La Iglesia está crispada, quién la descrispará
El descrispador que la descrispace, buen descrispador será.
Los curas somos un zoo de lo más curioso. La inmensa mayoría andamos dentro de un acorde admisible, con nuestras peculiares manías, formas y visiones de la realidad, pero en general sin causar demasiados problemas. Dentro de este zoo los hay, digamos, un poco más díscolos en formas o fondo o con vidas no del todo ejemplares.
Los señores obispos viven tranquilos con su clero, en líneas generales. Que si Fulanito está harto de la parroquia que le ha tocado, Menganito que anda a palos con la hermandad Tal de su pueblo, Zutano que es de pocas reuniones o Perengano que últimamente se nos ha vuelto pasota. Nada grave que no pueda atajarse con un par de recomendaciones amistosas.

… que Dios ayuda a los malos cuando son más que los buenos.
En mi vida de sacerdote, cuando me ha llegado cualquier asunto, por nimio que pudiera parecer, he intentado siempre no dar una solución del momento, sino ofrecer un criterio, por tranquilidad de un servidor, evitar cualquier apariencia de favoritismo o discriminación y dejar solucionadas las cosas para el futuro. Voy a poner un ejemplo de pueblo que seguro van a entender.
Si es que los datos son los que son, y parece que hay obispos brasileños muy preocupados por el hecho de que los medios digitales católicos tradicionales arrasen en las redes. Es lo que hay y los datos son los que son.





