Grave falta de caridad contra el cardenal Martini
En todas las familias cuando el abuelo o la abuela comienzan a decir tonterías los hijos los tapan, les quitan protagonismo, pues dejan, con sus salidas de pata de banco, a la familia a los pies de los caballos.
En la Iglesia no existe esta costumbre. La libertad se vuelve rápidamente en libertinaje y se pasa al papel escrito en un libro.
El caso del cardenal Martini es un ejemplo palpable. Un hombre de 85 años, supuesto papable en su tiempo, enfermo de parkinson, residente en Jerusalén, sigue hablando con personas que colocan por escrito esas conversaciones.
Ahora, un senador italiano se forra los bolsillos con la venta de un libro titulado Creer y conocer, donde el cardenal Martini se sale por los cerros de Úbeda.










