16.08.21

P. Nilton Bustamante: “La peregrinación a Covadonga ha dado mucha gloria a Dios y es lo único importante”

El P. Nilton Bustamante, de nacionalidad peruana; incardinado en la Diócesis de Cuenca, fue ordenado sacerdote el 1 de mayo de 2016. Cursó los estudios de licenciatura en Teología Fundamental en el Instituto Teológico San Ildefonso de Toledo. Le recomendamos su canal de entrevistas y conferencias en Youtube SURSUM CORDA-VCR

En esta entrevista reflexiona con gravedad sobre la trascendencia de la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga.

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15.08.21

Emeterio Ferrés: “En Covadonga se vio que la Misa Tradicional se abre camino de modo incontenible”

Emeterio Ferrés Arrospide, fundador de Tradición Familia y Propiedad en el Uruguay, es fiel seguidor del pensamiento del Profesor Plinio Corrêa de Oliveira. Comparte con nosotros sus profundas reflexiones sobre la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga.

Usted como uruguayo, ¿cómo ha vivido esta peregrinación a España de marcado carácter hispánico?

Es una pregunta que muchas veces me hago. Y que al responder voy a extender a Portugal. Como es sabido, el Uruguay es un país híbrido de nacimiento. Fue una tierra disputada por siglos entre España y Portugal y, más tarde, entre el Brasil y la Argentina. De este entrechoque surgió un país híbrido por nacimiento, mitad español y mitad portugués. Tenemos apellidos de los dos lados. Una realidad que es racial y cultural, evidentemente. Cuando entro en España experimento siempre una sensación curiosa. Me digo, “estoy en casa” y, al mismo tiempo, “no es exactamente mi casa”. Tratando de resumir diría que es lo que experimenta un hijo recién casado cuando va de visita a la casa de sus padres. Con 200 años de independencia,es apropiado que nos sintamos recién casados.

Este sentimiento lo experimento muy especialmente en lo que toca a la religión. Las imágenes de la Virgen aquí, por ejemplo, tan españolas, tan majestuosas, tan trágicas cundo exprimen el dolor de Madre, tan omnipotentes cuando se trata de ofrecernos su mediación, o su “omnipotencia suplicante”.

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14.08.21

Luis Ramón, ganadero, considera la peregrinación a Covadonga una victoria contra el mundo moderno

Luis Ramón Rodríguez-Borlado Cuesta es un ganadero de Almodóvar del Campo, pueblecito a 7 kilómetros de Puertollano (Ciudad Real). La España profunda en el sentido más entrañable y positivo. Ha participado en la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga bajo el estandarte de Nuestra Señora de las Victorias del Instituto Lepanto. Nos da su testimonio y sus reflexiones sobre los inolvidables momentos vividos.

¿Qué supone para usted haber sido uno de los cientos de peregrinos de este evento pionero en España?

Para mí ha supuesto una victoria contra el mundo moderno, alejado de Dios y privado de la verdadera alegría. Tenía muchas ganas de que hubiera un Chartres español. Conocía la peregrinación que hacen Francia y deseaba participar, aunque no lo veía realizable. La peregrinación ha supuesto para mí un reto de superación física, que he abrazado con una intención penitencial. Y ha sido un despertar de la esperanza, al ver tantos jóvenes con fe, con alegría, dispuestos a luchar por algo más grande que ellos mismo.

¿Era consciente en cierta manera de formar parte de un gran evento, de esa pequeña historia donde nacen las grandes gestas?

Por supuesto: cuando vi el vídeo que la organización ha elaborado tras la peregrinación, me di cuenta que habíamos hecho historia, que yo había estado allí, en la primera edición de algo que va crecer, porque ha sido tan bello y puro que estoy convencido que cada peregrino traerá el año próximo a otros dos, o más… La Misa Tradicional está asociada a gente nostálgica, ancianos que la vivieron en su día, pero esta peregrinación nos ha mostrado que hay mucha juventud, muchas familias y mucho futuro. A mis treinta y siete años, ¡yo era de los más viejos de la peregrinación!

¿Hasta que punto le hace ilusión poder formar una familia, tan piadosa como las que se han visto en la peregrinación?

Me hace mucha ilusión poder llegar a formar una familia donde se enseñe el amor a Dios y al prójimo, se transmita nuestra cultura cristiana y pueda ofrecer al mundo hombres y mujeres fuertes y libres. ¡Y ojalá el Señor me regalara ser padre de un sacerdote o religiosa! Es igualmente muy alentador ver familias numerosas católicas en este mundo donde se prefieren las mascotas a los hijos, los católicos son los que apuestan por la vida frente a la cultura de muerte.

¿Por qué los lazos en Dios, en un mismo espíritu, son más profundos incluso que los lazos de la carne?

Porque Dios es el deseo más profundo y verdadero de todos los corazones, y cuando nos unimos en una misma fe y esperanza, los vínculos que se crean son más fuertes que la mera camaradería o el colegueo: son vínculos de fraternidad. Ecce quam bonum et quam jucundum, habitare fratres in unum!

¿Cuál ha sido el momento de la peregrinación que más le ha tocado el corazón?

Sin duda, el día que salimos. No dejaba de recordar el poema de J.R.R. Tolkien, “El lamento por Theoden

Adiós, saluda a las gentes libres,

el hogar, el trono, en los sitios sagrados

de las celebraciones en los tiempos de luz.

Avanza el rey: atrás el miedo

y adelante el destino. Leal y fiel,

todos los juramentos serán cumplidos.

Al iniciarse la procesión, ¡avanzaba el Rey en brazos de la Reina! Es un canto a la esperanza: nos pusimos en camino para ser dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.

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13.08.21

Hno Nivia (seminarista IBP): “En Covadonga los peregrinos me han hecho amar más el sacerdocio”

Hno Cristhian Nivia es seminarista del Instituto del Buen Pastor, oriundo de Bogotá-Colombia. Actualmente se encuentra radicado en Francia, cursando su cuarto año académico en el seminario San Vicente de Paul, ubicado en Courtalain-Francia. Valora de forma breve lo que ha supuesto para él peregrinar en tierra de reconquista.

¿Qué ha supuesto para un seminarista como usted participar en este evento en cierta manera histórico I Peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad -España?

Ante todo, una responsabilidad, puesto que como seminaristas cumplimos una doble función. La primera estando al servicio de los peregrinos, que nos buscan con el fin de conocer más sobre nuestro instituto, nuestra formación, nuestra visión de la Iglesia en estos tiempos y también muchos de ellos buscan en nosotros una palabra de aliento en ese arduo y continuo caminar que cansa el cuerpo pero que revivifica el alma. También estando al servicio de los padres, puesto que ayudamos animosamente a la preparación, montaje y servicio de las Santas Misas cotidianas, y en el camino ayudando a animar el espíritu de la peregrinación con las meditaciones diarias, con el rezo del santo rosario y muchas veces con algunos cantos y chascarrillos. La segunda, no olvidando que hacemos parte de los peregrinos, que también vamos con un espíritu penitencial, queriendo ganar muchas gracias de Dios ofreciéndole todo por nuestras necesidades familiares, personales y claro, por la Madre Iglesia.

Además en un lugar tan emblemático de la Madre Patria que enardece el espíritu….

Totalmente, no fue ni el azar ni tampoco un detalle insignificante realizar la primera peregrinación en una región tan importante para España, para Europa y para América Latina. Al contrario, es un llamado de Dios que nos invita a revivir, a recordar, a conocer la verdad de una historia olvidada, de un país que se ha forjado entre favores y auxilios de la Santa Madre de Dios. La Santina, REFUGIUM PECCATORUM, nos llamó y nos acogió a todos sus peregrinos. Digo “nos llamó” porque a imagen de nuestros antepasados (que suplicando a Dios buscaban refugio), así íbamos nosotros atendiendo al llamado, acercándonos a esa pequeña cueva que fue, que es y que será un refugio seguro contra los enemigos de la madre patria España.

¿Cómo le ha hecho aumentar su amor al sacerdocio y a la Misa de siempre?

Demasiado, y pienso que es una gracia de Dios, pues los peregrinos me han llenado de ánimo y de fuerza para continuar con mi formación, con mis estudios, con mi amor hacia el sacerdocio y que mejor medio para lograr esto, que seguir la Santa Tradición de la Iglesia, aferrándonos al tesoro que Dios nos ha conferido, como lo es la Santa Misa de siempre, la cual ha formado una innumerable cantidad de santos y la cual espero celebrar, sí Dios me lo permite, en una nueva versión de la peregrinación.

También ha tenido la oportunidad de conocer a varios sacerdotes celosos.

Y no solo de conocerlos, si no de aprender de ellos, compartiendo momentos muy agradables, forjando una amistad fraterna. Y eso para mí fue muy valioso, pues el estar alrededor de muchos padres que llevan años ejerciendo el sacerdocio nos impregnan de su experiencia, de su ciencia y de su amor por el sacerdocio.

Ha destacado el gran número de jóvenes, tal vez algunos de ellos con vocación al sacerdocio o a la vida consagrada…

Por supuesto, y me alegra, tuve la oportunidad de conocer algunos jóvenes que van a entrar al seminario, otros que lo están pensando y otros que seguramente atenderán al llamado de Dios después de la peregrinación. Pero lo que más ha destacado es que poco a poco vamos viendo ese resurgir de la Iglesia en España gracias a la juventud. Muchos de los jóvenes que fueron, vienen de familias poco o nada católicas, que iban ofreciendo su peregrinación por la conversión de sus padres, hermanos y familiares, que iban inquietos por aprender más de la Santa Misa, por aprender más de la Iglesia, y que personalmente me sorprendió muchísimo. Sé que de tantos jóvenes y niños, Dios se servirá para restaurar y conquistar la España que por tanto tiempo fue la lámpara encendida que alumbró al mundo.

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12.08.21

Rodríguez Almenar, experto mundial en la Sábana Santa, analiza cómo vivió peregrinar a Covadonga

Jorge Manuel Rodríguez Almenar es profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia. Licenciado en Derecho y Doctor en Historia del Arte por la Universidad de Valencia, es Presidente del Centro Español de Sindonología y profesor colaborador del Ateneo pontificio Regina Apostolorum de Roma.

En esta entrevista, concedida gentilmente a InfoCatólica, analiza en profundidad y, con una mirada a modo de caleidoscopio, toda la riqueza y los matices de la experiencia vivida estos días en la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga.

Usted es un hombre de ciencia pero ante todo es un hombre de fe… ¿Es incompatible para un científico peregrinar?

Quizá lo primero que habría que decir es que no existe ninguna contradicción entre ser un hombre de ciencia y ser un hombre de fe. De hecho, la mayor parte de los premios Nobel de Ciencias concedidos hasta ahora se han otorgado a hombres cristianos.

En mi caso, aunque yo estudié ciencias puras en el bachiller, luego hice la licenciatura en Derecho (soy profesor del Departamento de Derecho Civil de la Universidad de Valencia) y he terminado haciendo el doctorado en Historia del Arte. Creo que con ese currículum estoy legitimado para decir que considero que un intelectual debe ser una persona de amplias miras y que no debe limitar su conocimiento a lo que sea simplemente su ocupación.

Desgraciadamente, en el proceso de degradación que está sufriendo nuestra universidad se ha perdido su misión tradicional que era la de formar hombres con un cerebro “amueblado” y capacidad para desempeñarse más allá de su profesión. Ahora nos limitamos a la producción de simples operarios en lugar de formar intelectuales.

Pero la sabiduría, no puede limitarse exclusivamente a lo que es la ciencia empírica. Para cada persona es un imperativo moral desarrollar el conocimiento en todos los ámbitos en que le sea posible. Entendido esto de forma correcta podemos ver que es un pensamiento plenamente cristiano, pues se trata de hacer fructificar todos los talentos que Dios nos ha dado.

En mi casa esta era una de las “ideas fuerza” que dirigió nuestra educación. Mi padre nació en un pueblecito de Soria que no pasa de 100 habitantes y a pesar de las dificultades —y por su propio esfuerzo— estudió dos carreras, llegando a ser Decano de la Facultad de Bellas Artes y académico de la Real Academia en Valencia. Un hombre hecho a sí mismo, de profunda fe, recia, sin ñoñerías, pero con una gran coherencia. Un ejemplo admirable de lo que es un hombre sabio.

Dicho esto se puede entender que, para mí, peregrinar sea algo perfectamente natural pues la peregrinación es siempre una parábola sobre el sentido profundo de la vida del cristiano. ¡Si la vida no es más que una peregrinación hacia la Casa del Padre!

Peregrinar nos permite darnos cuenta de lo que realmente es importante en la vida: la sabiduría que podamos acumular y las buenas obras que podamos realizar. Además, todo hombre necesita hacer periódicamente un alto en el ajetreo que nos absorbe y reflexionar sobre el sentido profundo de su existencia, y la peregrinación ayuda a hacerlo. ¡Cuánta gente —hoy en día— se lamenta de que la vida no tiene sentido, mientras alardea de haber destruido el sentido real de la misma!

¿Por qué decidió participar en la peregrinación Nuestra Señora de la Cristiandad a Covadonga?

Para ser sincero tendría que decir que no fue algo muy planificado. Simplemente me dejé llevar siendo consciente, eso sí, de que era algo que merecía la pena. No solo por su significado espiritual sino también por reivindicar la raíz católica de España.

En el momento actual, España necesita reencontrarse con el sentido de su existencia como pueblo. No se puede entender a sí misma sin reconocerse en Roma y en la Cruz. Y peregrinar a Covadonga no es sólo visitar una basílica de la Virgen —hay muchas en nuestra tierra— es, también, reencontrarse con la raíces de la reconstrucción de España, que se realizó en la reconquista, al recuperar la unidad católica que se había conseguido con la conversión de los reyes visigodos.

Como decía S. Juan Pablo II, Europa se hizo peregrinando, pero pocos saben que el origen de la peregrinación a Santiago de Compostela fue Oviedo y la visita a la Cámara Santa. Los peregrinos cantaban “Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al lacayo y deja al Señor”.

Los organizadores de nuestra peregrinación a Covadonga han tenido claro que esta primera peregrinación pretende que el peregrino se encuentre ante la realidad histórica que formó España, que no puede entenderse sin el sentido cristiano que animó aquellos que la construyeron a largo de los siglos.

En este sentido, ha sido un gran acierto iniciar el recorrido en la catedral de San Salvador de Oviedo, donde se encuentra la Cámara Santa. Una peculiar construcción que es la parte más antigua de la catedral, la capilla donde se guardaban las reliquias que legitimaban la monarquía hispana, y muy especialmente el Santo Sudario. Una de las más grandes reliquias de la cristiandad y que, sin embargo, es muy poco conocida en España.

Efectivamente, usted es un experto en el estudio de las más importantes reliquias como la Sábana Santa, el Santo Sudario, el Santo Cáliz…

Desde el momento en que supe que se iba a hacer esta peregrinación me ofrecí a los organizadores del Capítulo de Valencia para dar una charla a los participantes sobre los estudios que durante años realizó el Centro Español de Sindonología, del que soy Presidente, sobre el Santo Sudario de Oviedo.

Visto el entusiasmo que suscitó la iniciativa, lo que iba a ser una pequeña charla se prolongó en el autobús que salió desde Valencia hasta Oviedo, y más allá, porque estuve contestando preguntas a muchos de los que se acercaron a mí durante las jornadas del camino, especialmente en los momentos de descanso y no solo a los componentes del Capítulo de Valencia sino de otros muchos. Me sorprendió que algunos me reconocieran por haber visto en alguna de mis conferencias subidas a internet y tuvieran la confianza de abordarme con total naturalidad. No deja de ser otro efecto que produce la peregrinación, que iguala a todos y crea relaciones fraternas entre los que se dirigen al mismo destino.

Días intensos, muchas sensaciones vividas, pero sobre todo un bien para el alma de los presentes… ¿Qué beneficio notó en la suya?

Creo que he tenido la oportunidad de hablar con muchas personas y me ha impresionado vivamente el interés por la cultura y la vivencia religiosa de quienes participaban en estas jornadas, —muchos de ellos jóvenes universitarios— y el contraste con la indiferencia generalizada que predomina en muchos de nuestros estudiantes. Las preguntas de estos jóvenes, muy interesantes y muy inteligentes, mostraban que existe entre ellos una inquietud por profundizar en la cultura cristiana.

Pienso que hemos llegado ya a un nivel de desconocimiento tal de nuestras señas de identidad católica que lo que antes era tradicional ahora suena totalmente nuevo a aquellos que no han tenido la oportunidad de conocer realmente lo que fue una España católica. A fuerza de ignorarla y ocultarla creo que se está llegando a tocar fondo, y eso siempre es el principio de la remontada.

Era sorprendente ver a chicos de poco más de 20 años definiéndose como conversos, y manifestando su voluntad de profundizar en esas raíces cristianas de las que antes hablaba. Yo recuerdo una España que era superficialmente católica donde la gente iba a misa simplemente porque iban sus vecinos, pero faltaba una formación profunda de fondo. Lo que yo constato es que la nueva religiosidad tiene que estar fundamentada muy bien porque nace en un entorno totalmente adverso. Pero, en contra de lo que parece, no está todo perdido.

Por supuesto que esto supone un beneficio espiritual para todos y también para mí, porque supone encontrar que existe esperanza. Aunque sea un pequeño remanente existe todavía la llama que puede originar el renacimiento de una nueva Iglesia católica en España.

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