Tal como Su sangre derramada cada vez que celebramos el Santo Sacrificio de la Misa
Cuáles serían algunos de los beneficios que obtendríamos de que en todas las misas del novus ordo se siguieran las rúbricas del misal romano?
Vamos a ver, esto no pretende ser un análisis exhaustivo sino un esbozo de lo que a vuelo de pájaro se me va ocurriendo.

¡Qué mal nos estamos plantando ante todo esto! Y, digo que está mal, porque desde donde estamos no veo la salida. ¡No la veo!
Los cambios no serían tan difíciles si no fuera porque por años hemos hecho las cosas de la misma forma a tal punto que juzgamos como signo de estabilidad emocional y espiritual tener una vida firme, sólida y estructurada. Estas cualidades signo son de todo ello, es cierto, pero estamos equivocados si pensamos que por poseerlas nuestra vida será así para siempre.
No hace falta ser un genio para darse cuenta que la situación de la liturgia en mi país es caótica. De no ser así, por qué habría de haberse tomado el tiempo el Nuncio Apostólico S.E. Monseñor Pierre Nguyen van Tot para escribir el documento
El padre Fryar, quien celebró misa tridentina a la que asistí ayer en San Joaquín de Flores, es sacerdote de la Fraternidad Sacerdotal San Pedro, quien desde el 2009 radica en México lo que le ha hecho adquirir experiencia evangelizando a lo más sencillo de ese pueblo por lo que, para el centenar de personas que le acompañaron a la conferencia que ofreció tras la celebración litúrgica de la tarde fue fácil comprenderle.





