Sinceramente, de qué ha servido?
De qué ha servido que durante el fin de semana nos pasáramos discutiendo sobre lo que dijo el Papa sobre el profiláctico? Sirvió de algo ofrecer oportunidad al desconocimiento en el que estábamos, a la sospecha, a la duda entre nosotros y sobre el Papa, sus asesores, El Observador Romano y todo lo demás?

Días atrás ha participado el padre Julián Carrón en España en el XII Congreso “Católicos y vida pública” con un texto al que ha titulado
El otro día una señora católica con la que crucé algunos correos me dijo (supongo que haciendo alarde del mejor de sus insultos) que ella no hablaba con miembros de “sectas católicas", refiriéndose al intercambio que manteníamos y a mi participación en el Movimiento Comunión y Liberación.





