El misionero en África y el recién ordenado sacerdote
Sigo hoy poniendo dos ejemplos de cómo la Iglesia alberga en su seno más luces que sombras, más curas comprometidos con los más pobres y necesitados, y cómo el Señor sigue llamando a jóvenes a seguirle recibiendo el sacramento del Orden Sacerdotal.
El primer caso es un misionero que está en África. Está trabajando a tope. Lo cuenta en el siguiente enlace:
http://www.camineo.info/news/133/ARTICLE/7733/2010-03-29.html
Se nota que el dinero que se envía desde aquí, aunque sea fruto de un partido de fútbol entre toreros y curas no cae en saco roto. Se le aprovecha hasta el último céntimo.

El segundo caso es la ordenación de un sacerdote joven. Se trata del padre Deglis el pasado día 19, fiesta de San José.
http://es.gloria.tv/?media=63085
La alegría y júbilo en una ordenación presbiteral es compartida, de modo singular, por el nuevo sacerdote y su propia familia.
Esta es la vida de la Iglesia Católica, contra quien nadie podrá. Lo han intentado otros antes en la historia pasada. Los actuales laicistas se quedarán, también, con tres palmos de narices.
Tomás de la Torre Lendínez
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