¡Mira que Dios ha sabido hacer bien las cosas!
Mira que Dios ha sabido hacer bien las cosas si para empezar, no ha necesitado crearnos ni listos ni nos ha puesto como condición ser bien educados para que le conozcamos; cualquier “hijo de vecino” está en capacidad de reconocerle y para mí, esa es una de las magníficas obras de Dios por la cual los cielos y la tierra cantan.

Acerca de mi jornada de ayer antes y durante las discusiones en la Asamblea Legislativa en torno a la Fertilización in Vitro es de lo que vengo a hablarles ya que la experiencia del Resucitado pasa por la forma en que enfrentamos la realidad. 
Por la doctrina del sacramento del Bautismo conocemos que el Espíritu Santo es don que “vuelve a dar a los bautizados la semejanza divina perdida por el pecado”; que es “primicia de nuestra herencia” así como “principio de la vida nueva en Cristo” gracias a Quien podemos dar fruto abundante.





