Abrumado. Crónica de un final y un principio
Abrumado. Es la palabra exacta.
Les contaba el otro día la despedida en Piñuécar. Bien me creía yo que ahí paraban las emociones. Total, despedida por todo lo alto había tenido también en Braojos y La Serna y solo quedaba Gandullas, que apenas hacía dos años que me lo adjudicaron. Mis previsiones eran claras: un adios tras la misa del sábado y algún achuchón a la salida.
Son 75 habitantes y a la misa dominical, que celebramos el sábado por la tarde, suelen acudir en torno a quince personas. Pues bien, me revisto y cuando salgo a decir misa me encuentro la iglesia llena. Más de medio pueblo. Y acaba la celebración y ahí que me sale Paquita leyendo una cosa. Je. Porque hubo merienda, regalos, una carta preciosa.
- Pero bueno, si apenas he estado aquí un par de años.
- Sí, pero le hemos cogido mucho cariño.
Así empezaban su carta: “Querido Don Jorge: Hoy nos cuesta encontrar las palabras adecuadas, porque algo se muere en el pueblo cuando un cura se va, y más cuando ese cura ha dejado una huella tan profunda en el nuestro. Se marcha a la Iglesia de Miraflores para asumir su nuevo servicio como Vicario, y aunque nos alegramos de corazón por su nuevo destino, no podemos evitar sentir el vacio que nos deja aquí".
El domingo se presentaba denso de emociones, pero por fin tranquilos. Misa de 11 en La Serna, con abrazos y alguna lagrimita recordando a la señora Juana, a las 12 en Piñuécar con casi más de lo mismo, y remate final en Braojos a las 13 h. Acaba la misa, me quito los ornamentos en la sacristía y ya apagar las luces de la iglesia. En ese momento un grito desde el templo:
- ¡Que no apague las luces!
Me asomo al templo y ahí me estaban esperando todos los asistentes a misa para darme un apluso y hacerme entrega de un album con multitud de fotos recordando todo lo realizado: tradiciones, vida pastoral y sacramental, fiestas, arreglos y mejoras en el templo, encuentros…
Oigan, que uno no es de piedra… Abrumado.
Y ayer lunes comida con el párroco de Miraflores. De momento me voy a encargar de misas y confesiones, acudir alguna vez a la residencia de mayores y me ha pedido que me haga cargo de un grupo de formación de adultos. Iremos viendo cosas poco a poco.
Este blog nunca pretendió ser una reflexión teórica sobre diversos aspectos de la vida eclesial o la doctrina católica. He querido que mis escritos partieran desde mis experiencias concretas como párroco de una gran parroquia en Madrid, luego párroco rural y ahora vicario en mi pueblo. Siempre han conocido y seguido mis andanzas y es de justicia contarles el remate final de mi vida en la Sierra Norte.
Comenzamos una nueva etapa. Demos gracias a Dios.
12 comentarios
Solo decirle que es ciertamente llamativo que un párroco como vd. que no va en patines ni con casulla multicolor hace funcionar sus parroquias. Osea, siendo y haciendo "como siempre".
Me da a mí que el problema de la Iglesia es querer innovar lo que no necesita innovación.
Le rezo su Ave María.
Yo soy internauta, no tengo nada que ver con la sierra norte de Madrid. Carta a los vecinos de la sierra norte de Madrid:
Queridos vecinos de la sierra norte de Madrid, a Misa hay que ir siempre, no sólo cuando el párroco se despide. No es de recibo que la feligresía de estos pueblos sea de ordinario de 15 vecinos y el resto muy ocupados en no hacer nada. Nada para Dios y su Iglesia, puesto que lo primero, la "primera audiencia es para Dios". (San Josemaría).
Ánimo D. Jorge, somos como las abejas, moviéndonos de flor en flor para fecundar toda la Iglesia y llevar el buen olor de Cristo a todos.
En Dios, con Dios, y para Dios.
No tenemos otro objetivo.
Creo recordar que tenia 3 sacerdotes y no llegaban al centenar los catolicos. No recuerdo exactamente el número pero muy pocos.
Y salía de una diocesis de las más numerosas de Italia, desconozco con que responsabilidad.
Si se le han encargado confesar, creo que es lo mejor para quien proclama que es cura de profesión. Cura de almas.
El próximo rosario que recemos Maite y yo pediremos por ud. quizas sea en la iglesia, celebrando la Novena de la Virgen de la Merced, o quizas en la orilla del mar
Ha sido un buen final y seguro que también va a ser un buen principio.
Siga su línea, en la que transmite muy bien su forma de entender la VIDA. En la que llega al interior de muchas almas (entre las que me incluyo). En la que expresa, tanto por escrito como verbalmente, su experiencia, su conocimiento, su recorrido y es capaz de dar una visión clara de la realidad desde la sinceridad.
Mucho ánimo, fuerza, fe, esperanza, un fraternal abrazo en Cristo Nuestro Señor y 3 Avemarías.
🙏🙏🙏
Que tenga muy buen comienzo en Miraflores.
Avemaría.
Paz y bien
Ave María
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