InfoCatólica / Lo que leen nuestros lectores / Categoría: Historia

27.07.18

«Eternamente Franco», Pedro Fernández Barbadillo

Eternamente Franco, Pedro Fernández Barbadillo


Título: Eternamente Franco
Autor: Pedro Fernández Barbadillo
Editorial: Homo Legens
Páginas: 448
Precio aprox.: 10€(Kindle)-20€(papel)
ISBN: 9788417407148
Año edición: 2009 (10ª edición)
Lo puedes adquirir en Homo Legens.

Y, si todos aceptaban la mentira impuesta por el Partido —si todos los archivos contaban la misma mentira—, la mentira pasaba a la historia y se convertía en verdad. «Quien controla el pasado —decía la consigna del Partido— controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado». Y aun así el pasado, a pesar de ser alterable por naturaleza, nunca había sido alterado. Lo que era cierto hoy lo había sido siempre y lo sería hasta el fin de la eternidad. Era muy sencillo. Lo único que se necesitaba era una interminable serie de victorias sobre tu propia memoria. Lo llamaban «control de la realidad» y, en nuevalengua, «doblepiensa».

George Orwell – 1984

La hoja de ruta de los totalitarismos que Orwell relata en «1984» sigue siendo un guía indispensable para poder movernos, como mínimo, avisados de los peligros. En todos sus aspectos. Porque el revisionismo histórico, que adquiere un nuevo grado desde el zapaterismo, va mucho más allá de complejos psicoanalíticos, morales e intelectuales, de revanchismo o del necesario avivamiento de «odio de clase». Es un ingrediente necesario para «controlar el futuro».

Estos días en los que el General Francisco Franco vuelve a ser noticia de noticia de actualidad, con motivo del intento de desenterrarlo para volver a enterrarlo, coinciden con la publicación de «Eternamente Franco» (Homo Legens, 2018) de Pedro Fernández Barbadillo y con prólogo de Fernando Paz.

El libro se lee del tirón, en sus cincuenta y cuatro capítulos le da un repaso (en todos los sentidos del término) a los principales puntos de la propaganda de la progresía de izquierdas y de derechas acerca de lo que de modo genérico podemos llamar el franquismo, desde el inicio de la Guerra Civil hasta la muerte de Franco, y como diría Buzz Lightyear, «y más allá».

Leer más... »

2.04.12

Una familia de bandidos en 1793 (Juan Chaurrau)

Una familia de bandidos en 1793
Título: Una familia de bandidos en 1793
Autor: Juan Chaurrau
Editorial: Gaudete
Páginas: 300
Precio aprox.: 13’49€
ISBN: 978-84-936787-1-5
Año edición: 2008
Lo puedes adquirir en Editorial Gaudete

Mi único objeto al emprender este trabajo fue daros a conocer mejor vuestra familia y los beneficios de que Dios la ha colmado, beneficios amargos, sin duda, pero preciosos a la vez” (p. 133).

Expresa, de tal manera, la autora del manuscrito que narra la historia de los Serant, familia del Anjú francés que tuvo que soportar la ira de la Revolución Francesa. Y valga el ejemplo de esta familia (sin abundar en los nombres particulares de sus miembros) como el que lo es de afirmación de la fe católica y de creencia en Dios Todopoderoso en quien se pone la total confianza y por Él se entrega la vida misma.

Esta historia es, por eso mismo, una que lo es de lo que se fue para no volver; de una forma de ver, de una forma de hacer, de una forma de sentir que murieron bajo la espada y la sangre del odio y la venganza no merecida.

Fe en estado puro. Así se pueden definir las vivencias de esta familia que, envuelta en los vericuetos de una revolución, la francesa, de finales del siglo XVIII, no ceja de huir del Mal sin abandonar, nunca y ante cualquier circunstancia, al Dios que creó el mundo y lo mantiene.

Arrolladoramente maravillosa la novela de Juan Chaurrau donde bien se de muestra una gran fe cuando, ante la marcha a la guerra de uno de los personajes, su hermana le dice que “antes que nada está la gloria de Dios” (p. 129) que ponen por encima de sus propias vidas o bien se manifiesta un profundo sentido de la fe cuando en la circunstancia terrible de conocer la muerte de familiares muy próximos un de los personajes principales, mujer, dice que “Ya no hay para nosotros felicidad sobre la tierra /…/ pero afortunadamente nos queda el cielo. Allí es donde Dios, según su palabra, ha de enjugar las lágrimas de los ojos de sus elegidos” (p. 167).

Leer más... »

16.02.12

El camino de Roma (Hilaire Belloc)

El camino de Roma

Título: El camino de Roma
Autor: Hilaire Belloc
Editorial: Gaudete
Páginas: 320
Precio aprox.: 18’50€
ISBN: 978-84-936787-3-9
Año edición: 2011
Lo puedes adquirir en Editorial Gaudete

Antes de leer un libro en el que se relata un viaje cualquier lector se imagina qué ha podido contemplar el autor de ambos (viaje y libro) y busca en el texto descubrir aquello que no conoce y adquirir, para su corazón, lo que tenga a bien presentarle en tal autor. Es más, es hasta posible que descubra, del mismo, aquello que ignoraba en mucho o en poco.

Eso pasa con Hilaire Belloc y su aventura-peregrinación, dificultosa y atrevida, a Roma.

El viaje-peregrinación-aventura de Belloc comienza cuando el mismo autor dice (p. 12) “Partiré desde el lugar donde por mis pecados serví bajo las armas; todo el camino lo haré a pie y no me serviré de máquina rodante alguna; dormiré a la intemperie y recorreré treinta millas cada día; todas las mañanas oiré misa y estaré en la basílica de San Pedro para la misa mayor de la fiesta de San Pedro y San Pablo”.

Y así empieza una larga caminata (Lorena-Roma) que impresiona por todo aquello que le pasa al autor del libro y caminante. Alguno de los votos que hace en tal promesa los rompe (por ejemplo, el de no tomar máquina rodante) pero, en general, cumple lo que dice y eso da ánimos a todo aquel que quiere enfrentarse a una aventura vital como la que goza-disfruta-sufre (a veces) Belloc.

Este libro nos ayuda a ver la vida con optimismo y alegría porque sólo el viaje sabiendo cual es el destino reconforta el alma del viajero pues no pierde ni el sentido ni la verdad de su vida. Y Hilaire Belloc, en su a modo de diálogo entre el Autor y un supuesto Lector nos conduce por los vericuetos de su particular vivencia para recordarnos que hasta lo que puede parecer imposible, con tesón y esperanza en su consecución, se alcanza.

Dice Belloc (p. 145) algo que es muy importante para un cristiano y es que “Lo que digo es que nuestra energía también procede de Dios y que no debemos enorgullecernos de ella como si surgiera de nosotros mismos, sino aceptarla como un regalo y estar agradecidos por ella, exactamente igual a como un hombre debe dar gracias a Dios por su inteligencia”. Y es que Hilaire sabía de dónde sacaba la energía que le estaba haciendo falta para acometer (entonces ya avanzado) su camino hacia Roma.

Leer más... »

18.10.11

Hurones, Nueva York y apologética

La editorial Vita Brevis ha sacado tres nuevos libros. Ya sé que soy parte interesada, al ser uno de los editores, pero creo que son tres libros que merece la pena leer y por eso los traigo hoy al blog.

Un libro de apologética y dos de vidas de santos. Nos hace falta formarnos en la fe y en las razones que la apoyan, pero también contemplar ejemplos auténticos de personas que vivieron la fe hasta el extremo, entregando sus vidas totalmente a Jesucristo. En mi opinión, un católico no debería dejar que pase un mes sin leer al menos una vida de santos: pocas cosas hay que despierten más el entusiasmo por vivir un catolicismo de verdad, sin componendas.

Leer más... »

18.11.10

Cinco panes y dos peces (Card . F. X. Nguyen van Thuan)

Cinco panes y dos peces


Título: Cinco panes y dos peces
Autor: Card. F.X. Nguyen van Thuan
Editorial: Ciudad Nueva
Páginas: 88
Precio aprox.: 16€
ISBN: 978-84-89651-88-3
Año edición: 2009 (10ª edición)
Lo puedes adquirir en Editorial Ciudad Nueva .

Cuando el que esto escribe tuvo que escoger una cita para empezar la comunicación que, en su día, presentara al Congreso Católicos y Vida Pública no tuvo más remedio, dado el tema del Congreso y la misma comunicación (“Relativismo y sustitución de Dios”) que echar mano de una que se encontraba en un libro titulado “Mil y un pasos en el Camino de la Esperanza” y que había sido escrito por el Cardenal Francisco Xavier Nguyen van Thuan.

Decía la misma lo siguiente: “Dices que todo es más o menos lo mismo y que estás listo para cualquier compromiso/ Entonces ¿por qué ruta vas a caminar?/ ¿Te vas a unir a varias Iglesias?/ ¿Te vas a acomodar a todas las morales y vas a ajustarte a todas las conciencias?” y expresa, a la perfección, el sentido verdaderamente desnortado que muchas personas, que se dicen creyentes, pueden estar recorriendo.

El cardenal Van Thuan retornó a la Casa del Padre el 16 de septiembre de 2002 pero nos dejó, para los que creemos en la esperanza y en la no pérdida de la fe, textos como el que hoy traigo aquí.

El título del mismo es, exactamente, lo que dice: el efecto de una forma milagrosa de vivir y de sentir la fidelidad a Dios y a una misión que, con gozo, llevó a cabo.

A lo largo de los años, 13, que pasó en la cárcel tuvo que mantener la fe contra muchos de los obstáculos que se le ponían como, por ejemplo, tener que celebrar la Santa Misa sirviéndose de unas cuantas gotas de vino puestas en la palma de la mano y hacerse una cruz, que pasó a ser pectoral que siempre llevaría colgada, a base de una madera que fue capaz de obtener de parte de un guardián.

Así, la experiencia de la fe acrecentó el sentido perenne de la fe que sostuvo al Cardenal van Thuan y como aquel joven que diera lo que tenía, cinco panes y dos peces, para que Jesucristo hiciera el tan conocido milagro de la multiplicación de tales alimentos, elabora una manifestación de fe relativa, por ejemplo, a estar preso por Cristo y vivir el momento presente, la distinción entre Dios y las obras de Dios, tener a la oración como punto firme en la vida del creyente, saber que la Eucaristía es la fuerza primordial del creyente, tener el amor hasta la unidad como el Testamento de Jesús, tener a María Inmaculada como su primer amor y, por último, la elección personal por Jesús.

En tales aspectos, pues, se resumen los cinco panes y dos peces.

Sin embargo, en el texto de Van Thuan hay algo que no me resisto a referir porque es la clave de una vida y de una fe. Son la experiencia de seguir a Jesús y lo concreta en 24 puntos:

  1. Tú quieres hacer una revolución: renovar el mundo.
  2. Comprométete en una campaña que tenga como fin hacer felices a todos.
  3. Permanece fiel la idea de un apóstol: “dar la vida por los hermanos”.
  4. Grita un solo eslogan: “Todos uno”.
  5. Cree en una sola fuerza: la Eucaristía.
  6. Viste un solo uniforme y habla un solo lenguaje: la caridad.
  7. Mantente en un solo principio-guía: la oración.
  8. Observa una sola regla: el Evangelio.
  9. Sigue lealmente a un solo jefe: Jesucristo y sus representantes: el Santo Padre y los obispos, sucesores de los apóstoles.
  10. Cultiva un amor especial por María.
  11. Tu única sabiduría será la ciencia de la cruz.
  12. Conserva un solo ideal: estar vuelto hacia Dios Padre, un Padre que es todo amor.
  13. Hay un solo mal que temer: el pecado.
  14. Cultiva un solo deseo: “Venga a nosotros tu
  15. Reino, hágase tu voluntad en la tierra como el en el cielo”.
  16. Una cosa te falta: “Anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme”.
  17. Usa para tu apostolado el único método eficaz: el contacto personal.
  18. Sólo hay una cosa verdaderamente importante: “María, ha elegido la mejor parte”.
  19. Tu único alimento: “La voluntad del Padre”.
  20. Para ti el momento presente es el más hermoso.
  21. Tienes una “carta magna”: las bienaventuranzas.
  22. Ten un sol objetivo importante, tu deber.
  23. Ten un solo modo de hacerte santo: la gracia de Dios y tu voluntad.
  24. Una sola recompensa: Dios mismo.
  25. Tienes una patria:

“El Señor te lo enseña.
La Iglesia te lo pide.
¡Qué el amor por tu país pueda ser un todo
con la sangre que corre por tus venas¡

El Cardenal van Thuan predicó en el año 2000 los Ejercicios Espirituales de Juan Pablo II Magno. Los tituló “Testimonio de Esperanza”, de los cuales, este libro es, posiblemente, un buen fruto y estos concretos puntos, un buen programa de vida para todo católico.

Y ya para terminar, cuando se lee un libro con intención de decir algo sobre el mismo, se debe hacer una recomendación de a qué tipo de personas puede ir dirigido. En este caso particular deberían ser las siguientes:

  • Para todas las personas que sientan una fe fría y no sepan cómo llevarla a buen puerto.
  • Para todos aquellos creyentes que, considerándose hijos de Dios, se sientan perdidos y las dudas sobre su fe les asalten.
  • Para los que quieren conocer cómo la fe puede pervivir en tiempos de tribulación.
  • Para los que necesiten razones para amar a Jesucristo.
  • Para todos aquellos creyentes que, en definitiva, quieran mantener una fe viva que supere todas las incomprensiones y todas las asechanzas del Maligno.

Eleuterio Fernández Guzmán