Así destruye el aborto la salud mental de las mujeres

Cuando se habla de la cuestión del aborto hay mucha gente que trata de refugiarse en el hecho, a su juicio, de que un aborto es una operación como lo puede ser otra cualquiera. De esta forma, y al ver al feto no como un ser humano en sus primeras fases de vida sino como una parte más de la mujer, llegan a comparar la práctica del aborto con una operación para quitarse un quiste, entre otros ejemplos. Más allá de que comparar un aborto con cualquier otra operación (como un cáncer, un tumor, etc.) resulta de mal gusto, la realidad es que no es ni remotamente algo parecido.
De acuerdo con un reciente estudio realizado en Canadá, llamado «Aborto inducido y sus implicaciones para la salud mental a largo plazo: un estudio de cohorte de 1,2 millones de embarazos», se ha descubierto que las mujeres que llevaron a cabo abortos voluntarios tuvieron más probabilidades en el largo plazo de sufrir trastornos como ansiedad, estrés, depresión o consumo de drogas en comparación con aquellas mujeres que sí que dieron a luz.










