Cuando un titular te sale confuso
Titular un artículo es un arte. Hay titulares que despiertan curiosidad, otros animan a la lectura, y otros confunden sobre el contenido.
Y esto me ha pasado esta mañana. Un titular desafortunado que no correspondía al núcleo de lo escrito y ahora ando un poco espeso para buscar otro. Pues nada. Queda el post como estaba y sin título, entre otras cosas por si me sugieren alguno. Fuera de eso, todo bien.
Ahí va el post tal y como se publicó esta mañana:
El dato, que recoge y explica ampliamente en su blog Juanjo Romero, es escalofriante. Uno de cada cinco hispanoamericanos ya es protestante en alguna de sus innumerables confesiones. Pero es que además el número sigue aumentando a día de hoy. Habla de personas que se bautizaron y formaron como católicos pero que posteriormente han abandonado esta fe para pasar a engrosar las filas de los evangélicos o directamente las de los no creyentes.
Llevamos año y medio bajo el pontificado de Francisco. Un pontificado que muchos vienen calificando de primaveral, cercano, evangélico, de sencillez, comprometido con los pobres. Pontificado que hasta ha realizado signos más que evidentes de estar en comunión con los últimos de los últimos y apoyando sus reivindicaciones más extremas con actos como el encuentro con los movimientos populares hace días en el Vaticano.

Supongo que cuatro y mal contados, y que muchos me dirán que no merece la pena ni siquiera hablar de los panfletos de Redes Cristianas y de tanto escrito, tanto papel y tanta denuncia de pacotilla. Pues claro que merece la pena, porque una obra de misericordia es enseñar al que no sabe y todavía queda por ahí mucho despistado que se cree que ser cristiano fetén es prenderse cuatro muletillas, sacar dos veces la palabra pobres y citar al papa Francisco. Con eso, más santos que Teresa de Calcuta. Pobres.
Recuerdo desde niño el taco calendario del Corazón de Jesús de toda la vida, que lleva editándose nada menos que desde 1886 con gran éxito de crítica y público. ¿Quién de nosotros no lo ha visto, utilizado, regalado? Un formato sencillo con cosas que venían muy bien: santoral, fiestas litúrgicas, frases para pensar, reflexiones, humor… un calendario útil, ortodoxo, sencillo, amable, simpático. Si es que lo tiene todo.
Es tarea de titanes reservada a unas cuantas parroquias privilegiadas poder decir que pastoralmente tienen de todo. Y las hay.
Los datos son tercos, y los informes no engañan, sobre todo si provienen de gente tan poco sospechosa de sectarismo o alarma infundada como es