Vísperas en Roma
Vísperas de las pasada fiesta de San Carlos Borromeo. Iglesia de la Santísima Trinidad, Roma.
Fuentes:
7.11.10
Vísperas de las pasada fiesta de San Carlos Borromeo. Iglesia de la Santísima Trinidad, Roma.
Fuentes:
5.11.10
Fuente: Orbis Catholicus.
3.11.10
¿Se acuerdan ustedes de lo ocurrido hace poco más de un año en la diócesis de Linz? Sí, aquella procesión del Corpus Christi donde una pértiga sustituía a la Custodia. Bien, pues por si no fuera bastante, el Obispo de Linz, Ludwig Schwarz, celebró el día 16 del mes pasado, el Día Diocesano de Hombres y Mujeres Católicos con una Misa Pontifical.
Como se ve en la foto, en el altar hay dos presbíteros y dos mujeres, estas vestidas con el alba y la estola.
Terrorífico. Tanto como el Crucificado, que más bien parece famobil, y que emerge en el lado inferior izquierdo de la foto.
¿Qué será lo próximo?
¡Señor ven pronto!
Fuente: Kreuz.net y Secretum meum mihi
2.11.10
Por consiguiente, todo lo tocante a las honras fúnebres, a la calidad de la sepultura o a la solemnidad del entierro, constituye más un consuelo de los vivos que un alivio de los difuntos. De lo dicho no se deduce que hayamos de menospreciar y abandonar los cuerpos de los difuntos, sobre todo los de los santos y los creyentes, de quienes se sirvió el Espíritu Santo como de instrumentos y receptáculos de toda clase de buenas obras. Si las vestiduras del padre y de la madre, o su anillo y recuerdos personales, son tanto más queridos para los descendientes cuanto mayor fue el cariño hacia ellos, en absoluto se debe menospreciar el cuerpo con el cual hemos tenido mucha más familiaridad e intimidad que con cualquier vestido. Es el cuerpo algo más que un simple adorno o un instrumento: forma parte de la misma naturaleza del hombre. De aquí que los entierros de los antiguos justos se cuidaran como un deber de piedad; se les celebraban funerales y se les proporcionaba sepultura. Ellos mismos en vida dieron disposiciones a sus hijos acerca del sepelio o el traslado de sus cuerpos.
1.11.10
Dos ejemplos de irreverencia al sacramento del matrimonio:
1º.- Celebración matrimonial en la Iglesia de Saint Maur en Herseaux-Place, Bélgica:
2º.- Celebración matrimonial en la Iglesia de Santa Ana, Sevilla:
Hay que recordar que:
1º.- En el sacramento del matrimonio son los cónyuges los propios ministros del sacramento.
Católico apostólico romano. Casado, con tres hijos. Adorador Nocturno. Ingeniero Técnico Industrial e Ingeniero Industrial. De Sevilla (¡Roma triunfante en ánimo y riqueza!), hermano de Jesús Despojado y la Macarena.
Gloria Patri, et Filio et Spiritui Sancto. Sicut erat in principio, et nunc et semper, et in saecula saeculorum. Amen.