De profesión, cura. El escándalo de la ignorancia
Comprobado muchas veces. Demasiadas veces. Hay gente que en vez de informarse, preguntar, enterarse… comienza por protestar, hacer reproches y rasgarse las vestiduras ante ese gravísimo escandalo que no lo es. Es igual lo que expliques, lo que digas. Somos un pais de listos que no necesitan más.
Desde que empecé con este blog, no dejan de aparecer los listos que se rasgan las vestiduras, quedándose con el antifonario al aire en consecuencia, porque ¡qué horror! este P. Jorge que se presenta como cura de profesión. Vergonzoso que en lugar de ser un cura por vocación lo sea por dinero. Horror, terror y pavor. ¡Dónde se ha visto! ¿Qué vas a esperar de alguien así?
Lo he explicado muchas veces. Es inútil. Buena gana de leer e informarse. El último gili lo tiene claro y a partir de ahí es inútil andarse con razonamientos. Pero bueno, lo explico una vez más.
La llamada de Dios, la vocación a la que uno responde, es al presbiterado, al sacerdocio. Otra cosa es cómo tu obispo te llame a llevar a la práctica esa vocación. Por más que todo sacerdote sea colaborador del obispo en las funciones de enseñar, santificar y regir, es decir, predicar, celebrar los sacramentos y servir a la comunidad, después tu obispo es el que te destina a una tarea muy concreta. Puede pedirte que colabores en la formación de los seminaristas, encomendarte tareas docentes, puestos en la curia, una capellanía hospitalaria, misiones. Lo que vea.
Muchos sacerdotes, la mayoría podemos decir, hemos recibido el encargo de dedicarnos específicamente a lo que siempre se llamó “la cura de almas", que se concretaba en la regencia de una parroquia como párroco o como vicario parroquial. En lenguaje clásico, como “cura” o “teniente cura", que así lo reflejan los archivos.
Por tanto, servidor es presbítero, sacerdote de Jesucristo por vocaciòn. Y cura por mandato de mi obispo. Esa es mi tarea concreta por la que recibo unos emolumentos. Otra cosa será si un servidor ejerce la cura de almas por pura vocación o como maldito asalariado. Tampoco es tan difícil.
O sí. Porque al final, lo que resulta, es que cuando alguien quiere criticarte con mayor o menor razón, y no tiene argumentos, bien porque no los hay, bien porque carece de luces y saberes para encontrarlos, entonces aparece en una mezcla de suficiencia y escándado de cocodrilo para proclamar que alguien que se presenta como cura de profesión, solo con eso invalida su vida y su ministerio.
El que queda invalidado es el que argumenta de este modo. Allá él.
Sencillísimo. Servidor es sacerdote de Jesucristo por llamada del Señor y cura párroco porque así lo quiso el obispo. El que quiera entendelo ahí lo tiene, y el que no, pues que se lo expliquen en Salamanca, dejando claro que no hay más ciego que el que no quiere ver ni más necio que el que no ansía aprender.
Y, por favor, si desean dejar claro lo malo que es un servidor, por lo menos hagan el esfuerzo de argumentar y razonar.
42 comentarios
2. La ideología y el prejuicio están muy metidos en el meollo de la política, en la Iglesia también. Y la envidia, que es muy mala.
3. La ignorancia tiene dos vertientes: la del estulto que nada en su bosque de pamplinas y cuando ladra a la puerta de la casa el perro. La primera es atrevida, imprudente, en algunos invencible para la razón y la segunda, útil ante la tentación.
4. Felicidades por su nuevo libro. A alguno lo mandaba a limpiarse el culo antes de visitar un Hospital de San Juan de Dios, o un colegio, instituto o universidad católica, que cobran dinero oiga, y muchos son Sacerdotes.
Sacerdotes los hay también en las diferentes órdenes y con diferentes carismas y algunos de ellos no incluyen la cura de almas sino la oración en grado de excelencia.
"De que los hay, los hay, el problema es encontrarlos"
En estas ocasiones siempre es bueno recordar a Santa Teresa de Calcuta:
Hazlo de todos modos...
Las personas son a menudo irrazonables,
ilógicas y egocéntricas...
De todos modos, perdónalas...
Si eres bondadoso, las personas pueden
acusarte de tener motivos egoístas ulteriores;
De todos modos sé bondadoso...
Si eres exitoso, ganarás algunos falsos amigos
y otros verdaderos enemigos;
De todos modos sé exitoso...
Si eres honesto y franco,
las personas te van a engañar;
De todos modos se honesto y franco...
Lo que demoraste años en construir,
puede alguien destrozarlo en una noche;
De todos modos construye...
Si has encontrado serenidad y felicidad,
vas a despertar celos y envidias;
De todos modos sé feliz...
El bien que haces hoy, olvidarán a menudo
las personas mañana;
De todos modos haz el bien...
Dale al mundo lo mejor de ti,
aunque puede que no sea suficiente...
De todos modos dale al mundo lo mejor de ti porque en el análisis final,
te darás cuenta que el asunto
es solo entre tú y Dios,
ya que en todo caso,
jamás fue un asunto entre tú y ellos...
Madre Teresa de Calcuta
"Cuando muera, mira Tú mis ojos.
Verás que soy por siempre tuyo.
Señor, seré por siempre tuyo."
También hay un juego de palabras que cada persona lo puede redactar a su manera, esta es una:
De lo que piense Dios: me importa todo.
De lo que piensen muchas personas que sé que van camino de la santidad: me importa casi todo.
De lo que yo piense de mí mismo: me importa algo.
De lo que piensen muchas otras personas: me importa a veces algo, a veces casi nada y en algunas ocasiones nada.
Mucha paciencia, mucho ánimo y muchas gracias, Padre Jorge, por su gran labor y su buen hacer.
Un fraternal abrazo en Cristo Nuestro Señor y 3 Avemarías.
Paz. Amén.
🙏🙏🙏
La persona o personas que dedican su tiempo a criticarle por tener Vd. de profesión cura, son frustrados y amargados que están más solos que la una y que no pueden soportar la felicidad ajena.
El tener una vida vacía e inútil, sin metas ni elevados propósitos, consume su alma (de ellos). Y en muchos casos les conduce al suicidio.
En cuanto a la vocación al sacerdocio, mi Director espiritual, que en gloría esté, nos advirtió de que Dios a veces llama mediante un toque directo y en muchas otras ocasiones por motivos racionales. De este último tipo de llamada explicitó que un buen motivo para profesar como sacerdote es la acuciante falta de ellos. Algo que Nuestro Señor ya nos indica en el Evangelio con sus palabras: "Mucha es la mies y pocos los obreros".
Muchas gracias por su labor incansable curando almas y enseñando Cristianismo auténtico, D. Jorge. Dios ya se lo premia en esta vida y se lo premiará en la Vida Eterna.
¡Ave María!
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Pater, todos tenemos decenas de motivos por los que otros podrían criticarnos, usted entre dentro de ese TODOS.
Por otro lado, aunque despues se matice, usar esa frase , "cura de profesion", es bastante desacertada; yo la quitaría si está dando problemas en tanta gente, no en vano, todas las criticas que recibe por ello son providenciales y Dios quizas le esté queriendo decir algo cone llo.
Si cada vez que alguien entra en tu blog y lee “de profesión cura” se monta el mismo debate, las mismas críticas y el mismo escándalo… quizá el problema no esté en la gente, sino en la frase. Porque, seamos sinceros: llevas años explicando, matizando y defendiendo tres palabras que, a la vista está, provocan más ruido que otra cosa.
Y además es un ruido bastante previsible. En el imaginario cristiano, el sacerdocio es vocación, llamada, ministerio, servicio… no exactamente lo que la gente suele meter en el cajón de “profesión”. Así que cuando alguien lee “cura de profesión”, muchos oyen algo parecido a “esto es mi trabajo como podría haber sido fontanero”. ¿Es eso lo que quieres decir? Seguramente no. Pero es lo que una gran parte de los lectores entiende.
Esa pequeña frase se convierte en una especie de trampa comunicativa permanente. Entras a hablar de Dios, del Evangelio o de la vida parroquial… y de repente media conversación acaba girando otra vez alrededor de si ser cura es una profesión o una vocación.
Dicho de otra manera: tres palabras están secuestrando tu mensaje.
Por eso mi consejo —irónico pero bastante práctico— sería este: quítalo. Simplemente quítalo.
No porque sea teológicamente imposible defenderlo, ni porque no tenga matices, ni porque no puedas explicarlo… sino porque ya sabemos que vas a tener que explicarlo siempre.
Es como si un médico se presentara diciendo: “de profesión salvar vidas”. Técnicamente puede defenderlo, sí. Pero también sabe que va a pasar media vida aclarando que no lo dice en sentido frío o mercantil.
A veces la comunicación más inteligente no es la que se puede justificar, sino la que no hace falta justificar continuamente.
Así que, con todo cariño: si una frase te obliga a escribir diez párrafos de aclaración cada semana y además escandaliza a medio lectorado… quizá la solución más revolucionaria sea simplemente borrarla del encabezado del blog.
Tu sacerdocio seguirá exactamente igual.
Ahora, dime, ¿qué crees que pensarían las madres que esperan leer la historia de alguien que ama lo que hace? Seguramente levantarían la ceja, fruncirían el ceño y empezarían a cuestionar si esa persona ve su trabajo como un simple horario laboral en lugar de un compromiso humano. Exactamente lo mismo que pasa con tu blog.
Cuando pones “de profesión cura”, muchas personas leen lo mismo: “Ah, esto es un trabajo, un cargo, un empleo más. Como podría haber sido carpintero, pero hoy toca cura”. Y ahí empieza el escándalo, las críticas, los comentarios y las aclaraciones interminables.
El símil es evidente: si una frase puede arruinar la primera impresión de una educadora de jardín, imagínate lo que hace con un sacerdote. La ironía es brutal: tú que hablas de vocación, entrega y fe, eliges un título que parece un currículum frío. Y luego te quejas de que la gente se escandaliza.
Porque, seamos honestos, “de profesión cura” ya no comunica pasión ni vocación, solo provoca cejas levantadas y comentarios que podrías haberte ahorrado.
Muy interesante comentario de transeúnte. Las vocaciones, talentos, dones, cuidarlos al máximo. Pero al final hacemos lo que hacemos. A veces pueda parecer mucho. A veces pueda parecer poco. A veces lo soñado, incluso más. En ocasiones mucho menos. Incluso a veces surgen luchas inesperadas. Sea lo que sea, ha de ser movidos por Dios. Por El y para Él. Lo que Dios quiera. Él proveerá el modo de coronar esos dones, regalo suyo.
Siguiendo con el hilo de ese comentario, mi vocación es madre y maestra. Madre sí soy. Maestra no, más allá del tema deberes y exámenes de mis hijos, y de la parte educativa de la crianza. Hace poco me enteré que así se designaba a la Iglesia. Y poco a poco Dios me (re)acercó a esa Iglesia cuya función es la misma que la vocación puesta en mí por Dios.
Su Ave María, padre. Enhorabuena por el libro. Dé muchos buenos frutos.
Un Ave María.
Gracias por sus artículos, padre y, por favor, no cambie de título para su columna.
Lo que el quiere decir con eso de que su profesión es ser cura es, probablemente, que se dedica a lo básico, es decir a la cura de almas y en ese sentido es un gesto de humildad. Es lo mismo que yo que prefiero ser maestra a profesora porque un maestro es un guía para sus alumnos mientras que un profesor se dedica dar clases fundamentalmente.
Con esa frase dice que es sacerdote y se dedica a la cura de almas y a nada más. Conociendo al P. Jorge eso es muy evidente y él no tiene la culpa de que no se entienda el matiz. Por cierto, los curas no aparecen en internet, para aparecer ahí tienes que destacar por algo más que ser sacerdote y dedicarte a la cura de almas.
De ahí salieron buenísimos sacerdotes. Otros al acabar el seminario se salían y con la formación recibida en el seminario, se hacían profesores de Instituto o de Universidad, otros se convertían en agentes comerciales, empleados de banca o ponían un negocio.
El origen de algunos magníficos sacerdotes no era una vocación religiosa ..... era huir de la pobreza.
Pero Dios los convirtió en buenos mensajeros de su mensaje.
Lo que importa, no es qué les hizo entrar en un seminario hace 50 años, sino que es si hacen bien lo de servir a Dios, con humildad hacia sus superiores y con total entrega al prójimo .
Nadie les ha obligado a estar en la Iglesia, pero si están, no creo que deban criticar, aunque sea veladamente, al Papa o a los Cardenales
-¡Zí!
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Utilizar ese nombre es bastante desacertado, yo lo quitaría si está dando problemas a tanta gente.
¡Ave María!
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¿No tiene todavía un Don Peppone en Braojos? Daría pie a muchos relatos interesantes ;)
Es una muy digna y sublime profesion, tan es asi que hay a quien se le conoce y se le venera par ella.
Quien no conoce y venera al Santo Cura de Ars.
En los pueblos, y creo que en parte tambien en las ciudades, se les nombraba cono "el cura", los más refinados podían decir el Señor Cura.
En muchos pueblos en los que desgraciadamente ya no hay cura, aun se conserva "la casa del cura".
Los chicos que por necesidad, como se lee en algun comentario, o por vocación eran llamados a la vida religiosa "iban pa curas" o "pa frailes". Y predominaba la idea de que los curas volvían al mundo, a estar entre la gente y a su servicio, y los frailes iban para hacerse santos.
Algo debía de haber de cierto porque conozco a algun fraile, que le mandaron a hacer de cura y terminó dejando el convento para poder ser más o mejor cura.
Cuando decimos, o al menos antes decíamos, es un buen profesional, soliamos referirnos a que hacia bien su trabajo, más que a que ganaba mucho dinero con su trabajo.
Otra cosa es cuando decimos que es una buena profesión, lo solemos decir cuando con ella se gana mucho dinero.
Leo en algun comentario que unos iban al seminsmario con vocación y otros cono único o el mejor medio de ganarse la vida, pienso que los primeros pensarían más bien en ser curas y lps segundos quizas en ser obispos o ejercer una buena profesion dentro de "la carrera eclesiastica".
Me consta que el P. Jorge no era de los segundos.
Luego ocurría a veces, que cada uno encontraba lo que no buscaba, porque Dios se vale hasta de las intenciones discutibles.
Nada hay de malo que a aquel santo Sacerdote se le recuerde como el "Santo Cura de Ars" y que el P. Jorge considere que que es "de profesión. Cura".
Por otro lado los que se dedican a las redes, suelen utilizar nombres que impacten y parece que este lo es.
El P. Jorge se mueve bien en las redes y creo que las utiliza para ejercer su profesión de cura.
¿Tanto molesta y sorprende el titulo como para que tenga que suprimirlo?
Yo creo que por lo primero quizas, él sabrá, por lo segundo deberá mantenerlo.
En todo caso creo que el P. Jorge es un buen profesional y no ha elegido "una buena profesion" en cuanto no esta entre las que se gana mucho dinero.
-Zara ¡Qué bonito nombre!
-¡Zí!
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Utilizar ese nombre es bastante desacertado, yo lo quitaría si está dando problemas a tanta gente.
¡Ave María!
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hAY QUE REIRSE O ESHAR PESETILLAS ? QUE POCA GRACIA!
PD ZARA ES NOMBRE BIBLICO Y USTED ES EL PRIMERO QUE SE QUEJA
2. "Nadie se arroga esta dignidad; es llamado por Dios.”
(CEC 1578, Heb 5,4). Es decir, la vocación es al Sacramento del Orden.
3. La misión concreta del Sacerdote la asigna el Obispo. Por lo que debe quedar claro que el Sacerdote ordenado no decide por sí mismo su función, sino que depende del Obispo.
4. El decreto del Presbyterorum Ordinis afirma: “Los presbíteros ejercen su ministerio bajo la autoridad del obispo y participan en su misión.” (PO 7).
5. Por eso el Obispo puede enviarlo a parroquia, seminario, hospital, enseñanza, misiones o curia diocesana.
6. ¿Qué significa “cura”? Históricamente “cura” viene de “cura animarum” (cura de almas). En derecho canónico se refiere al sacerdote encargado de una comunidad. El Código de Derecho Canónico de 1983 dice:
“El párroco es el pastor propio de la parroquia que se le encomienda.” (can. 519). Por todo esto, el Padre Jorge explica muy bien que ser Sacerdote es por vocación, mientras que Cura párroco lo es por misión del Obispo.
7. Por tanto, el Sacerdocio no es un trabajo cualquiera, aunque algunos "infiltrados" y foráneos piensen que si recibe dinero -sueldo-, es un trabajo como otro cualquiera. El mismo Código de Derecho Canónico establece:
“Los clérigos merecen una remuneración que corresponda a su condición.” (can. 281). Pero, esto no significa que sea un empleo secular, sino que la Iglesia debe garantizar su sustento. Y la Iglesia no es sólo el Obispo y el Papa, la comunidad parroquial también: todos los bautizados.
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