La sinodalidad con chichonera
Hay noticias en este mismo portal que a uno le producen una enorme satisfacción. A estas alturas no necesito explicar que el invento del sínodo de la sinodalidad siempre me pareció una tomadura de pelo. Y lo que me pareció, viendo ya en concreto su funcionamiento y desarrollo, se me ha ido confirmando.
El entusiasmo sinodal fue y es perfectamente descriptible. Hubo que seguir la jugada, porque a ver qué obispo se va a negar y la máquina ha ido funcionando por pura inercia.
¿Cómo puedes decir que el sínodo no va a servir de nada? Pues porque al no ser dogma de fe es algo opinable y en consecuencia servidor sinodalmente opina que es una mezcla entre nada con sifón y sifón con un poco de nada.
