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2.08.26

Ignacio perdió la vista a temprana edad y sufrió un ictus, pero siempre tuvo una gran confianza en Dios

Ignacio Segura Madico perdió la vista cuando era joven y luego tuvo ha tenido serias complicaciones de salud, pero su fe ha ido creciendo con el paso de los años. Reflexionamos con él sobre su experiencia de fe.

¿Cómo aceptó el hecho de perder la visión a temprana edad?

Pues como una situación normal. Aceptamos lo bueno de la vida por lo que
debemos aceptar también lo malo, a veces de lo malo viene lo bueno. En los momentos de incertidumbre, de soledad, de desaliento. Es importante la confianza, y ante todo la confianza en Dios.

Dedemos de ver a Dios no como quien provoca las acciones, si no como quien nos ayuda a superarlas. Pedimos a Dios libertad y el nos la dio, por lo cual debemos aceptarla con todas sus consecuencias.

Debemos intentar superar las dificultades con una sonrisa, con confianza y sobre todo con alegría a la hora de ir superando los obstáculos que la vida nos pone por el camino, comprobando que podemos tener discapacidades, pero no somos discapacitados, viendo en nuestras superaciones a Dios con una sonrisa benevolente, como Padre se le pone cuando ve a sus hijos superarse a sí mismos.

Algunas de las lecciones más profundas de la vida pueden recibirse en los
lugares menos esperados si tan sólo nos tomamos el tiempo para mirar a
nuestro alrededor y ver con nuestros corazones tanto como con nuestros ojos.
“Cuando la vida es buena en el interior, la vida se pone buena en el exterior.”
Muchas personas viven culpando a otros o al sistema de las cosas que le pasan, otras se lamentan a sí mismas de las decisiones que tomaron y piensanque la vida no ha sido bondadosa con ellos. Es triste que muchas personas estén llevando una vida equivocada, que estén luchando por alcanzar sus sueños y metas, y no lo consigan. Ellos se preguntan ¿A dónde va mi vida?

No pierdan el tiempo lamentándose por el pasado, el pasado ya acabó, hay que perdonar el pasado, no pasarse la vida acusando y lamentándose.

¿Cómo le ha ayudado la fe a llevarlo con paz?

De una manera normal sin acritud ni melancolías. Fue muy importante para mí la figura del beato Manuel Lozano Garrido Lolo de Linares.

¿Por qué es clave la conformidad con la voluntad de Dios?

No confundamos la voluntad con el respeto que Dios tiene a esa libertad que perdimos ya hace unos años al comernos una manzana. No es correcto ahora pedir a Dios nos salve de lo que nosotros hemos solicitado.

En los momentos de incertidumbre, de soledad, de desaliento…es importante la confianza, y ante todo la confianza en Dios.

Podemos recopilar lo que ha sido nuestra vida, no para cambiar el pasado, pero sí para tener futuro. 

“Cuando la vida es buena en el interior, la vida se pone buena en el
exterior.”

Muchas personas viven culpando a otros o al sistema de las cosas que le
pasan, otras se lamentan a si mismas de las decisiones que tomaron y piensan
que la vida no ha sido bondadosa con ellos. Es triste que muchas personas
estén llevando una vida equivocada, que estén luchando por alcanzar sus
sueños y metas, y no lo consiguen. Ellos se preguntan: ¿A dónde va mi vida?

¿Cómo esta actitud le da paz?

Sobre todo, pensando en el futuro y construyendo ese futuro. 

¿Quién pecó el o sus padres? Esta frase de los evangelios, aunque se
realizó ya hace muchos siglos, aún está viva y presente por desgracia,
referente a las personas con discapacidad, se ven más como discapacitados
que como personas e hijos de Dios.

En ocasiones vemos la discapacidad, como errores de Dios y no como verdaderas medallas de la vida. Aquello que no nos entra en los cánones estipulados por el hombre, queda descartado dentro de los valores que son en fin nuestros prejuicios

Aquella chica sin manos, feliz de la vida ayudando a los demás. Podría pedir ser cuidada, estar atendida… y, sin embargo, servía a los demás … 
Nos veis como personas no completas, pero todos en sí llevamos esa medalla de la discapacidad.

Mi discapacidad de amor…. porque sólo quiero a los que acepto…
cuando debo querer a todos.
Mi discapacidad de raciocinio… porque sólo entiendo lo que me
conviene…. aunque la razón no me pertenezca.

Mi discapacidad de comunicación… porque creo que sólo lo mío es
importante… cuando hay tanto que escuchar.

Mi discapacidad de ver… porque sólo le prestó atención a lo bello…
aún sabiendo que todo tiene su lado hermoso.

Mi discapacidad de crecer… porque me aferro sólo a lo que tengo… aun
sabiendo que desprendiéndome de todo es la ruta a la grandeza.
Debemos ver la discapacidad, la enfermedad… no como acciones negativas en nuestra vida, si no como medallas que nos acercan al Cielo.

Incluso ha superado un grave accidente y un ictus y convive con una
colitis…

Son achaques de la vida, si no hay vida no hay problemas y enfermedades.

¿Cómo le ayuda estar integrado en la parroquia a vivir su fe?

Mi parroquia es al igual que las partes que forman mi cuerpo parte del mismo, en la misma encuentro amor, misericordia…. Y ello ayuda a ir viviendo en Jesus con los demás.

Si tan solo recordáramos que estamos de paso en esta maravillosa vida, haríamos de cada momento algo inolvidable y disfrutaríamos al máximo a nuestros seres queridos y todo lo que nos rodea. Sin permitir ningún pensamiento de maldad ni destrucción. Para que al llegar el día de nuestrapartida, lo hagamos de manera jubilosa y tranquila, felices de haber conocido este hermoso mundo con su gente maravillosa y de saber que en algo bueno contribuimos.

¿Por qué es importante sentirse parte de una comunidad y ayudar a los demás?

En el compartir para mi lo es todo, vivir lo bueno y lo malo en comunidad siempre se sobrelleva mejor. Muchas personas entrarán y saldrán de tu vida, pero solo los verdaderos amigos dejarán huella en tu corazón.

Esos amigos, que no siempre te dicen lo que te gustaría escuchar, que te crispan los nervios por sus comentarios, que no fijen ante la falsedad…Pero que cuando los necesitas los tienes, no solamente en lo material, si no en el apoyo a tus necedades y cabezonerías.

Esos amigos que no te ayudan con: “ya te lo dije…” si no que te ayudan a
pesar de sus avisos, sus quejas, sus advertencias… Esos amigos que siempren están pendientes de ti y que nunca te piden mas que aquello que te dan: Amistad.

No son muchas estas personas, pero se detectan siempre que estas solo y necesitas a alguien que te ayude o oriente en la vida. No son infalibles en
sus consejos, pero son sinceros de corazón y como humanos se equivocan, no dicen aquello que no practicarían en su persona.

El verdadero amigo, es aquel que vive conjuntamente contigo la vida,
alegrándose con lo bueno que te pasa y sufriendo por lo malo que te viene.
El verdadero amigo no es quien da mas en lo material, si no quien da todo su ser hacia ti.

¿Qué diría a las personas que se rebelan contra Dios por una enfermedad, un accidente?

No culpemos a los demás de nuestras miserias. Veamos en qué fallamos
nosotros. No somos perfectos, en conclusión a esta entrevista os inserto esta
meditación personal basada en el beato Lolo.

“Hacer de un hecho extraordinario, una acción ordinaria”

Manuel Lozano GarridoUn día escuché a una madre decirle a otra: “Mira, mi niño ya esta andando, ¡y sólo tiene ocho meses!”

Y claro que cuando una persona laica o consagrada se entrega a los más
necesitados, como el padre Damián, la madre Teresa de Calcuta… les damos el premio Nobel o los designamos santos de entre los santos.

El ojo humano, tan imperfecto, ve sólo lo superfluo de las cosas, no
penetrando en su interior. Un periodista decía que más vendía una mala
noticia que una buena noticia, y esta frase tan contundente puede ser el
comienzo de una reflexión sincera a través de las palabras de Lolo, que hemos insertado al comienzo de este escrito.

Nuestra sociedad ve extraordinario todo aquello que Jesús predicó hacia sus discípulos y que estos fueron transmitiéndose unos a otros hasta llegar a este siglo XXI. 

¿En qué nos hemos convertido? Vemos ordinario el mal y
extraordinario el bien. Los valores humanos han sido trastocados por un
materialismo incipiente que ha ido arraigándose dentro de nuestros corazones pudriéndolos hasta un estado deprimente.

Ponemos la radio, vemos la televisión, leemos un periódico… y detectamos
todo el mal posible que va destruyendo, más moralmente que físicamente, al ser humano. Consideramos algo normal entre las noticias, el asesinato de una persona. Sin embargo, se nos antoja increíble, un acto de amor a la hora de efectuar sus trabajos en profesionales como los bomberos, la policía, el personal sanitario…

Bueno, y seguro que Lolo, meditó esta frase mirándose al espejo con esos
ojos vacíos físicamente y tan llenos de vista espiritual. “La verdad que
estoy hecho un trapo, paralítico de brazos y piernas, ciego, sin poder
masticar, quedándome sordo… vamos una prenda de persona, menos mal que he nacido en España y no en Esparta siglos antes de nacer Jesús, pues me habrían despeñado por un precipicio y no hay que ir tan lejos, si hubiera
nacido en la Alemania nazi seguro que hubiera sido un buen conejillo de
indias”.

Esta meditación personal y ficticia que ponemos en el pensamiento de Lolo la realizaba un ser maravilloso que, por medio de sus escritos sencillos y
profundos, alcanzó en junio del 2010 la gloria de Bernini, aunque ya en
noviembre de 1971, Dios le premió con la gloria celestial.

Lo extraordinario de la vida no son hechos en sí, sino fomentar el amor de
Cristo hacia los demás por medio de nosotros mismos. No seamos
discapacitados en el amor, si no capacitados en lo sencillo.

Por Javier Navascués

31.07.26

P. Heriberto García Arias, el sacerdote charro: “No soy yo quien dirige mi vida; las riendas las lleva Dios”

Por gracia de Dios, pasó de tener pánico a hablar en público a evangelizar a millones de jóvenes en las redes. Afirma que el secreto no está delante de la cámara sino del Sagrario y que la evangelización comienza de rodillas, pues los grandes evangelizadores de la historia fueron grandes contemplativos

Heriberto García Arias es sacerdote de la Diócesis de San Juan de los Lagos (México), licenciado en Filosofía, Teología y Comunicación Institucional. Estudió en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz, en Roma, y ha colaborado con el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede en diversos proyectos de evangelización digital. Es autor de Hablando con Heriberto García Arias. Confesiones de un sacerdote digital y Misioneros Digitales. ¿Influencers o testigos de Cristo hoy?

Su misión consiste en llevar el primer anuncio del Evangelio en el contexto digital, especialmente entre los jóvenes, convencido de que las redes sociales no son simplemente herramientas tecnológicas, sino un verdadero espacio humano donde millones de personas buscan sentido, esperanza y a Dios.

¿Cómo valora a su familia, la formación católica que le dieron y el apoyo en el sacerdocio?

Cuando miro mi vida hacia atrás descubro que mi primera escuela de teología no fue una universidad, sino la mesa de mi casa. Antes de aprender conceptos sobre Dios, aprendí a verlo en el testimonio de mis padres y de mis abuelos.

Crecí en una familia profundamente creyente, donde la fe nunca fue un discurso, sino una forma de vivir. En mi casa se rezaba porque Dios ocupaba un lugar real, no decorativo. Mi madre nos enseñó la importancia de la oración cotidiana; mi padre nos educó con el ejemplo del trabajo honesto y del esfuerzo silencioso. Mis abuelos me enseñaron que un hombre vale tanto como vale su palabra. Esas lecciones permanecen mucho más que cualquier conferencia.

Con frecuencia pensamos que una vocación nace el día en que alguien entra al seminario. Yo creo que comienza muchos años antes. Comienza cuando un niño ve a sus padres perdonarse, cuando descubre a sus abuelos rezando el Rosario antes de dormir, cuando entiende que Dios forma parte natural de la vida familiar. Allí empezó mi sacerdocio sin que nadie lo supiera.

Nunca me presionaron para ser sacerdote. Me enseñaron algo mucho más importante: a buscar sinceramente la voluntad de Dios. Cuando descubrí que Él me llamaba, mi familia no intentó retenerme. Hizo lo que hacen quienes aman de verdad: ofrecerme a Dios con libertad, aunque eso significara tenerme lejos durante muchos años.

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30.07.26

Fernando Díaz, la caridad como forma de vida

Entrevistamos a una persona con vocación de servicio a los demás, pero sobre todo por amor a Cristo. Tanto su trabajo por la mañana como su apostolado por la tarde en la parroquia es una entrega al prójimo. Y cada día corona la jornada con la Santa Misa. Un ejemplo de vida que probablemente nunca sea noticia en los medios generalistas, pero aquí en este espacio siempre tendrán cabida testimonios como este.

¿Por qué cursó estudios relacionados con la Asistencia Social para atender a personas con discapacidad?

Mi primer trabajo fue en un colegio de educación especial y allí nació, sin darme cuenta, lo que con el tiempo descubriría que era una verdadera vocación. Al principio pensaba que iba a enseñar o a prestar un servicio, pero muy pronto comprendí que eran ellos quienes me estaban enseñando a mí. Aprendí el valor de la sencillez, de la confianza, del cariño sin intereses y de la alegría que brota de las cosas más pequeñas.

Convivir con personas con discapacidad cambió profundamente mi forma de entender la vida. Descubrí que cada persona tiene una dignidad infinita, independientemente de sus capacidades, y que la sociedad muchas veces mide el valor de las personas por lo que producen o por lo que pueden hacer. Sin embargo, el Evangelio nos enseña algo completamente distinto. Jesús siempre puso en el centro a los pequeños, a los enfermos, a los descartados y a quienes parecían no contar para nadie.

Por eso, cuando estoy con ellos, no siento que estoy haciendo un trabajo especial, sino que tengo el privilegio de compartir la vida con personas que reflejan de una manera muy auténtica el corazón de Dios. Cristo dijo que “los últimos serán los primeros en el Reino de los Cielos", y creo firmemente que estas personas tienen mucho que enseñarnos sobre el amor, la humildad y la confianza. Ellos no solo despertaron mi vocación profesional, sino también mi vocación cristiana de servicio.

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29.07.26

Juan Manuel Aznárez cuenta la transformación espiritual que produjo en su vida tener un hijo ciego

Juan Manuel Aznárez Chacón (Toledo) es periodista, especialista en comunicación institucional y director de proyectos editoriales. Estudio Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, muy pronto orientó su vida profesional hacia el periodismo y la comunicación, ámbitos en los que acumula más de tres décadas de experiencia.

A lo largo de su trayectoria ha trabajado en radio, prensa escrita, televisión y medios digitales, desarrollando también labores de comunicación estratégica para instituciones públicas, empresas y organizaciones sociales. Fue responsable de prensa de la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha y posteriormente director de Comunicación del Partido Popular de Castilla-La Mancha. En la actualidad dirige proyectos editoriales y de comunicación desde GMC Toledo, es director de Comunicación de ASITECO y desarrolla iniciativas de comunicación corporativa a través de Gestión de Medios y Contenidos S.L.

Como reportero independiente ha cubierto acontecimientos políticos y sociales, conflictos internacionales, catástrofes naturales y procesos de cambio en distintos países. Su vinculación con la oposición democrática en el exilio de Guinea Ecuatorial dio lugar al libro A la sombra del Elón, un testimonio periodístico sobre la lucha por la libertad en ese país africano.

Sin embargo, más allá de su trayectoria profesional, Juan Manuel Aznárez se define ante todo como padre y creyente. Padre de dos hijos, la experiencia de acompañar durante cuarenta años a Sergio, nacido con ceguera total y posteriormente diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA), transformó profundamente su manera de entender la vida. El camino recorrido junto a su hijo, el cuidado de su madre y el redescubrimiento de la fe en la parroquia de San Fernando, en Cuenca, le han llevado a descubrir que las lecciones más importantes no siempre se aprenden viajando por el mundo, sino en el silencio del hogar, en una comunidad cristiana y en el amor cotidiano de la familia.

En esta entrevista comparte ese itinerario vital con la esperanza de que su experiencia pueda servir de aliento a otras familias que atraviesan situaciones similares.

¿Cómo reaccionó cuando le dijeron que su hijo había nacido ciego?

Sentí un vértigo difícil de describir. Tenía veintinueve años y, de pronto, el mundo que había imaginado para mi hijo desapareció en un instante. Me quedé completamente desorientado. Hasta entonces, el único ciego que conocía era el vendedor de cupones que veía cada mañana por mi barrio. No sabía absolutamente nada sobre la ceguera. No sabía cómo educar a un niño que nunca vería mi rostro, ni cómo sería su infancia, ni su futuro. Solo sabía que era mi hijo.

Recuerdo aquellos primeros días como una batalla interior. En realidad, comprendí que delante de mí solo había tres caminos. El primero era el de la huida: negar aquella realidad, pensar que alguien más preparado que yo podría hacerse cargo de él. El segundo era aceptarlo como quien acepta una condena, resignándome a vivir una vida marcada por el sacrificio y la tristeza. Pero había un tercer camino, el único que merecía la pena recorrer: querer a mi hijo con todas mis fuerzas, defenderlo, aprender todo lo necesario para darle la mejor vida posible y caminar a su lado, pasara lo que pasara.bEse fue el camino que elegimos su madre y yo.

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28.07.26

Rafael Molina, presidente de Somatemps: “Estamos cambiando el alma de los catalanes”

La Asociación Cultural Somatemps, una de las plataformas clave del hispanismo en Cataluña, ha celebrado su congreso historiográfico anual los pasados días 3 y 4 de julio. Hablamos con Rafael María Molina (Barcelona 1975), presidente de la Junta de Somatemps.

Antes que nada, recuérdenos que es la Asociación Cultural Somatemps y cuáles son sus objetivos.

Somatemps es una asociación cultural que desde 2014 lucha por la veracidad histórica en una tierra como Cataluña donde el separatismo político tanto ha tratado de tergiversarla y ocultarla.

Durante estos años el blog Somatemps ha publicado multitud de artículos en defensa de la verdad histórica, las conferencias periódicas y además los congresos historiográficos anuales, con participación de prestigiosos historiadores, han significado importantes hitos en defensa de las verdaderas raíces, católicas e hispánicas, de Cataluña.

¿Cree que el trabajo de Somatemps en estos años está dando fruto?

Creemos que sí. La Cataluña de hoy es bastante diferente de la de hace diez años, en pleno proceso separatista. Vemos con satisfacción que estamos cumpliendo nuestro objetivo de cambiar el alma de los catalanes. Cambiarla para sepultar el nacionalismo separatista de muchos corazones y mentes, especialmente de los jóvenes y hacer aflorar el auténtico espíritu de los catalanes, que siempre fue católico e hispánico.

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