Universidades de inspiración cristiana. Análisis del Rector de la Universidad Pontificia de la Santa Croce

Fernando Puig (1968). Sacerdote de la Prelatura del Opus Dei. Nacido en Tarrasa, España. Reside en Roma desde 1997. Doctor en Derecho y en Teología. Rector de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz. Profesor de «Gobierno de la Iglesia» en la Facultad de Derecho Canónico. Colabora en diversos grupos de investigación interdisciplinar, especialmente con expertos en eclesiología, historia, ciencia política y derecho público.
Le entrevistamos con motivo de la charla que dará el próximo jueves 21 de mayo a las 19:30 en la iglesia de Montalegre de Barcelona.
¿Por qué una charla preguntándose que se puede esperar de las universidades de inspiración cristiana?
Porque estoy convencido que la tarea universitaria tiene un gran potencial orientador para un mundo desnortado. Volver a confiar en las universidades como lugares de pensamiento y maduración en la búsqueda de la verdad es una apuesta esperanzada. Las universidades de inspiración cristiana lo hacen de un modo propio, muy leal, muy abierto y movidas por la caridad que viene de Dios y que se ofrece a todos.
¿Por qué es importante potenciar el diálogo entre fe y cultura en una sociedad cuyo sustrato no es católico?
Para San Juan Pablo II era perentorio: si la fe no se hace cultura, esa fe no es plenamente aceptada, no es totalmente pensada, no es fielmente vivida. La fe encerrada en el solo mutismo de lo privado individual o de un grupo cerrado, se marchita. Tiene que ser expresión de las realidades humanas más fundamentales: alegría, duelo, agradecimiento, perdón; estas realidades no son solitarias, adoptan formas culturales. En ellas la fe tiene un espacio: muchas veces les da la dirección justa porque apuntan a Dios.





