Lourdes Cáncer Esperanza: la esencial labor de atender espiritualmente a los enfermos oncológicos

Organizan un viaje a Lourdes desde Madrid del 14 al 18 de septiembre
Entrevistamos a su presidenta Loreto Martín-Albo. Licenciada en Biología, trabajó como profesora y ahora es voluntaria de acompañamiento en la AECC. El año pasado comenzó su colaboración con la asociación Lourdes Cancer Esperance para abrir una delegación en España.
¿Cómo nace la Asociación Lourdes Cáncer Esperanza y con qué objetivos?
La Asociación surge de la experiencia como enfermo oncológico de su fundador, Jean-Claude Bruel, quien echó en falta un apoyo espiritual y la posibilidad de compartir sus vivencias desde el punto de vista de la fe junto con otros enfermos, así como con los familiares, cuidadores y sanitarios que se ocupan de estos enfermos. Debido a ello, se planteó organizar una peregrinación al Santuario de Lourdes, que recibe a millones de enfermos cada año y les procura esperanza, apoyo espiritual y consuelo bajo el manto de la Madre y la protección del Señor. Así fue como nació LCE, con unos 300 peregrinos en su primer año y que celebró su 40 aniversario en el 2025 con el anuncio festivo de que España se unía a su asociación.
¿Cómo viene a España y qué supone encargarse de ella?
La idea surgió entre un grupo de hospitalarios de la Hospitalité Notre Dame de Lourdes que prestamos servicio cada año en el Santuario, al que ya consideramos como nuestra casa. Vemos a diario cómo los enfermos y sus familiares disfrutan de su estancia y cómo los sanitarios y hospitalarios regalan su tiempo porque eso les reporta un bien espiritual considerable. Al ver la peregrinación francesa de Lourdes Cancer Espérance y los buenos frutos espirituales que reporta a los enfermos oncológicos nos planteamos hace unos años si no se podría hacer algo parecido en España. El proyecto quedó en suspenso un tiempo hasta que el verano de 2025 se dieron unas cuantas felices coincidencias que apuntaban al empeño de la Madre en que saliera adelante, lo que nos dio fuerzas y nos pusimos manos a la obra cuatro hospitalarias.
