La Hispanidad como problema
Con gran alegría recibí la noticia de que la colección De Regno, entre cuyos impulsores me encontré hace ya unos cuantos años, renacía ahora de la mano del Consejo de Estudios Hispánicos Felipe II. Cuando, unos días después, y gracias a la generosidad de Miguel Ayuso, me llegaban a casa los dos nuevos títulos que acaban de ver a la luz (La mentalidad estadounidense. Una mirada desde España de Federico Wilhelmsen y La Hispanidad como problema, del propio Ayuso), mi gozo fue completo y me lancé a la lectura del texto firmado por el siempre sugerente y afilado Miguel.
La obra no puede negar su filiación: es a la vez profunda, intensa y directa, una avalancha de juicios y argumentaciones que desbordan sus algo más de cien páginas. A menudo es el propio autor quien avisa de que no va a poder desarrollar una idea apuntada. Por fortuna es frecuente que en el propio texto o en nota a pie de página nos remita a un libro o artículo donde proseguir la pista de la piedra lanzada. Estamos pues ante una obra de síntesis, que no pretende entrar en detalles ni matices, y que gracias a ello se lee de corrido, suscitando en el lector las ganas de saber más sobre tantas y tan decisivas cuestiones como plantea.

El acuerdo secreto entre el Vaticano y el régimen comunista chino ha provocado que muchos miren al pasado, buscando situaciones análogas para intentar vislumbrar cuáles pueden ser los resultados de dicho acuerdo. La Francia napoleónica, el México callista, los países europeos del otro lado del telón de acero, la Inglaterra anglicana, el Vietnam contemporáneo, son momentos que estudiamos buscando un poco de luz.

Que Simon Leys sea prácticamente un desconocido entre los católicos españoles dice muy poco de la “cultura católica” en nuestro país. Empezando por quien escribe estas líneas, que no había abierto un libro de Leys hasta hace cosa de un año. La recomendación de un buen amigo me llevó hasta su





