Eufemio Romano hace balance de las capillas de adoración que se siguen abriendo en España

Eufemio Romano Molina, nacido en Almagro (Ciudad Real) y residente en Toledo, es padre de familia de 3 hijos y 4 nietos. Viudo y jubilado es adorador perpetuo en la Capilla Arzobispal de la Inmaculada en Toledo desde su inauguración en 2005 y colaborador del P. Justo Antonio Lofeudo, MSE, desde el inicio de la capilla en Toledo y desde 2016 en la apertura de capillas de Adoración Eucaristía Perpetua AEP, en España, junto con otros dos misioneros más.
¿Cómo valora la nueva capilla de adoración perpetua que se va a inaugurar en Zamora?
Es un gran privilegio para una ciudad tener una capilla de AEP (CAEP), y por otro lado tenerla es el mayor honor que la ciudad puede rendirle a Jesucristo.
Es una gracia de Dios y como todas las gracias del Señor, son imposibles de valorar. Siempre supone un antes y un después, para la vida espiritual. Es un don del Señor para la ciudad, la diócesis, España y la Iglesia.
¿Qué más ciudades están a punto actualmente?
Estamos haciendo gestiones muy avanzadas para abrir otras capillas en las diócesis de Valencia, Murcia y Barcelona, esperando que se consoliden en breve.
¿Cuántas capillas hay en España y qué frutos están dando?
En España hay 76 capillas y el próximo día 17 de mayo, día de la Ascensión del Señor, se abrirá la 77 en Zamora.
Estar con el Señor en adoración es centrar en Cristo nuestra vida personal, familiar y eclesial. Este es el primer fruto.
Allá donde se establece una CAEP, las gracias que el Señor derrama son imposibles de conocer todas.
Todos los testimonios recogidos de los adoradores insisten en que en torno a su esperada hora semanal organizan su vida, y que en ella encuentran paz, sosiego y fortaleza. Además suelen buscar más tiempo en la semana para ir adorar al Santísimo.
Son incontables los frutos de conversión…
Así es, algunas fulminantes, hay salvación para el alma, sanación de viejas heridas, físicas y psíquicas, perdón y reconciliación. Abortos y suicidios evitados. Nuevas vocaciones a la vida religiosa o al matrimonio. Zonas conflictivas que han dejado de serlo.
Todo adorador del Santísimo Sacramento experimenta una transformación silenciosa, sigilosa, inapreciable para uno mismo, y esto porque en cada momento de adoración el Señor nos va cambiando, nos va puliendo, actúa sobre nosotros si nosotros nos abandonamos a su acción transformante.
¿Para que una capilla se abra requiere un laborioso trabajo de siembra y mucha fe?
Sí, requiere un trabajo de siembra, que se hace con muchísimo gusto, porque es trabajar para el Señor y eso es lo mejor que nos puede ocurrir, es una gracia y cualquier esfuerzo es pequeño. Como las capillas se fundamentan en la colaboración de los fieles que con su hora semanal hacen que el Señor esté siempre acompañado y que la capilla funcione sin mayor esfuerzo. El tiempo que cada adorador dedica al Señor es una hora a la semana, y al fin y al cabo ¿qué es una hora la semana?
¿Por qué luego ya merece la pena todo el esfuerzo?
Al final te queda la alegría de haber hecho lo que tenías que hacer, porque te lo pide el Señor, por mucho que hagamos siempre es poco y nunca suficiente.
¿Qué ha supuesto en su vida dedicarse de lleno a abrir nuevas capillas?
Es difícil de explicar. Es una gracia, un honor, un privilegio del Señor que se fija en gentes normales y corrientes para llevar a cabo la extensión de su Reinado Eucarístico derramando su gracia y depositando su confianza en nosotros. Es también una responsabilidad muy grande. Pero ¡es algo tan grande poder acercar a los hermanos a Jesús! Es practicar la caridad con Jesús y con los hermanos.
¿Cómo invitaría a los fieles que lean esta entrevista a abrir una capilla en su ciudad?
El hombre es un ser religioso por naturaleza, siempre en busca de un dios a quien servir, sea dinero, poder o mil cosas más. Está en continua búsqueda de respuestas que verdaderamente colmen sus ansias de paz, seguridad, serenidad, pero su alma sólo reposa cuando encuentra al Dios verdadero a quien adorar. Mientras las iglesias se cierran, la capilla permanece abierta. La CAEP es una respuesta a un mundo donde se trata de borrar las huellas de Jesucristo, un mundo en el que Dios parece que debe quedar simplemente para el sentimiento privado individual. Allá donde hay CAEP esas respuestas que busca el hombre las encuentra allí. Lo corroboran miles de testimonios.
Por eso hay que seguir abriendo capillas…
Efectivamente. Por todo ello animamos a todos, sacerdotes y seglares – estos tienen una labor importantísima en la Iglesia y qué hay más importante que dedicarle un tiempo al Señor que siempre paga con creces – por ello les alentamos a que sin miedos, ni temores, sin cálculo alguno se decidan y se lancen a pedir al Señor que les conceda esa gracia y a que contacten con los misioneros de la Santísima Eucaristía en nuestra web https://adoracioneucaristicaperpetua.es, en ella tienen amplísima información y los contactos.
Por Javier Navascués
9 comentarios
Más bien da la impresión de que algo tuvo que ver aquella reforma litúrgica que introdujo las lenguas vernáculas, junto con el pequeño detalle de pasar de una participación en la Misa donde un porcentaje nada desdeñable de fieles se limitaba a no entender gran cosa —y, en consecuencia, a refugiarse en novenas o rosarios paralelos— a una participación más consciente, activa y, por qué no decirlo, también más fecunda. Como si comprender llevase, de forma casi escandalosamente lógica, a amar más; y como si amar más condujese, inevitablemente, a buscar la presencia real con mayor intensidad.
Y así, sin hacer demasiado ruido (o quizá haciéndolo, pero del bueno), fue creciendo ese amor por Jesús sacramentado hasta materializarse en algo tan poco sospechoso como setenta y siete lugares donde adorarlo día y noche.
Por si alguien sigue pensando que esto son coincidencias encadenadas o casualidades sin argumento —que siempre los hay—, conviene repetir el dato, no sea que se nos haya pasado por alto: la primera de estas capillas abrió en Cancelada, al lado de Marbella, en el año 2004.
A partir de ahí, lo demás… bueno, lo demás parece que se explica casi solo.
Lo interesante —y aquí ya no hablo de oídas, sino de experiencia propia— es que quien suscribe fue adorador tanto en Marbella (que tambien hay otra capilla) como en Cancelada. Y lejos de encontrar un reducto nostálgico o residual, lo que abundaba era más bien lo contrario: gente joven, devota, fervorosa… de esa que, según ciertos pronósticos, parecía destinada a desaparecer o, como mínimo, a diluirse en la irrelevancia.
“No se puede amar lo que no se conoce.”
(Non potest amari quod ignoratur)
“Conozca para amar, y ame para conocer.”
(Cognoscere ut ames, amare ut cognoscas)
https://adoracioneucaristicaperpetua.es/iniciar-una-adoracion-perpetua/
Cita los siguientes documentos:
La Iglesia a través de documentos magisteriales exhorta, alienta e impulsa la Adoración Perpetua en todas las ciudades o centros urbanos de todo el mundo (Ver Redemptionis Sacramentum, Sacramentum Caritatis, Carta de la Congregación para el Clero del 8-12-2007)
DE LOS CUALES EL PRIMERO ES DE 2004, Y ES LA ÚLTIMA INSTRUCCION EUCARÍSTICA EN VIGOR, AVALADA POR SAN JUAN PABLO II
AHÍ LO DEJO...
CONTEMPLEN EL MAPA DE ESPAÑA
https://adoracioneucaristicaperpetua.es/capillas-de-adoracion-perpetua-en-espana/
ANTES DE 2004 ESTABA DESIERTO
Que, por cierto, se queda corta. Porque la realidad —siempre menos ordenada y más viva que las cuentas— incluye suplencias, relevos, incorporaciones constantes… y, durante buena parte del día, varias personas adorando al mismo tiempo.
Traducido a lenguaje menos aritmético: estamos hablando de algo parecido a un “batallón” de más de 55.000 personas. Y no precisamente un grupo residual o envejecido, sino en gran medida gente joven, devota, fervorosa. Un pequeño detalle que no encaja demasiado bien con ciertos relatos preestablecidos.
Así que, casi sin hacer ruido —o haciéndolo solo en forma de oración silenciosa—, se va configurando lo que bien podría describirse como un auténtico “ejército” de laicos. No organizado en torno a consignas ni estrategias visibles, sino articulado en torno a un carisma que, lejos de agotarse, parece crecer de forma claramente exponencial.
Y todo ello, curiosamente, a base de algo tan poco espectacular —en apariencia— como una hora a la semana delante del Santísimo. Cosas veredes.
Aún así es posible hacer otro cálculo acerca de visitas mensuales al Santísimo referidas a la adoración eucarística perpetua en España, y es el siguiente. Tomando como base, conservadora, que en cada capilla haya inscritos 230 adoradores semanales (cada adorador adhiere con al menos una hora semanalmente), en un mes son casi 76.000 las visitas en las 77 capillas. Por otra parte, muchas son las personas que hacen una visita durante el día -y aún en las horas nocturnas- que no están registrados como adoradores y también muchos de los inscritos van durante la semana a pasar un tiempo con el Señor. Por tanto, no es osado admitir que sean al menos 90.000 las visitas mensuales, referidas a la adoración perpetua en toda España.
Lo que las estadísticas, sin embargo, no pueden calcular es la gracia que nuestro Señor derrama en un solo minuto a una sola persona, o sea el poder transformador de Dios para cada uno y para una entera ciudad.
Santa Faustina Kowalska relata en su diario que vio partir rayos de gracia y misericordia del Santísimo, expuesto en la capilla de las Hermanas. Esos rayos (como los que se representarían en el Jesús de la Divina MIsericordia) no sólo tocaban a las religiosas que estaban adorando sino que iban más allá. Alcanzaban a personas lejanas. Lo que la santa visualizó es lo que invisible pero efectivamente ocurre. Muchos son los alcanzados por la misericordia divina gracias a aquellos que adoran a Dios.
Recemos para que siga extendiéndose el Reino Eucarístico por España y por el mundo.
Segundo rezar mucho al Señor y a su Santísima Madre para que les conceda la gracia de tener una capilla. Por último contactar con nosotros, siempre caben posibilidades de hablar, animar y entenderse. Nunca dar por perdida la batalla y menos las guerra contra el enemigo que es quien no quiere capillas Y por supuesto, con perdón por la promo, difundir entre ellos la entrevista. Gracias
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