Dr. Villalón, médico del Atlético de Madrid: "Como católico entiendo la familia como vocación y don"

Católico practicante y padre de 12 hijos, es presidente de la Federación Española de Familias Numerosas

Doctor José María Villalón Alonso. Licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid (1985). Especialista en Medicina de la Educación Física y el Deporte por la Universidad Complutense de Madrid (1991). Doctor en Medicina Física y Rehabilitación por la Universidad complutense de Madrid. Máster en Cirugía y Biomecánica del Aparato Locomotor, Máster en Biomecánica y Cirugía del pie. Especialista en Anatomía funcional y patología de la rodilla por la Universidad Complutense de Madrid. Máster en Traumatología y Medicina del deporte. Máter en alta dirección de instituciones sanitarias (IESE)

En la actualidad trabaja como Colaborador Clínico en la Clínica de la Universidad de Navarra.

Jefe de los Servicios Médicos del Club Atlético de Madrid, desde julio de 1995 a la actualidad.

¿Por qué decidió tener una familia numerosa?

Porque desde el inicio de mi matrimonio entendimos el matrimonio y la apertura a la vida como parte del plan de Dios. El Catecismo nos recuerda que “los esposos están llamados a cooperar con el amor creador de Dios” .

No fue una decisión fría de cálculo, sino una respuesta de fe a esa llamada. Abrirse a la vida es fiarse de la Providencia y acoger a cada hijo como un don único, no como una carga.

¿Cuál es la satisfacción de haber podido tener tantos hijos?

 Ver crecer a cada uno con su carácter, sus dones y su relación personal con Dios. La satisfacción no está en el número, sino en comprobar que el hogar se convierte en la primera escuela de amor, perdón y servicio. Cansa, sí, pero te ensancha el corazón. Descubres que el amor no se divide al repartirse, se multiplica.

¿Cómo ha velado para darles una buena educación católica?

La educación en la fe empieza en casa, no en la catequesis. Hemos intentado que la oración, la Misa diaria y dominical, el rezo del Rosario en familia y la conversación sobre Dios sean algo natural, no forzado. Hablar con ellos, responder sus dudas sin esquivarlas, y sobre todo dar ejemplo: si los padres no viven lo que predican, no cuela. También apoyándonos en la educación doctrinal de los colegios y la parroquia que refuercen esa formación, pero el pilar siempre es la familia.

¿Cree que las familias numerosas son un buen ejemplo para la sociedad en estos días?

Sí, porque muestran que es posible vivir contra corriente sin amargura. En una sociedad que empuja al individualismo y a posponer la vida, una familia numerosa dice: “aquí se apuesta por la vida, por el compromiso para siempre, por el servicio mutuo”. No somos perfectos, pero damos testimonio de que una vida entregada da más alegría que una vida centrada en uno mismo.

¿Cómo se involucró en la militancia por las familias numerosas hasta llegar a ser el presidente de la Federación Española de Familias Numerosas?

Empezó por necesidad. Al tener tantos hijos te das cuenta de las dificultades prácticas: vivienda, educación, transporte, conciliación. Empecé participando en la asociación de mi municipio para compartir experiencias con otras familias y pedir lo justo. Poco a poco me involucré más, porque vi que si no hablamos los que vivimos esta realidad, nadie lo hace por nosotros. Llegar a la presidencia fue consecuencia de ese servicio, no una ambición personal.

¿Cuál es la razón de ser de esta asociación y qué labor principal están realizando?

 La razón de ser es defender y promover a la familia numerosa como un bien social. No pedimos privilegios, pedimos justicia: que se reconozca el coste y el aporte de criar y educar a los hijos.

 La labor principal es triple:

 Incidencia política: dialogar con las administraciones para que haya medidas fiscales, laborales y educativas reales.

 Apoyo a las familias: descuentos, orientación, red de apoyo entre familias.  
Concienciación social: mostrar que las familias numerosas son motor demográfico y social.

¿Cómo se puede colaborar con la asociación?

 Haciéndose socio si eres familia numerosa. Difundiendo nuestro trabajo si no lo eres. Las empresas pueden colaborar con programas de descuentos y conciliación. Y cualquiera puede apoyarnos firmando nuestras campañas y dando visibilidad a la realidad de la natalidad en España. Todo suma.

¿Es necesario que se dote a estas familias de ayudas y facilidades para fomentar la natalidad?

 Sí, porque hoy tener hijos tiene un coste económico y laboral que la sociedad no reconoce. No se trata de “pagar por tener hijos”, sino de no penalizar a quien sí los tiene. Si queremos revertir el invierno demográfico, hay que facilitar la vivienda, la conciliación real, la fiscalidad familiar y el apoyo a la maternidad. Una sociedad que no cuida a las familias que apuestan por la vida, hipoteca su futuro.

¿Qué supone para usted ser el médico de un club como el Atlético de Madrid?

 Una gran responsabilidad y un privilegio. Cuidas a profesionales que viven de su cuerpo, pero sobre todo tratas con personas. Mi objetivo no es solo que vuelvan a jugar rápido, sino que vuelvan sanos y que su carrera sea larga. Es un trabajo de equipo, donde la medicina deportiva se pone al servicio del jugador y del club.

¿En qué medida procura dar buen ejemplo de su fe y valores cuando trata con los jugadores?

Sin imponer nada. El respeto es primero. Mi fe me lleva a tratar a cada jugador con dignidad, a no verle solo como un rendimiento, sino como una persona. Procuro ser honesto, coherente, disponible y mantener la confidencialidad. Si en algún momento sale el tema de la fe o de la vida, hablo con naturalidad, como hablo de todo lo demás. El mejor testimonio es trabajar bien, con rectitud y sin buscar el protagonismo.

Por Javier Navascués

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