La sublime belleza del Valle de los Caídos, bajo la mirada artística del fotógrafo Alfonso Gordon

Alfonso Gordon. Aficionado a la fotografía desde niño y viajero empedernido, Alfonso Gordon es un fotógrafo apasionado cuyo trabajo abarca una amplia gama de temas, desde impresionantes imágenes de fauna salvaje, hasta retratos cautivadores o fotografía de inspiración religiosa. Con un ojo agudo para los detalles y un sentido innato de la composición, Gordon captura la esencia de sus sujetos con una sensibilidad y una profundidad únicas. Sus fotografías narran sin palabras comunicando al alma lo más puro del interior de lo que para algunos, pareciera solo una imagen. Desde el Ártico al Himalaya, del Amazonas al desierto y la sabana africana, sus viajes por el mundo le han permitido explorar y documentar diversas culturas, paisajes y especies animales. Esta vasta experiencia se refleja en su capacidad para narrar historias visuales que trascienden fronteras y conectan a la gente con la belleza y la diversidad de nuestro planeta. La pasión de Gordon por la fauna salvaje lo ha llevado a algunos de los rincones más remotos y vírgenes del mundo. Ballenas, felinos, depredadores, aves. A través de su cámara, los espectadores pueden vislumbrar la majestuosidad y la vulnerabilidad de la vida salvaje, fomentando una mayor apreciación y respeto por la naturaleza, al tiempo que enfrenta al hombre con su propia fragilidad ante semejante grandeza. En el ámbito del retrato, Alfonso se destaca por su habilidad para capturar la personalidad y la emoción de las personas. Sus imágenes son íntimas y poderosas, revelando la humanidad y la esencia de cada individuo que pasa frente a su lente.

La obra de Alfonso Gordon no solo es un testimonio de su talento artístico, sino también una llamada a la apreciación de la belleza y la preservación de la diversidad cultural y natural de nuestro planeta, así como de su profunda admiración por el milagro divino de la Creación. Su fotografía inspira y educa, interpelando a conectar a las personas con los lugares y las historias que quizás nunca experimenten de primera mano. Gracias a su vocación apostólica, Alfonso también colabora en varios proyectos católicos y comunidades misioneras en diferentes partes del mundo, destinados a dar a conocer la presencia de Dios en la Tierra acercando a los hombres a Él.

Fruto de ese encuentro es la amplia colección de fotografías de la Abadía de la Santa Cruz y su vida monástica que no solo reúnen la mirada detrás de una lente, sino la valentía de un artista que abre el alma para exponer una esencia que solo puede inhalarse al adentrarse con humildad en ese mundo de oración y contemplación, mientras uno queda absolutamente arrebatado por la Belleza, en todos los sentidos, que allí se respira.

Nos cuenta en esta entrevista su acercamiento a la fe tras estar a punto de morir.

¿Podría resumir de forma muy breve cómo fue su experiencia cercana a la muerte y las circunstancias en las que se produjo?

A la vuelta de un viaje a Nepal en octubre de 2023 noté que algo no iba bien y me sometí a un chequeo en el que descubrieron que tenía obturadas las arterias coronarias. Cuando fueron a colocarme cinco stents, algo falló y tuve una parada cardiaca en el mismo quirófano siendo plenamente consciente de ella.

¿Cómo esta experiencia le fue llevando a la práctica de la fe católica, de la que estaba alejado?

Durante esa parada, además de una intensa luz blanca, solo pude percibir la presencia de mis dos hijos (Que se encontraban en la sala de espera) y el amor mas intenso que haya sentido nunca, que yo atribuí a la presencia del Señor. Ese momento para mi marcó una diferencia importante, ya que hasta entonces simplemente creía en Su existencia mientras que a partir de ese momento fui plenamente consciente de su presencia en mi vida.

¿Podría describirnos las gracias que tuvo en la Basílica del Valle de los Caídos?

Meses después, septiembre de 2024, una amiga mía me pidió que la acompañara a lo que ella denominó “Una misa bonita”, que era la misa conventual de los Benedictinos en la Abadía de la Santa Cruz. Al llegar el momento de la consagración , donde las luces de la basílica se apagan y solo se mantiene iluminado el Cristo y el altar, recibí una llamada tremendamente clara con la frase de “Haz que lo vean” . Interpreté que lo que me estaban pidiendo es que pusiera un don que tengo, la fotografía, a Su servicio para dar a conocer su presencia en el mundo.

¿Cómo ese hecho le fue marcando de forma providencial en los próximos meses?

A partir de ese día, me puse en contacto con los monjes benedictinos y pusimos en marcha un plan fotográfico para dar a conocer la presencia De Dios en la basílica, asi como la labor diaria de los monjes con el fin de visibilizarla y conseguir que viniera mas gente al culto. Tomada esa decisión, la verdad es que desde entonces solo puedo describir mi vida como una vida de abandono a ese llamado que recibí, donde El Señor, en su debido momento, me va poniendo delante a la gente indicada para seguir adelante con el proyecto, proyecto que culminó con una exposición fotográfica sobre la basílica en la galería Baluarte en Madrid.

¿Cómo a raíz de todo esto, fue frecuentando los sacramentos con mayor frecuencia?

Puedes creer en Él con mayor o menor intensidad, pero cuando lo percibes en tu vida como lo hago yo, lo que te apetece es estar en contacto con él. Desde entonces voy a misa frecuentemente y casi cada día al menos paso un rato por el Santísimo a rezarle un rato y hablar con él.

¿Cuáles son las principales gracias que ha ido recibiendo del Señor a raíz de su apertura y cómo le ha cambiado la vida?

Si tengo que resumirla en una, sería paz. Paz interior sobre todo, y mucha alegría. En este año y medio he vivido un proceso de sanación importante, y en realidad ha cambiado prácticamente toda mi perspectiva de la vida. Vivo el amor de otra forma, y, como decía antes, vivo completamente abandonado a los planes que Él tenga para mi y que iremos viendo paso a paso a partir de ahora.

¿Qué supuso para usted poder realizar el camino de Santiago?

Parte de esa sanación fue el Camino De Santiago. Iniciado por una ofrenda personal mía, la verdad es que nunca pude imaginar que se convertiría en una peregrinación tan intensa a nivel interior. Además, siendo fotógrafo decidí que quería llevarme la cámara y hacer lo que yo ya llamo un haz que lo vean, que es intentar plasmar con la cámara la presencia De Dios en el camino. Lo que no imaginaba es que esa presencia iba a ser tan intensa, y que me iba a permitir hacer unas fotos tan bonitas que estoy preparando un libro y una exposición sobre el camino.

¿Cómo va ir poniendo en marcha el proyecto Haz que lo vean” para poder evangelizar a través de la fotografía?

No lo tengo muy claro todavía, es parte de ese pasito a pasito que antes hablaba, pero por el momento quiero visibilizar la presencia De Dios en el mundo de todas las formas que se pueda hacer. Parte de esa visibilización será a través de la gente que vive y trabaja en su nombre y en nombre de su amor, asi que es muy posible que en los próximos meses esté fotografiando diferentes realidades De la Iglesia, tales como las misiones y la vida contemplativa. No se, pero se que Él me irá indicando por donde tengo que ir con esto.

Por Javier Navascués

2 comentarios

  
Luis
"En verdad os digo, no quedará piedra sobre piedra"... Lc. 21, (5-19).
30/04/26 10:05 PM
  
Ricardo
Ojalá pueda ir pronto a conocer orar y sacar fotos yo también, solo que más de entre casa 😁.
01/05/26 3:39 AM

Dejar un comentario



No se aceptan los comentarios ajenos al tema, sin sentido, repetidos o que contengan publicidad o spam. Tampoco comentarios insultantes, blasfemos o que inciten a la violencia, discriminación o a cualesquiera otros actos contrarios a la legislación española, así como aquéllos que contengan ataques o insultos a los otros comentaristas, a los bloggers o al Director.

Los comentarios no reflejan la opinión de InfoCatólica, sino la de los comentaristas. InfoCatólica se reserva el derecho a eliminar los comentarios que considere que no se ajusten a estas normas.