Homilía. Domingo XXIII A: Hoy me ha tocado con los niños
Esta mañana he celebrado la misa de las 11.30 h., en la que suele darse una mayor afluencia de familias y niños de catequesis. Hago esta introducción para que comprendan el tono de la homilía.
Inicio de curso. Vuelta a la normalidad con mochilas y zapatillas recién estrenados. Nos hemos reunido un domingo más en el templo parroquial con la alegría y la certeza de saber, así lo hemos escuchado en el evangelio, que Cristo está entre nosotros, y que está para regalarnos como siempre su palabra y su vida en los sacramentos. Ojalá hoy y siempre escuchemos la voz del Señor.

Inicio hoy una sección que pretendo sea una aproximación, siempre desde el divertimento, a tantas frases hechas, solemnes, grandilocuentes, que escuchamos de vez en cuando con voz grave y seria, como si fueran el no va más de la profundidad y la sabiduría, y no son más que una tomadura de pelo y un engañabobos para ingenuos que todo se lo creen y, lo que es peor, encima lo imitan.
El pasado 19 de agosto falleció en Madrid, a los noventa y seis años, el sacerdote diocesano D. Miguel Alfayate Nistal.
Fue en el primer domingo del pasado adviento cuando comenzamos a celebrar la primera misa dominical de la parroquia “ad orientem”. Es decir, que han pasado nueve meses. Algunos lectores me preguntan que si seguimos celebrando esa misa “ad orientem”, la de las 9:30 de domingos y festivos, o si aquello acabó, como tantas cosas, en simples buenas intenciones.
Imagine, de John Lennon, posiblemente haya sido una de las canciones más escuchadas de los últimos días. Especialmente tras los atentados de Barcelona y Cambrils, en España, podemos decir que casi no ha habido acto en memoria de las víctimas, homenaje, recuerdo e incluso oraciones en los que no haya aparecido la cancioncita.