La música mundana, omnipresente en todas partes, como sutil elemento descristianizador

Es un fenómeno sutil, pero omnipresente en la mayoría de ambientes de nuestra sociedad. Si vas a tomar un café a una panadería, suele haber de fondo música, generalmente en inglés, de los grupos de moda, a veces a alto volumen. Igual sucede en el supermercado y en las tiendas o centros comerciales. Te inoculan siempre de fondo la dichosa música moderna. Nos hemos acostumbrado a que forme parte del ecosistema urbano y a que se acepte acríticamente. La música de moda y el reciclaje de los clásicos del rock se extiende por todos los sitios como una imposición ambiental. Te tiene que gustar esa música, si no eres muy raro.
Algunos pensarán que no hay que demonizar la música moderna porque para ellos no tiene nada de malo. Se que hay muchos católicos a los que les apasionan los Beatles o los Rolling Stones u otras grandes bandas, tanto clásicas como actuales. Y entienden mucho de música para que alguien les contradiga sobre la calidad de estos grupos. Pero aquí el problema de fondo es la forma de vida que proponen y el espíritu que hay detrás de esas canciones, aunque sean impecables desde el punto de vista técnico y creativo. Si analizamos en profundidad el contenido de las letras veremos realmente un mensaje, por lo general, cargado de mundanidad y sensualidad y que nada tiene que ver con la cristiandad. Los ritmos estimulan las pasiones e invitan a una vida laxa y hedonista. Muchas de estas bandas, como los Beatles, están asociadas al movimiento hippie y a la revolución sexual de mayo del 68. Medítenlo con seriedad, a la luz del Sagrario y verán que esto es así.
Y no digamos nada del reggaetón, que es pornografía auditiva y de otros estilos modernos con un fuerte elemento transgresor contra todo orden y toda moral. Nos lo imponen y nuestros pobres tímpanos absorben esa maldita música sin protestar. No me sirve que me digan que si no nos gusta la música nos vayamos a otro sitio, pues es algo generalizado y es lícito que manifestemos con firmeza nuestro descontento y que no nos adaptemos a las modas y costumbres del mundo.
Casi nadie se atreve a decir con educación si podrían bajar o mejor aún quitar esa música si nos molesta. Si lo pedimos con convicción quizá el dueño se plantee si agrada a sus clientes esa música. En la mayoría de casos el empleado suele quitarla, salvo que el jefe haya dado una orden expresa de no hacerlo.
Hay muchísimos ejemplos más de imposición cultural: la moda, el cine, el teatro, las revistas, sin contar con Internet que aglutina todo. La mayoría de elementos con los que nos bombardean cada segundo los medios modernos no son de Cristo sino del mundo. Las nuevas costumbres contraculturales que han arraigado en nuestras vidas contribuyen a ir minando las sanas tradiciones y la idiosincrasia española en un proceso totalizador de ingeniería social anticristiana.
Otro ejemplo claro es la publicidad. La mayoría de anuncios, además de vender un producto, proyectan una forma de vida, tal y como el Sistema y la ideología dominante impone. Bien es cierto que muchos católicos no ven televisión y viven muy prevenidos contra todo esto, pero quizá si van a tomar algo no se atrevan a pedir que bajen esa música que les molesta o ese cartel blasfemo o ese poster inmoral. Pidamos en la oración luz al Señor para discernir todo aquello que impide el Reinado Social de Nuestro Señor, aunque se revista con apariencia simpática o atractiva y oponernos con valentía.
También quería señalar la nefasta presencia de la musica moderna (mundana) en la Santa Misa y actos litúrgicos: suenan muchas de sus melodías a las antiguas canciones protesta de los años 60. Igualmente no es correcta la incorporación y uso de esta misma música en programas de radio católicos.
Si nos esforzamos por el Reinado Social Cristo y defender la pureza de costumbres, haciendo una enmienda a la totalidad a la mundanidad, nos tratarán como locos, fanáticos, tóxicos, santurrones, amargados, aguafiestas y un sinfín de insultos…Ya espero ese tipo de etiquetas a los que les resulte molesto este artículo y piensen que me he pasado cuatro pueblos, pues quieren seguir oyendo sin remordimientos de conciencia aquella música que, como tanto les gusta tanto y les hace disfrutar, es imposible que sea mala para el alma.
Por cierto, espero que se ahorren los insultos, pues no serán publicados.
Por Javier Navascués
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21 comentarios
Pero ahora mismo, de una sociedad degradada no se puede esperar excelencia, es un proceso que se retroalimenta, un círculo vicioso.
Sólo tienen que escuchar la canción de "Imagine" de Jonh Lennon, donde directamente apunta al NOM: Imagínate un mundo sin Dios. ¿Te lo imaginas? Pues eso. Yo tuve una compañera evangélica que decía: "pero cómo os pueden gustar esas canciones en inglés, ¿pero sabéis lo que dicen? Claro. Aquí está el tema. Hay que saber lo que dicen. No podemos cantar una canción en ingles porque la música es pegadiza, melodiosa, porque el que la canta tiene buena voz... ¿Pero somos tontooos? Que nos estamos envenenando... La canción moderna siempre producen dispersión, pero muchas veces son un veneno para el alma. Son como esos tóxicos vegetales que los indios ponían a las flechas para cazar, y que inmovilizaban la caza. Pues esto es exactamente igual y peor, porque inmovilizan en el alma.
"Si analizamos en profundidad el contenido de las letras". Bueno, no hace falta mucha profundidad para ver que la canción "Nos vemos en el infierno", de los años 80,90, es claramente demoníaca.
Y el Rap, que es "música" sin melodía. Como pura percusión (exclusivamente dirigida a los instintos más bajos) o las músicas que oímos salir de los coches (sólo ritmo). La música tiene tres partes (el ritmo, la melodía y la armonía), que parece que excitan el cuerpo, las emociones y el intelecto (respectivamente). Luego...
Y el tirano no pregunta, impone.
Lo que se le ocurra.
Desde la ideología hasta las artes.
Desde la moral hasta el lenguaje.
Desde la vestimenta hasta la forma de educar a los hijos.
Para colmo el tirano es pícaro: hace creer a sus esclavos que viven en libertad.
Por eso algunos todavía se asombran que se les imponga la música...
Que es de lo menos que se les impone.
Si no las hay, mejor no decir cosas que puedan hacernos parecer locos.
En mi país, recientemente, un noticiero le hizo publicidad a un grupo de tres o cuatro sacerdotes "cantores", jóvenes, recién ordenados, que, ostentando, incluso, su sotana, han tomado la decisión de animar actividades, a partir del don que Dios les ha dado, con el fin de recaudar fondos para financiar causas religiosas.
Lo escandaloso es que, en lugar de emplear su talento, para darle voz a obras que realmente eleven el espíritu, como corresponde hacer a Ministros de Dios, estos, en cambio, se dedican a divulgar canciones profanas.
Les copio dos estrofas de una de ellas:
"Qué vas a hacer esta noche
te invito a ser feliz
iremos a la luna
la ruta dímela tú.
Esta noche es fantasía
es la luna amiga mía
pero me falta sentir...
tu compañía"
Investigando sobre dicha canción, por si queda alguna duda, me he encontrado con que, obviamente, su trasfondo es la invitación romántica e íntima de un hombre hacia una mujer para escaparse y compartir la noche juntos.
En lugar de llevar lo espiritual al mundo, tales Ministros traen lo mundano al ambiente espiritual.
¿Qué se puede pensar de sacerdotes que cantan este tipo de estrofas? ¿Qué andan buscando? ¿Qué les falta? ¿Dónde está el correspondiente Obispo, que esto autoriza?
Para que la profanación de su Sacerdocio sea más evidente, realizan su función vestidos con sus sotanas.
Justifican la situación diciendo que ellos, no se agotan en su identidad Sacerdotal, sino que su persona abarca otras facetas. O sea, Su Sacerdocio no les plenifica, deben complementarse con otras dimensiones adicionales.
Así estamos y con Sacerdotes "recién salidos del horno".
No creo que toda la musica popular sea intrínsecamente mala, pero si que su objetivo no es precisamente elevar el alma a Dios.
Me pregunto si hay recursos para los que nos gusta escuchar música y no queremos condenarnos. Algo como una lista de discos imprescindibles que no sean dañinos para el alma, como dice el autor del artículo.
A poco católicos que seamos los demás ya nos consideran locos: no hace falta que les hablemos del 440.
Sobre el 432 puede ver el apartado "La afinación musical" en
https://ecomercado.es/comprension-y-aprecio/otras-armas-del-enemigo.html
donde se explica que los que definieron el 440 (la ISO, International Satandards Organisation) es una empresa privada (de dueños desconocidos).
Si Ud. cree que una empresa privada con el poder inmenso de la ISO, no sirve al que domina actualmente el mundo,...
La frecuencia 440 es la del tono de marcar de los antiguos teléfonos, o los bip de los ordenadores. Y toda la música y sonidos que oímos cotidianamente están afinados, reproducen, esa frecuencia.
Dios escribe recto en renglones torcidos: incluso con malos instrumentos (o situaciones) Dios puede hacer que nos convirtamos: que Ud. volviera a Dios escuchando a Bach no quiere decir que su música sea santa (él mismo era luterano).
"discos imprescindibles", "gustar escuchar música": la voz humana es el sonido más bello de la naturaleza. ¿Por qué no canta Ud. gregoriano, por ejemplo, la Salve, cada día al acabar el rosario (todo en latín)? Oirá el mejor sonido de la naturaleza y muchas cosas más.
Vídeo muy interesante donde se explica qué efectos produce la música moderna en nosotros.
Claro que una canción de nuestra juventud nos gusta, que además tiene melodías suaves y letras bastante neutras (que reflejan problemas y anhelos de adolescentes y jóvenes de ésos años), pero generan a su vez un EMOTIVISMO, que hace de droga mental para sumirnos en estados mentales concretos, que tienen como horizonte y objeto un hedonismo agnóstico, que es la principal búsqueda emocional que se tenía e esos años. Esos sentimientos exaltadores no son cristianos.
Hablamos de matices, por supuesto... yo oigo de vez en cuando canciones de mi época juvenil, y de otras épocas, y todas me sumen en un estado mental agradable pero emotivista, y creo que hay que tener cuidado con esos sentimientos, porque te pueden separar del objetivo principal de esta vida, Amar y obedecer a Dios, amarle sobre todas las cosas, y cumpliendo nuestros deberes de estado amar mucho a nuestros seres queridos y a nuestros prójimos, y a música debe ayudarnos a cumplir esos objetivos, y desviarnos lo menos posible
¿por qué no se contemplan acciones legales contra las personas que vierten aquí sus pensamientos repugnantes y depravados?
La labor de moderar y soportar determinados comentarios debe resultar, sin duda, tediosa. Tienen que tener una buena cuenta bancaria en el cielo, que es al final lo que nos llevaremos. Lo demás, aquí se quedará. Sólo valdrán nuestos actos y amor a Dios y al prójimo, por eso es tan importante rezar por nuestros enemigos.
Por cierto, aunque Dios es misericordioso, también es justo.
Ahí estaban los Cristeros, mártires y tantas personas que han ofrecido su vida por amor a Dios y a las almas.
VCR ¡¡¡VIVA CRISTO REY!!!
Para no resultar "cansino", concluyo: son excelentes las entrevistas y las preguntas muy acertadas dirigidas a personas que soportan la tiranía de quienes no permiten que la verdad y la belleza se expresen públicamente. Ahí tenemos a nuestra Santísima Virgen: perfectísima, humilde y tantas virtudes que no habría palabras para describirlo.
Al final sí resulto pesado.
¡MUCHAS GRACIAS POR SU LABOR!
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