2.04.11

Cristiada

La historia de los cristeros mejicano es de los sucesos más apasionantes en la historia de la Iglesia, un ejemplo de martirio, aún más grande si cabe en cuanto escondido y orillado.

Yo lo veo como un anuncio el preámbulo de lo que vendría después, en España, con la persecución religiosa llevada a cabo durante la República; es como si la Providencia hubiese unido los destinos de una hija y su madre, Méjico y España, para regarlas con la sangre de los mártires. Esto no es una conclusión a la que he llegado tras una investigación, sino intuiciones a partir de datos concretos, tales como la presencia en ambos conflictos de la masonería, tanto en el gobierno de Plutarco Elías Calle como en la II República española.

Leer más... »

31.03.11

No puedo acostumbrarme

Monseñor Nicolás Bux ha escrito un interesante libro - ¡ojalá lo veamos pronto traducido al español! -, llamado «Cómo ir a Misa y no perder la fe». Algo parecido me ocurre a mí, cuando voy a Misa a las Parroquias cercanas a mi casa. Se podría decir que en esas Misas, el prescriptivo rito del lavatorio de las manos antes del Orate Fratres, ha sido abrogado.

De todas formas, esto es una cuestión menor si lo comparamos cuando llega la hora de administrar la Comunión, entonces los fieles se acercan y reciben al Señor con las manos extendidas, depositando a continuación el Cuerpo de Cristo - si es que no la cogen antes –en la mano.

Lo que empezó como indulto hoy es costumbre. Y el caso es que ya se ve con total naturalidad. Pero, ¡es el Señor!.

Leer más... »

30.03.11