El síndrome patológico de la vuelta atrás
Siempre me ha llamado la atención clínicamente, como observador elemental de la psicología humana, las personas que viven en el hoy anhelando trasladarse a un pasado que juzgan mucho mejor que el presente.
Esto les trae vivir en un dualismo maniqueo que les convierte en seres humanos tristes, amargados, fugitivos, y perseguidos por un fantasma que es más grande que sus propias sombras sobre el suelo cuando está el sol en pleno zenit.
Cuando estos casos se encuentran dentro de la Iglesia Católica siento compasión por estos cristianos funestos y sufridores de uno de los peores síndromes de esquizofrenia patológica que los lleva a vivir en una completa depresión.
Cuando estos casos se dan en otra confesión cristiana, los afligidos enfermos sostienen que quien no está con ellos son sus propios enemigos, llegando a romper con los pocos y buenos lazos de amistad que han disfrutado largos años.




