Chesterton y la religión en la escuela

Hace unos días vi en la prensa que se había lanzado una campaña bajo el lema «Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela» que reclama sacar la asignatura de religión de la enseñanza «de forma inmediata», avanzar hacia «una escuela pública y plenamente laica», derogar los Acuerdos con el Vaticano y eliminar de forma progresiva los conciertos educativos.
Podríamos repetir los mil argumentos para demostrar que los objetivos de esa campaña son un ataque a la libertad y los derechos de las familias, un intento totalitario de imponernos una cosmovisión laicista y una muestra de odio (del de verdad, no del que detecta el chiringuito lanzado por Pedro Sánchez con el nombre de HODIO) peligroso y amenazante. Pero no lo voy a hacer. Me limitaré a traerles unas citas de Chesterton que me han parecido, como de costumbre, muy sugerentes e iluminadoras.

Que la ideología de género es un sinsentido contrario a la más elemental realidad es algo bien sabido. Que además es un timo que algunos aprovechan para sus propios intereses es algo cada vez más evidente.
Aunque ya se sabe que hay que ir con mucho cuidado con eso de las generalizaciones, creo que se puede afirmar que la Iglesia católica, en el último medio siglo, se ha «feminizado», haciendo, por ejemplo, más hincapié en lo emocional y arrumbando algunos aspectos clave que hasta no hace mucho eran profusamente cultivados. Uno de los resultados de este proceso ha sido que una parte muy significativa de los varones jóvenes se alejan de una Iglesia donde les cuesta encontrar su lugar.






