Educación para la ciudadanía debe ser abolida
Las clases obligatorias de Educación para la ciudadanía no sirven para nada. Solamente para una cosa: ser fuente de conflictos para los alumnos que deciden no cursar ese bodrio, donde lo que únicamente se enseña es ideología zapaterista descarada.
Los profesores que imparten este adoctrinamiento han sido elegidos entre la gente con carné del partido correspondiente. A otros se les han dado para completar horario lectivo y tener el número necesario para justificar la nómina a percibir.
Los libros de texto contienen una ideología tan determinada en una sola dirección que son dosis lentas metidas en vena para crear escuelas de ciudadanos estabulados. La pena es que los colegios de iniciativa privada, entre ellos los regentados por religiosos de la enseñanza, están contribuyendo con su silencio desde el principio a esta manipulación de las conciencias juveniles, por miedo a perder el dinero de los conciertos.










