De cómo nos encontremos a nuestro hijo podremos saber cómo ha transcurrido su noche.

Esta pequeña conversación, no solo muestra la preocupación y el interés por su salida, sino que abre la puerta a un dialogo, que, aseguro por experiencia, es de lo más “instructivo” para la educación de nuestros hijos a corto y a largo plazo.

Y después de esta charla fraternal, los padres empezamos el día mientras muestro hijos se van a la cama a descansar, como mínimo, hasta la hora de comer en familia. Eso sí, con ojeras y el mal humor que acompaña a la falta de sueño y el cansancio.

Leer más... »

21.01.12

Violencia en las aulas: el fenómeno Bullying y el fenómeno cyberbullying

Grupos de menores que aterran e intimidan a profesores y compañeros, incluso, que la policía controle la entrada y la salida de algunos colegios, son la evidencia que los delitos cometidos por niños aumentan en número y en grado de violencia.

Titulares como “Golpea brutalmente y mata a su compañera de clase; su padre la alentó” , “Menor asesina a su compañera por ataque de celos” , “La niña menor de 13 años de Seseña murió desangrada, según la autopsia. Una adolescente confiesa el crimen de Cristina tras contar que quedaron para pegarse, tras lo cual llevó a la Guardia Civil hasta el cuerpo, en una cantera de yeso”; en incluso, “Estudiante mata a su compañera de clases” ; nunca se había vivido hasta hace unos años.

Y nos preguntamos: ¿En qué se diferencian las peleas en los patios del colegio con el acoso escolar?

Leer más... »

21.12.11

Mi pastor enfermo

“Niño. —Enfermo. —Al escribir estas palabras, ¿no sentís la tentación de ponerlas
con mayúscula? Es que, para un alma enamorada, los niños y los enfermos son El”
(San Josemaria Escrivá de Balaguer, Camino, nº 419)

Desde hace ya algunos años poner el nacimiento y engalanar la casa para acoger al Niño Jesús es un acontecimiento familiar que nos ayuda a revivir con fe y alegría el nacimiento de Jesús. “Contemplar el misterio del amor de Dios que se ha revelado en la pobreza y en la sencillez de la gruta de Belén, como recordaba hace unos años Benedicto XVI, enriquece a quien la abraza y la Navidad trae alegría y paz a quienes, como los pastores, acogen en Belén las palabras del ángel: «esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre» (Lucas 2, 12)”.

En estas fiestas navideñas me gustaría compartir con los hombres de buena voluntad la razón de colocar en un lugar destacado del pesebre que colocamos en el salón de nuestra familia una de las figuras de barro más entrañable y elocuente que “nos ayuda a preparar el corazón para acoger una vez más a ese niño “indefenso” que es Dios omnipotente”.

Se trata de un pastorcillo enfermo, gordinflón y pelón– me gusta imaginar que son efectos secundarios de la medicación-, que camina cansado, muy cansado, junto a los demás. No puede con la cuesta que sube para ver al niño. Le ayudan sus amigos. Quiere conocer al Niño Dios, fuente de vida y de alegría. Ha pasado la noche y el día entero caminando para ver a Jesús. Con su cesta, aparentemente vacía comparada con los demás pastorcillos, está dispuesto a llenarla de lo que más le cuesta: el sentido de su propia vida en la enfermedad. No sabe muy bien que aquel pequeño niño, acostado en un pesebre, pobre y desangelado, va a tocar su corazón con una sonrisa que le cambiará la vida.

La enfermedad que padece le hace sentirse agotado e inútil. Algunos días se siente que “es una carga” para los que tiene alrededor y se siente triste y apesadumbrado. No comprende cuando le dicen que es un tesoro valioso, único, y divino para la familia y los amigos. Que ofreciendo sus dolores, sus limitaciones y sus desconsuelos por las necesidades y preocupaciones de los que le rodean se convierte en un gran colaborador de Dios en la salvación del mundo. Sus amigos le animan para que se deje “utilizar” por Dios con la seguridad de que el sufrimiento es una prueba especial del Amor de Dios. Que El no te deja ni le dejará nunca solo, que le comprende, y le ofrece su regazo diciendo: “Venid a mí los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré"(Mateo 11: 28).

En el fondo, como señalaba Benedicto XVI el 7 de diciembre 2011 ante un árbol de Navidad: “necesitamos una luz que ilumine el camino de nuestra vida y nos de esperanza, especialmente en esta época en que sentimos tanto el peso de las dificultades, de los problemas, de los sufrimientos, y parece que nos envuelve un velo de tinieblas. Pero ¿qué luz puede iluminar verdaderamente nuestro corazón y darnos una esperanza firme y segura? Es el Niño que contemplamos en la Navidad santa, en un pobre y humilde pesebre, porque es el Señor que se acerca a cada uno de nosotros y pide que lo acojamos nuevamente en nuestra vida, nos pide que lo queramos, que tengamos confianza en Él, que sintamos su presencia que nos acompaña, nos sostiene y nos ayuda (…)Que cada uno de nosotros aporte algo de luz en los ambientes en que vive: en la familia, en el trabajo, en el barrio, en los pueblos, en las ciudades. Que cada uno sea una luz para quien tiene al lado; que deje de lado el egoísmo que, tan a menudo, cierra el corazón y lleva a pensar sólo en uno mismo; que preste más atención a los demás, que los ame más. Cualquier pequeño gesto de bondad es como una luz de este gran árbol: junto con las otras luces ilumina la oscuridad de la noche, incluso de la noche más oscura".

Y en esa noche hermosa y fría, mirando al Niño embobado, le chapurrea al oído: ¿Sabes niño que me gusta que tú seas como yo? Que pases frio en invierno y en el verano calor. Que te hayas hecho pequeño y te comprenda mejor. Déjame quedarme aquí haciéndote compañía .Quiero acunarte en mi pecho, darte todo mi amor. ¡Te quiero!

¡Feliz Navidad a todos y un 2012 lleno de salud, paz y alegría!

11.10.11

Una más de la familia

“¡Es una cosa de primera importancia el trabajo en el hogar! Por lo demás, todos los trabajos pueden tener la misma calidad sobrenatural: no hay tareas grandes o pequeñas; todas son grandes, si se hacen por amor. Las que se tienen como tareas grandes se empequeñecen, cuando se pierde el sentido cristiano de la vida. En cambio, hay cosas, aparentemente pequeñas, que pueden ser muy grandes por las consecuencias reales que tienen”.San Josemaría Escrivá de Balaguer

Llevo años buscando una oportunidad para agradecer públicamente el trabajo profesional de las empleadas de hogar. Y hoy, días después de que mi gran colaboradora, mi gran aliada, y mi gran amiga, nos haya dejado para ir a descansar al cielo, considero un deber de justicia y gratitud reconocer el valor que tiene esta profesión del trabajo doméstico. Ella está en el cielo y Dios con ella. Ha servido a los demás hasta la última gota de su vida, exprimida como un limón, atenta siempre a quienes más la necesitaban, con lealtad y alegría, sin guardarse nada para sí misma.

Leer más... »