El cardenal Rouco escribe sus discursos, no necesita a nadie para hacerlos
He leído el discurso del cardenal Rouco, presidente de la Conferencia Episcopal Española, en el acto de apertura de la sesión plenaria de los obispos, celebrada ayer en Madrid. El acto de la lectura lo he hecho de arriba abajo, y al contrario.
Veo que está muy conectado con el hoy de la Iglesia en España, con los problemas de la sociedad actual, y con el plan pastoral de la totalidad de los obispos españoles.
No ha gustado a algunos que aparezca el siguiente párrafo:
“Con nuestra Asamblea Plenaria ha coincidido el comienzo de un nuevo período político para España, después de las elecciones generales de ayer. Desde nuestro ministerio de Pastores del Pueblo de Dios, deseamos a quienes han sido elegidos para gobernar, en tiempos tan difíciles, acierto, serenidad y espíritu de servicio en su noble y decisiva tarea. Como siempre hace la Iglesia con los gobernantes, les ofrecemos el apoyo espiritual de nuestras oraciones y las de todos los católicos.”
Pues que se fastidien. Hace pocos días el Vaticano de modo sibilino ha hecho lo mismo con el nuevo primer ministro italiano, quien tuvo la ocasión de oro y la aprovechó: se presentó en el aeropuerto romano para despedir al Papa Benedicto XVI que partía para su viaje pastoral a Benín.




