Economía mundial. Calladitos, más guapos
Entender un poco de economía hasta Rafaela, porque la economía mundial es la doméstica, pero a lo bruto. Es igual, de vez en cuando aparecen cantamañanas dispuestos a reivindicar la cuadratura del círculo económico. Recuerden aquella famosa idea de Eduardo Garzón, hermano del ministro Alberto Garzón, y supuestamente economista, que nos ofreció gratis la idea de imprimir billetes sin limites para que nadie pasara necesidad.
Hoy me desayuno con dos ideas económicas de bombero loco. Por un lado, la “exigencia” de las autoproclamas “comunidades cristianas populares” de liberalizar las patentes de las vacunas del COVID19, para que puedan ser fabricadas a precio de costo y distribuidas gratuitamente a toda la población mundial. Y el caso es que a primera vista suena muy bien, pero es una barbaridad.

Con motivo del tristísimo suceso de las dos hermanitas asesinadas por su padre, la sin par ministra de “igual da”, Irene Montero, se nos ha descolgado con un “aquí necesitamos una justicia feminista”. Ya sé que esto no es para nada un blog de política, pero miren por dónde la última chorrada de doña Irene me va a servir para hacer algunas reflexiones.
El quinto mandamiento de la santa madre Iglesia hoy está formulado como “ayudar a la Iglesia en sus necesidades”. Otra era su formulación clásica: “El quinto, pagar diezmos y primicias a la Iglesia de Dios”. De esto vivían la Iglesia y el clero a ella dedicado.
Han sido, me dicen, nada menos que cincuenta y dos semanas dedicadas a desgranar el compendio del catecismo de la Iglesia católica. Bastante gente, y muchas descargas posteriores de los videos, que en ocasiones han sobrepasado abundantemente las mil cien. Este pasado jueves hemos terminado la tarea y, de momento, unas semanas de vacaciones. Las charlas, por cierto, están





