Miquel-Àngel Serra, doctor en Biología: “El transhumanismo niega a Dios y es ultrasecularista”

Mañana jueves imparte la conferencia en la Iglesia de Montalegre de Barcelona
Miquel-Àngel Serra Beltrán. (Barcelona, 1961) es licenciado (UNAV, 1984) y doctor (UAB, 1992) en Biología. El Dr. Serra ha trabajado durante 20 años como investigador en el Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea (Ispra, Italia) en temas de protección del ambiente. También ha sido Profesor agregado de Biología Molecular y Celular y del Centro de Estudios en Bioética (UIC, Sant Cugat del Vallès) y ha trabajado en neurociencias durante 15 años (UPF, Barcelona).
Actualmente es Profesor asociado de Bioética en la UCAM ([email protected]), donde su línea de investigación se centra en la bioética de las tecnologías emergentes, el mejoramiento humano y el transhumanismo. En esta área ha publicado, en los últimos 10 años, 3 libros, 12 capítulos de libro y 5 artículos en revistas especializadas, ha impartido numerosas ponencias en diferentes congresos nacionales e internacionales, ha coorganizado 2 cursos en la UIMP (Santander, 2015, y Barcelona, 2018), y ha participado en programas de radio y televisión.
¿Qué peligros tiene a nivel moral el llamado transhumanismo?
El transhumanismo es una ideología claramente tecnooptimista: confía en la utilización de las tecnologías NBIC (nano-, bio-, info-, cogno-), las “antropotecnias”, para transformarnos radicalmente, sin importar si se trata de terapia o mejora, al margen de los mecanismos propios de la evolución biológica o del legado cultural y educativo, en aras de un futuro que sus seguidores aseguran ser más prometedor. El transhumanismo se caracteriza por su reduccionismo: reduce la mente al cerebro y éste a su funcionalidad. Por eso creen que sería posible mantener la consciencia “salvando” los recuerdos en un servidor, una ilusión de pervivencia que no es otra cosa que reemplazar los fines por los medios. Basten, para ilustrarlo, películas como Transcendence (Wally Pfister, 2014), cuyo protagonista, interpretado por Johnny Depp, pretende conseguir una supuesta “inmortalidad cibernética” de ese modo.









