¿Qué es lo que celebro el 24 de mayo?
Ayer leí lo siguiente que me llamó mucho la atención “Si el hombre tiene capacidad de madurar, ésta consiste justamente en su posibilidad de adentrarse en el pasado, de aproximarse a lo lejano como si estuviera cerca, como si formase parte de nosotros” El Sentido Religioso (L. Giussani)

Con esto de que nos hemos encontrado en facebook un número significativo de fieles que deseamos la misa según la forma extraordinaria del rito romano he llegado a reconocer la existencia de una también significativa cantidad de fieles que circulamos por las parroquias de la Gran Área Metropolitana, como dijo alguna vez la poetisa brasileña Adelia Prado: “buscando un lugar para rezar”.
Los prejuicios vistos desde la mirada de un ilustrador, como lo soy, se presentan como grotescas costras de color marrón adheridas a algunos de los órganos más importantes del cuerpo humano como son los que le permiten relacionarse: ojos, oídos y boca, pero también el corazón y el cerebro, con esto quiero decir que los prejuicios son el mayor obstáculo que he encontrado para la comunión.
Pues, qué te diré? Estoy plagada de objeciones. Tanto que he criticado a los que a todo le ven un “pero” y ahora estoy como ellos; pero no como ellos totalmente, porque busco y espero pronto hallar una salida.