Una dulce imagen del Concilio
Me los he traído engañados por lo que espero me disculpen.
Aunque no tan engañados ya que la imagen de esta dulce criaturita que soy yo a mis tres o cuatro años fue tomada entre 1963 y 1964, es decir, en pleno Concilio Vaticano II.

Muy de vez en cuando regresa a mí la sensación de “necesidad infinita”.
El otro día, tras conocer la noticia acerca de que se abrirá la causa de santificación de G. K. Chesterton me fui a buscarlo y me lo encontré refiriéndose a una de sus lecturas favoritas.





