Reyes Barragán profundiza en la riquísima tradición de pasiones en Cataluña desde la Edad Media

Reyes Barragán es licenciada en Filología Catalana por la Universidad de Barcelona y trabaja como técnica de normalización lingüística en el ayuntamiento de Montornès del Vallès, impartiendo clases de catalán a personas recién llegadas, entre otras tareas.

Se formó como actriz en la Escuela Nancy Tuñón–Jordi Oliver y como dramaturga en la Sala Beckett. Es miembro del grupo de teatro Till-Tall, con el que ha escrito y dirigido varias obras, propias y de otros autores, así como adaptaciones de cuentos, novelas y textos poéticos. Es autora y directora de Veniu a mi. La Passió de Llinars del Vallès, representada por la compañía desde el año 2000.

Ha recibido varios premios teatrales, entre ellos el Premio de Microteatro Arsènic 2025 por Marieta, el Premio de Microteatro de la Biblioteca Marc de Vilalba (2022 y 2023) y el IV Premio Saó de Ponent 2020 por Quan els arbres encara feien ombra.

Mañana miércoles hablará en la iglesia de Montalegre de Barcelona sobre las diferentes escenificaciones de la Pasión en Cataluña.

Háblenos de la gran tradición que hay en Cataluña de representar la Pasión de Cristo…

Esta tradición viene de muy lejos. La Pasión de Cristo fue el la Edad Media la principal representación escénica en toda Europa. En el siglo XII adquirió forma dramática en latín y a partir de los siglos XIII y XIV en lenguas romance.

En la cultura catalana la tragedia de Cristo ocupa desde entonces un lugar destacado, porque aunque existe tradición de Pasiones en toda Europa, en ninguna otra cultura como en la catalana se ha conservado con tanta intensidad. Cataluña fue el primer lugar donde se escenificó la Pasión con intérpretes y con escenografía teatral y las representaciones del drama se han mantenido casi ininterrumpidamente desde la Edad Media hasta nuestros días. A lo largo de los siglos se han ido incorporando nuevos textos, nuevas versiones y las puestas en escena del drama han llegado hasta hoy a pesar de obstáculos y prohibiciones en diversas épocas.

La primera muestra documentada de una Pasión en lengua catalana la encontramos entre los siglos XIII y XIV en el antiguo Reino de Mallorca. Las primeras representaciones se hacían en las calles y plazas y posiblemente los juglares tenían un papel destacado en la puesta en escena. Pero en el siglo XV el éxito que tienen las pasiones entre el pueblo provoca que Iglesia decida introducirlas en los templos, cosa que permitía a los clérigos controlar el texto y adaptarlo más a las formas litúrgicas.

Pero un siglo más tarde tiene lugar el Concilio de Trento y una de las decisiones que se toman es la de prohibir celebrar actos que no fuesen religiosos en el interior de los templos. Esta reacción al protestantismo provoca que progresivamente las pasiones vuelvan al exterior, y de nuevo a manos laicas, ya que se encargarán de representarlas los gremios de artesanos y o las comunidades rurales.

De nuevo en la calle la Inquisición se propuso erradicarlas porque las consideraba demasiado profanas y alejadas de la liturgia. La Iglesia fomentó la substitución de los actores por imágenes y de los textos dialogados por sermones de los párrocos. En toda la península triunfó el formato del barroco con los pasos y las imágenes. Ese es uno de los motivos que explican que la única tradición dramática de origen medieval que persiste en la península sea la catalana y que las representaciones de La Pasión tengan tanta presencia en Cataluña.

Es curioso que a raíz del Concilio de Trento, en lugares como Andalucía o Castilla se apostó más por las procesiones, mientras Cataluña siguió fiel a representar la Pasión, siendo de los pocos lugares de Europa que lo hicieron...

Supongo que la fuerza de la Inquisición tuvo mucho que ver y también el nacimiento de otro tipo de teatro atractivo para el pueblo, el teatro del Siglo de Oro Español.

En Cataluña las Pasiones no se abandonaron. A partir del siglo XVI resistieron los embates de la Inquisición y para evitar las exigencias eclesiásticas se alejaron de las calles y pasaron a representarse en espacios más recogidos como patios, jardines, teatros provisionales de madera y entoldados… También abandonaron progresivamente las grandes ciudades para representarse en zonas rurales. Pero además la pervivencia de las pasiones en Cataluña también viene dada por otro factor: cuando en el siglo XVI las diferentes culturas europeas vivían el nacimiento de su teatro nacional moderno y habían hecho el paso de teatro religioso a teatro profano como vemos con el siglo de Oro en España, el teatro isabelino en Inglaterra o la comedia del arte en Italia… la cultura catalana sin soporte institucional para hacer este paso a un teatro nuevo, siguió representando lo que tenía: los textos medievales. En Europa y en España se abandonan las representaciones de La Pasión, mientras que en los territorios de lengua catalana se continúan escenificando, son el teatro que no ha tenido nunca interrupción, un teatro popular que ha ido evolucionando a lo largo de los siglos.

¿Cuáles serían las pasiones con más raigambre histórico?

En el panorama de las pasiones que se representan en Cataluña hoy en día podemos hacer una división clara: por un lado tendríamos las Pasiones a las cuales les podemos ir siguiendo la pista hacia atrás hasta llegar a la edad media, pasiones que con cambios y algunas breves interrupciones han llegado hasta nuestros días. Por otro lado tendríamos las pasiones que nacieron a partir de la segunda mitad del siglo XX y en la primera mitad del siglo XXI.

En el conjunto de las pasiones que indiscutiblemente provienen de la Edad Media están las espectaculares Esparreguera y Olesa, que son las que todo el mundo conoce, pero también Cervera, Ulldecona y Verges.

De las más recientes me gustaría destacar pasiones como La Passió de Vilalba dels Arcs escrita a finales de los noventa o Veniu a mi. La Passió de Llinars del Vallès, que inaugura las pasiones estrenadas en el siglo XXI.

¿Por qué decidió crear una Pasión en Llinars del Vallès en el año 2000?

Desde el año 1987 formo parte del grupo de teatro amateur, el Till-Tall, que es la entidad cultural que pone en escena esta Pasión. Esta compañía teatral nació fruto de las inquietudes de un grupo de jóvenes que querían trabajar por la cultura en el pueblo. Desde sus inicios hasta este instante el grupo se ha ido imponiendo retos, se ha formado, ha aprendido… Uno de los grandes retos que le planteé al grupo, y que sin duda ha marcado su trayectoria, ha sido el de poner en escena La Pasión.

Veniu a mi és fruto de dos de mis pasiones personales: la pasión por el teatro y la pasión por el evangelio. Después de ver la mayoría de pasiones de Cataluña, nació en mi el deseo de escribir una y que la pudiese representar el Till-Tall. Una pieza dramática como la Pasión ofrecía al grupo la posibilidad de desplegar su potencial interpretativo y creativo, y a mi me permitía explicar la historia de Jesús de otra manera, buscando sobre todo la emoción, una pasión cercana que tocase emotivamente, una pasión más “esencial” en todos los aspectos, que se acercase la esencia del teatro y a la esencia del evangelio.

El 1995 hice un viaje a Tierra Santa que encendió la chispa que hacía falta para empezar a escribir el texto. La personas que han viajado a Israel saben que la experiencia es inolvidable y que marca un antes y un después en la vida de uno. La redacción del primer texto contó con la complicidad de Carles Muñoz, otro compañero del grupo que también participó en el viaje. A nuestro regreso los dos nos centramos en leer los evangelios y en documentarnos en profundidad y de aquí surgió un primer libreto. Esa primera versión reproducía excesivamente los esquemas de las versiones tradicionales y por lo tanto era difícil que con los recursos humanos, técnicos y económicos que disponía el grupo en ese momento la pudiésemos representar. El texto se guardó en un cajón durante tres años. El 1998 me decidí a recuperarlo: desmonté la estructura, cambié personajes y puse en práctica una dramaturgia nueva que es la que marcará la diferencia respecto las otras pasiones. El mes de septiembre de 1999 se inician los ensayos y se representa por primera vez la Semana Santa del año 2000.

Desde entonces cada año representar la Pasión es un desafío, una ventura no exenta de obstáculos de todo tipo. Somos un grupo amateur y las personas que formamos parte de él tenemos nuestras familias, trabajos, responsabilidades… todo lo que concierne a La Pasión se enmarca en nuestro tiempo libre diario, nuestro fines de semana, nos roba horas de sueño… Creo de manera muy firme que el Espíritu Santo nos acompaña en el camino.

Sin embargo, ¿Por qué quiso darle un toque más intimista en aras a evangelizar…?

En el momento de empezar a escribir el texto una de las premisas era hacer que esta pasión fuese muy didáctica. Ya en el 2000, y ahora quizás más, mi percepción era y es, que vivímos momentos de gran desconocimiento e ignorancia religiosa. Por eso una de las ideas más claras fue conseguir que si una persona se acercaba a ver esta pasión, aunque supiese poco o nada de la historia, pudiese entenderla y que eso le llevase a hacerse preguntas, que moviese algo en su corazón. Yo tengo claro que no puedo “convertir” a nadie, que eso es trabajo del Espíritu Santo, pero si venir a ver la obra abre alguna puerta o despierta alguna inquietud, para mi ya es suficiente.

¿Por qué estas pasiones llegan al corazón e involucran fuertemente a todos los que participan?

Una representación de este tipo toca íntimamente a los participantes, creo que es porque a todos nos interpela de manera directa en lo que se refiere a nuestra relación íntima con Dios y con nuestros hermanos. El romanista y historiador Eric Auerbach dice que el drama de la Pasión de Cristo contiene “lo más elevado y lo más bajo de la conducta humana”. En este drama nos sentimos reconocidos como seres humanos, con nuestra bondad, pero también con nuestros errores, nuestras faltas y nuestra mezquindad… Cualquier espectador o cualquier miembro del elenco es capaz de conectar con una historia universal: el justo que lucha por los oprimidos y es rechazado por los poderosos. Esta tragedia ha golpeado generación tras generación, una historia que todo el mundo debería conocer porque es la raíz de nuestras tradiciones y de nuestra cultura. En esta época oscura que nos toca vivir, llena de desigualdades, de guerras, de degradación del planeta, de individualismo, de vacío…creo firmemente que La Pasión ofrece un mensaje de esperanza, de confianza en el ser humano, de alegría, de paz, de sentirse amado por Dios… Y sólo por eso ya vale la pena formar parte del proyecto y representarla.

En la obra se viven momentos especiales y se ha dado muchos a lo largo de los años. Hay vivencias emotivas muy íntimas, motivadas por las circunstancias personales de cada uno: pérdidas, sufrimientos, enfermedades, recuerdos que la obra nos evoca… Otras con las que uno se encuentra sin querer, como le ocurrió a una de nuestras actrices. Durante la media parte de la representación, habitualmente algunos integrantes del elenco salen al vestíbulo para repartir laurel y olivo entre el público, a la María Rosa Flores, se le acercó una mujer llorosa que le pidió la rama de laurel y le dijo: “Es para mi madre fallecida, tenía la entrada comprada para venir hoy”. A la gente que forma parte de la Pasión y que son creyentes, les resulta especialmente emotivo el momento en que se percibe que el público está rezando el Padrenuestro en comunión con los actores y actrices que están en el escenario. José Luís Gonzalvo, que hace de fariseo, nos comenta “Para mí el texto y el mensaje de la Pasión de Llinars me resulta tan auténtico que en los ensayos hay momentos que me provocan reflexión e incluso me mueven a la oración”.

¿Por qué recomendaría ir a ver la Pasión de Llinars? ¿Qué días se representa?

Yo recomiendo ver cuantas más pasiones mejor, pero seria muy feliz si una de las que este año la gente decidiese conocer fuese la de Llinars del Vallès.

La recomiendo por diversos motivos que creo que la particularizan: está escrita en un lenguaje claro y accesible que la hace cercana; uno de sus distintivos más claros es la austeridad, porque la puesta en escena renuncia casi del todo a los decorados y los efectos visuales, y así, sin artificios, el espectador se encuentra ante el mensaje, las palabras de Jesús que le llegan de manera directa y, si se deja, pueden tocarle el corazón. El trabajo de los actores y actrices y lo que sean capaces de transmitir es decisivo, ya que su único soporte es una iluminación contenida y una banda sonora original, que acompaña los momentos clave. Nosotros decimos que La Pasión de Llinars es “Paraula i emoció”. Otro de los rasgos rasgos destacados de la obra es la feminidad, presente tanto en la mirada como en el peso de los personajes femeninos, que aportan sensibilidad, humanidad y profundidad al relato.

Nos comenta siempre Mn. Xavier Morlans, quien nos asesoró a nivel teológico en los inicios de la redacción, que esta es una pasión de “Primer Anuncio” que busca despertar y establecer un vínculo del espectador con la persona de Jesús, vivo, actual y creíble , porque no puede haber catequesis fecunda si no se toca el corazón (Evangelii Gaudium 164-165).

Lo que buscamos es que se produzca el efecto tan deseado de cualquier pieza teatral: hacer caer la cuarta pared y entrar en comunión con el público. Con esa aspiración la ponemos en escena. La dramaturgia, es decir, la manera como se explica la historia, tiene aquí un valor importante: unos testimonios oculares nos acercan los hechos y la historia avanza del pasado al presente haciendo al espectador partícipe de lo que sucede. La obra, con su evidente dosis de creatividad, no traiciona los evangelios, y ofrece una lectura actual y universal de la figura de Jesús, abierta a creyentes y no creyentes.

Esta Pasión es la única que se representa en el Obispado de Terrassa y este año se pone en escena los días 21, 22, 28 y 29 de marzo a las 17 h en el Teatre Auditori de Llinars. Las entradas se pueden adquirir en la web del teatro https://www.teatreauditorillinars.cat/

Un buen anticipo puede ser la charla que de el día 25 en la Iglesia de Montalegre…

Me hace mucha ilusión visitar parroquias y hablar de las pasiones. Dar a conocer el origen de esta tradición tan nuestra y las diferentes representaciones que hay en nuestro territorio y sobre todo animar a la gente a ir a verlas, a descubrirlas, a vivirlas y a sentirlas. Por supuesto me emociona profundamente hablar de la Pasión de Llinars de como se gestó, del camino que ha recorrido desde sus inicios, de como vivimos la obra los que participamos en ella… porque es una parte muy importante de mi vida. Yo creo que las pasiones son algo muy particular y muy único un genero teatral que une espectáculo y espiritualidat, que puede sentar en la platea a personas muy diferentes y hacerlas compartir un momento, una respiración.

Si Dios quiere es lo que haré en Montealegre: hablar de la Pasión con pasión.

¿Considera que todas estas pasiones históricas deben ser Patrimonio de la Humanidad?

Por supuesto. Justamente el pasado 31 de enero se presentaba el libro El poble a escena. Les Passions de Catalunya: història, teatre i tradició popular, paraconmemorar los 10 años de la creación de la Federació Catalana de Passions, la entidad que aúna 22 de las pasiones de Cataluña. En este acto, el presidente de la entidad, el Sr. Jordi Carapuig, anunció que junto a Ens de l’Associacionisme Cultural Català se ha empezado a trabajar con este propósito: conseguir que las pasiones de Cataluña sean reconocidas como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO. Conseguir esta declaración seria no simplemente algo simbólico sino un reconocimiento al valor histórico, teatral y de fuerza de trabajo colectivo por mantener viva una tradición generación tras generación.

Será un camino largo pero estoy convencida que se conseguirá. Como decía al inicio en ninguna otra cultura como en la cultura catalana se ha conservado con tanta intensidad esta manifestación de cultura teatral y religiosa y eso tiene un valor incuestionable.

Por Javier Navascués

2 comentarios

  
Chico
Me retrae el que solo sea en catalán.
24/02/26 10:09 AM
  
francisco
En la Passió de Esparreguera (música de orquesta en directo, teatro inmenso) mi vecina de atrás (¡de Madrid!, o sea, que no se enteraba de lo que decían, pero evidentemente es como las misas en latín, ya se sabe lo que pasa) acabó conmovida. Es decir, no es un espectáculo apto para gente que tiene compromisos con el Demonio, porque les puede poner en aprietos. Una cosa es leer la Biblia y otra ver en vivo...
24/02/26 1:18 PM

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