Dedicado a los “anónimos” que aborrecen la JMJ 2011 en Madrid
Cuando veo un documento de cuarenta páginas que firman más de 147 “colectivos”, que están integrados en otro “colectivo” más grande, es porque todos juntos caben en un autobús y no llenan la cola por miedo a marearse en las curvas y bandazos propios del tráfico denso de las vías por donde van.
Sus vías son tan viejas, tan caducas, tan insostenibles, tan parcheadas, tan onduladas, tan estrechas, que da pena leer un documento contra el Papa, la JMJ, y su celebración en Madrid, tan intelectualmente pobre y arcaico, que nadie firma, pero que está hecho con recortes pegados de otros manifiestos similares.










